El pasado mes de marzo, el Grupo Parlamentario Popular presentó en la mesa del Congreso de los Diputados una Proposición no de Ley para combatir la difusión de páginas Web que fomentan trastornos de la conducta alimentaria entre los jóvenes.

En su exposición de motivos, el Partido Popular se hace eco de diversos datos alarmantes que dan cuenta del grave cariz que están adquiriendo dos trastornos de la alimentación: la anorexia y la bulimia, y su rápida expansión entre niños y adolescentes. Prueba de ello, según manifiesta, son las cifras recogidas por la Asociación Nacional de la Anorexia Nerviosa de Estados Unidos, que alertan de un preocupante descenso en la edad de inicio en los enfermos en los últimos años, marcando los 12 años como la más frecuente actualmente, o las señaladas por la directora de prevención y promoción de la salud de la Asociación contra la Anorexia y la Bulimia (ACAB), que indican cómo “el 6% de las chicas jóvenes y adolescentes de doce a veinticuatro años sufren un trastorno de la conducta alimentaria, y el 11 % está en alto riesgo de sufrirlo”.

Tal y como expresa en su texto, “aunque las causas que provocan este tipo de enfermedades no están del todo claras”, sí hay una idea que comparte toda la comunidad médica, y es que “los factores que la desatan, promueven y refuerzan, son ambientales y del entorno”. Por ende, la difusión de cánones de belleza irreales, se ha acentuado con el uso de las nuevas tecnologías, y ha adquirido matices más inquietantes con la aparición de diversos sitios Web en las que “se hace apología de estas enfermedades y se defienden como un estilo de vida”.

Para el grupo parlamentario, el peligro de las páginas pro-anorexia (pro-ANA) y pro-bulimia (pro-MIA), radica en el elevado porcentaje de visitas que generan y en la alta participación de menores (constituyen el 75% de las personas que consultan estos contenidos) que intercambian información relativa a “técnicas“, que pueden poner en riesgo su integridad.

En palabras del PP, esta situación se nutre de “la inexistencia de un marco regulatorio claro al respecto y la falta de compromiso de los proveedores que les dan cabida”, y marca la necesidad de llevar a cabo medidas urgentes orientadas a “frenar esta información tan nociva y hacer que las grandes plataformas que alojan estás páginas Web y las redes sociales se impliquen en la retirada inmediata de estos contenidos”.

Estas acciones, podrían incorporarse al trabajo que, en la actualidad, está realizando un equipo de expertos del Ministerio de Justicia, y que tiene por objetivo el desarrollo de un marco normativo que regule la protección a los menores en Internet. Por esta razón, el PP ha lanzado esta iniciativa, a través de la cual insta al Gobierno “a profundizar en el estudio de la protección de los menores en Internet frente a la difusión de sitios Web que fomenten trastornos de la conducta alimentaria de los jóvenes, entre los riesgos que ya está abordando el grupo de trabajo que integra el Ministerio de Justicia”.

La PNL ha quedado pendiente de debate en la Comisión de Justicia. Para acceder a ella, pincha el siguiente enlace (Pág. 13):

Proposición no de Ley para combatir la difusión de sitios web que fomentan trastornos de la conducta alimentaria entre los jóvenes, para su debate en la Comisión de Justicia

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