José M. Arana Martínez y Dionisio de Castro Cardoso (Coords.)

Editorial: Pirámide

336 páginas

El consumo es una parte importante de nuestra vida. Como fenómeno, es complejo y afecta a todas las esferas de la vida; se consume una ingente variedad de productos y servicios, y por ello es, si no imprescindible, sí al menos conveniente abordar el tema desde múltiples enfoques (sociológico, económico, antropológico, cultural, educativo, psicológico, ideológico, etc.) relacionados con la sociedad actual que sitúa el acto de consumir en el centro de la vida económica, política y social.

Pero no sólo consumimos los adultos. Desde muy pequeños los niños son consumidores, ya que, por un lado, adquieren múltiples productos y, por otro, son generadores del consumo de los adultos; consumen cuando son menores y seguirán siendo consumidores adultos. Por tanto, hay que educar al consumidor, ya que de no hacerlo corremos el riesgo de quedar esclavizados por el consumismo como la ideología que hace girar el mundo globalizado.

La educación del consumidor es, junto con sus derechos, la herramienta más eficiente para capacitar a las personas en su rol como consumidores y como ciudadanos en su territorio y país.