El pasado sábado 8 de mayo de 2010, a los 92 años de edad, falleció Miguel Siguán y Soler. Según se indica en un comunicado realizado por su familia, hoy, 10 de mayo de 2010, a las 11:30 de la mañana tendrá lugar el entierro en el cementerio de Sant Gervasi (Barcelona).

Miguel Siguán y Soler nació en Barcelona en 1918 y comenzó a estudiar Filosofía en la Universidad de Barcelona. Sus estudios se vieron truncados por el inicio de la Guerra Civil en 1936, siendo reclutado por el bando republicano. No obstante, tras la guerra, finalizó su formación como Licenciado en Filosofía.  

 
Miguel Siguán y Soler

Así nos resumía el profesor Siguán su trayectoria académica en una entrevista concedida a Infocop en el pasado mes de marzo de 2009: "después de la guerra, terminé, a trancas y barrancas, la licenciatura en Filosofía e hice diferentes trabajos, fundamentalmente dar clases, en Barcelona y en Santander. Rozaba los 30 años y hacía poco que había terminado la guerra en el mundo, cuando tuve la ocasión de pasar un año en Londres y allí, entre otras cosas, en la London School of Economics (LSE) seguí un curso sobre Psicología social del trabajo. De regreso a Barcelona, me trasladé a Madrid para leer mi tesis doctoral sobre "La Psicología del amor en la mística del siglo XII". En aquellos años, sólo la Universidad de Madrid podía otorgar títulos de Doctor y por ello se llamaba la "Universidad Central". Fue en esta estancia cuando formalicé mi incorporación al recién creado Departamento de Psicología Experimental del CSIC".

Pertenecer al Departamento de Psicología Experimental del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) o, "el Departamento", como él lo denominaba, supuso que Siguán, junto a Pinillos, Yela o Secadas, entre otros, y, bajo la tutela de José Germain, se convirtiera en uno de los protagonistas de un proyecto que hoy ha dado sus frutos: convertir a la Psicología española en una ciencia empírica y desarrollar los estudios universitarios de Psicología, independientes de Filosofía: "los jóvenes, en cambio, pretendíamos introducir la Psicología en la Universidad; entendiendo por Psicología, la Psicología de base empírica y con pretensiones de ciencia que veíamos desarrollar en Europa y con la que, a pesar de nuestros escasos medios, estábamos en sintonía", así lo describía el propio Siguán.

Siguán fue el encargado de desarrollar este proyecto en Cataluña. Esta importante labor en la creación y en el desarrollo de Psicología como ciencia y profesión en España y, en concreto en su tierra, se refleja en su nombramiento como Director Honorario del Instituto de Ciencias de la Educación (ICE) de la Universidad de Barcelona y como Decano Honorario de la Facultad de Psicología de dicha Universidad.

Sin duda ha sido uno de los psicólogos de mayor prestigio tanto a nivel nacional como internacional. Desde 1962, es Catedrático de Psicología en la Universidad de Barcelona, donde ejerció como profesor hasta 1986, cuando, a raíz de su jubilación, se convirtió en profesor Emérito. Entre sus múltiples honores académicos, se encuentra el nombramiento de Doctor Honoris Causa en Psicología por la Universidad de Ginebra y la Universidad del País Vasco, así como la concesión del Premio Compostela, otorgado por la Red de Universidades, y el Premio Nacional de Literatura. Es también miembro de la Academia Scientiarum et Artium Europaea.

El profesor Siguán trabajó por y para la Psicología, para él "la Psicología ha significado dos cosas: por un lado, enseñar, dar clase, orientar a los alumnos, etc.; y, por otro, observar y reflexionar sobre los comportamientos humanos individuales y colectivos". Una actividad que nunca abandonó, puesto que hasta no hace mucho continuaba activo escribiendo columnas de opinión para la prensa, en su propio blog y libros; el útimo, La Flecha en Blanco, publicado en 2009: "Hay que ir descubriendo, poco a poco, que uno no es un genio pero tampoco un inútil y que, si de verdad se propone ayudar a su cliente y no regatea esfuerzos, acaba por ayudarle. Estos pequeños éxitos, repetidos a lo largo del tiempo y alternados con algún fracaso, para evitar caer en la vanidad, acaban por constituir una vida profesional satisfactoria. Sentirse satisfecho con la propia ocupación profesional es una de las mejores cosas que le pueden ocurrir a uno en esta vida". Este precepto ha guiado sin duda la labor profesional de Siguán.

Miguel Siguán pasará a la historia como padre fundador de la Psicología en España. Él contribuyó a poner los cimientos de la Psicología científica en nuestro país, junto a sus compañeros del "Departamento" y hoy más que nunca nos hacemos eco de estas palabras suyas: "la investigación en Psicología que hoy se hace en España tiene tanta calidad como la que se hace en los países europeos con más tradición en este campo. Cuando nosotros empezamos, esto no era así, pero la situación ha cambiado totalmente y algún mérito nos corresponde a los pioneros de este cambio".