El Instituto Nacional de la Excelencia para la Salud y la Atención del Reino Unido (National Institute for Health and Care Excellence, NICE) ha publicado una guía de práctica clínica basada en la evidencia para la atención de jóvenes con conductas sexuales dañinas (Harmful sexual behaviour among children and young people, NG55).

El documento establece recomendaciones para la atención que se debe prestar a menores entre 10 y 18 años, o jóvenes con  necesidades educativas especiales o discapacidad hasta 25 años, que muestran un comportamiento sexual dañino, definido como aquel que engloba conductas asociadas con las partes sexuales del cuerpo que se consideran inapropiadas de acuerdo a la edad o nivel de desarrollo del menor o potencialmente dañinas para sí mismo o para los demás.

A este respecto es importante tener en cuenta que aunque se utilice el término “sexual” los motivos por los que los menores muestran este tipo de comportamientos son variados y raramente están asociados a la búsqueda de una gratificación o estimulación sexual. En su lugar, estas conductas tienden a estar relacionadas con otros factores como curiosidad,  impulsividad, ansiedad, sintomatología traumática (e.j., síntomas de reexperimentación asociados a un cuadro diagnóstico de trastorno por estrés postraumático) y llamadas de atención.

Tal y como señala el NICE, es necesario el abordaje de este tipo de comportamientos de manera temprana para evitar que deriven en futuros delitos sexuales. En el abordaje de estas conductas, el NICE señala tres premisas que deben guiar la intervención: los niños sólo son niños y no deben ser tratados ni estigmatizados como “mini-delincuentes sexuales”, se debe adaptar la atención a cada niño y a sus características individuales y es necesario el apoyo familiar para lograr un cambio de conducta eficaz.

Las recomendaciones del NICE incluyen las siguientes pautas:

  1. Atención enmarcada dentro de un enfoque multi-servicio, es decir, con equipos multidisciplinares que puedan proporcionar una continuidad en la atención.
  2. Evaluación temprana.
  3. Evaluación del nivel de riesgo de repetición de la conducta del menor para determinar el nivel de supervisión necesaria.
  4. Establecimiento de un acuerdo de participación con los familiares y cuidadores antes del comienzo de la intervención, valorando la posible existencia de maltrato en el entorno familiar, que constituye un factor de riesgo para el desarrollo de este tipo de conductas.
  5. Desarrollo de un plan de atención individualizado, que tenga en cuenta los posibles déficits de aprendizaje y neurodesarrollo, y que ayude a los jóvenes a desarrollar un fuerte sentido de identidad personal que deje fuera la conducta sexual inapropiada.
  6. Puesta en marcha de intervenciones específicas para modificar la conducta.

Estas intervenciones deben ser estructuradas, pero también flexibles a los cambios en las necesidades y en el desarrollo que varían conforme a la edad del niño o joven. A este respecto, el NICE apoya el uso de aproximaciones terapéuticas como la terapia cognitivo-conductual, la terapia multi-sistémica para conducta sexual problemática, las aproximaciones psicoterapéuticas y basadas en las fortalezas y la terapia sistémica.

Entre otros, el NICE recomienda los siguientes programas que diferentes entidades y organizaciones están implementando en Reino Unido: AIM, AIM2, Barnardo's Cymru Taith Service, The California Evidence-Based Clearinghouse for Child Welfare, Good Lives Model , NSPCC manualised treatment programme Change for good, NSPCC harmful sexual behaviour programme.

La guía está dirigida a un amplio conjunto de la población, principalmente trabajadores sociales, profesionales de los servicios sociales y residenciales y cuidadores de acogida, pero también a los profesionales de los servicios de salud mental y otros agentes involucrados en el trato con estos jóvenes, como policía, agentes comunitarios, equipos de delincuencia juvenil, profesores, profesionales de los servicios forenses, de los servicios de Atención Primaria, de salud sexual o drogas y alcohol y familiares.

Las personas interesadas pueden consultar la guía en el siguiente enlace:

Harmful sexual behaviour among children and young people, NG55

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