El Consejo General de la Psicología de España lleva años trabajando en la puesta en marcha de las acreditaciones profesionales y formativas, con el objetivo de garantizar unos estándares de calidad mínimos de los psicólogos de las diferentes especialidades y áreas de la psicología.

Después de un intenso trabajo, se estima que en las próximas semanas se puedan solicitar algunas de las acreditaciones puestas en marcha, como la de Psicólogo Especialista en Neuropsicología Clínica o la de Psicólogo Especialista en Cuidados Paliativos.

Con motivo de esta noticia, Infocop ha querido entrevistar a Manuel Mariano Vera Martínez, secretario general del Consejo General de la Psicología de España, decano del Colegio Oficial de Psicología de Andalucía Oriental y presidente de la Comisión Nacional de Acreditaciones Profesionales, para que nos hable sobre las acreditaciones con las que cuenta el COP y la labor tan importante que han llevado a cabo.

Manuel Mariano Vera Martínez

ENTREVISTA

¿Qué son y para qué sirven las acreditaciones profesionales que gestiona el Consejo General de la Psicología?

El Consejo General de la Psicología (COP) hace tiempo que comenzó a pensar en que había llegado el momento de ocuparse de las acreditaciones profesionales, así como la acreditación de la formación como manera de garantizar unos estándares de calidad mínimos. A tal efecto se nombraron dos comisiones que se pusieron a trabajar sobre estos dos aspectos, dando de esta forma, respuesta a las dos cuestiones de importancia crucial planteadas. El 14 de diciembre de 2012 era aprobado, por la Junta de Gobierno del COP el documento base que trazaba las líneas generales de lo que debían ser las futuras acreditaciones profesionales. A propósito, se nombró la Comisión Nacional de Acreditaciones Profesionales (CNAP) que me honro en presidir, que sería la encargada finalmente de plasmar todo el sistema para que las acreditaciones profesionales fueran pronto una realidad. Además, esta comisión se habría de encargar de velar por que los procesos de acreditación fueran homogéneos en toda España y de esta manera garantizar, por un lado, la limpieza, rectitud e igualdad de todos los colegiados en el proceso y, por otro, ser garante de que el sistema discrimina la veracidad de la acreditación concedida.

En ese momento reflexionábamos sobre la existencia de varios factores que obligaban a la Organización Colegial a ocuparse del asunto, puesto que era el momento de que los psicólogos tuvieran algún refrendo por parte de la Organización Colegial acerca de su práctica profesional, tareas especializadas que ya se plasmaban en una anterior obra del COP: el libro de Perfiles Profesionales del Psicólogo (1998), donde se concretaban aquellas áreas de aplicación de la psicología que habían adquirido un estatus de especialidad. Esto se debió a que la sociedad, por una parte, lo había ido demandando y, por otra, a que la Administración lo había regulado en parte. Este era el caso de la Psicología Clínica, que fue la primera  especialidad regulada por ley con la promulgación del Real Decreto que creaba la especialidad de Psicólogo Especialista en Psicología Clínica. Este proceso se inició para dar respuesta a una demanda de la Organización Colegial, dado que los psicólogos que trabajaban en los distintos dispositivos de salud del Estado no estaban asimilados al resto de los especialistas como psiquiatras, químicos, farmacéuticos, etc.

Pero aún queda por resolver el resto de las especialidades de la Psicología. Está claro que la Administración aún no ha resuelto el resto de especialidades. Tampoco se deben seguir, bajo ningún concepto, el modelo de residencia que plantean las especialidades médicas. Así pues, dado que la Administración no ha regulado adecuadamente la acreditación profesional de grado superior, la Organización Colegial siguiendo el modelo anglosajón de regulación de las profesiones, ha iniciado su propio proceso de acreditación profesional, de la misma manera que lo han hecho otras profesiones con más antigüedad que la nuestra en nuestro país.

El modelo elegido para administrar las especialidades en Psicología es el modelo de la ENAC, que garantiza procesos y esquemas para la acreditación de personas. Es un modelo centralizado que garantiza la igualdad nacional en la promoción de los psicólogos en las distintas especialidades, a excepción de la especialidad en Psicología Cínica y Psicología General Sanitaria, sin perjuicio de que en este proceso la Administración regule alguna otra de las existentes.

Por el momento, se trata de un reconocimiento interno de la propia Organización Colegial, pero trabajamos para que en un futuro cercano sea la Administración quien reconozca la existencia y la necesidad de psicólogos y psicólogas especializados, es decir, acreditados por los méritos profesionales y por la formación correspondiente, cuyo grado de exigencia  están por encima de cualquier máster.

¿Por qué es tan importante que un psicólogo esté acreditado en su especialidad? ¿Cuáles son los beneficios para el profesional y para los usuarios?

La importancia estriba en el mayor conocimiento sobre un área profesional concreta. Un psicólogo acreditado es un profesional que garantiza que ha seguido una práctica profesional adecuada como para acumular un número suficiente de estrategias psicológicas que garantizan el desarrollo de un tratamiento sin equívocos en cualquiera de las áreas de especialización y que garantiza al usuario que el profesional que está tratando su problema es competente en su especialidad y va a mejorar su salud y su calidad de vida.

La acreditación profesional no supone aún ningún reconocimiento oficial, como antes decíamos, pero sí añade un sello de calidad a la actividad profesional que garantiza que el psicólogo que la posee es competente para la tarea que se le encomienda. Certifica que el profesional ha recibido una  formación continua, lo que garantiza la puesta al día en los últimos avances de nuestra ciencia. En psicología las terapias de tercera generación están dando unos resultados extraordinarios y todo psicólogo que se dedique a la actividad profesional debe conocerlas. Este sistema de ejercicio de calidad es contrario a una praxis profesional defectuosa que el mercado va a rechazar.

En concreto, ¿qué acreditaciones profesionales están actualmente disponibles para los psicólogos? ¿Y cuáles lo estarán en un futuro próximo?

Las acreditaciones profesionales que se han puesto en marcha son todas las que en la actualidad la organización reconoce, comenzando por las especialidades más tradicionales, como son las de Psicología Educativa, Psicología del Trabajo, las Organizaciones y los Recursos Humanos, Psicología de la Intervención Social y Psicología Jurídica o Forense, seguidas de las más recientes como la Psicología de la Actividad Física y el Deporte, Psicología de la Seguridad que incluiría las de Seguridad Vial, Seguridad Aérea, Seguridad Fluvial-Marítima y Seguridad Ferroviaria, Psicología de la Intervención en Crisis, Catástrofes y Emergencias.

También se pondrían en marcha las más recientes como es el caso de la Neuropsicología, la Psicología de los Cuidados Paliativos y la Psicooncología. Y finalmente, estarían en ciernes la Psicología del Envejecimiento, la Psicología Ambiental, y cuantas nuevas áreas de especialización vayan apareciendo en la práctica profesional.

Pero las primeras que se pueden ya solicitar son las de Neuropsicología y la Psicología en Cuidados Paliativos, porque ya han sido aprobados sus documentos de acreditación.

¿Cuál es el procedimiento a seguir para adquirir las acreditaciones?

Este procedimiento es un único proceso nacional con intervención en primera instancia de los Colegios de Psicólogos de España, que serán receptores de la documentación y la correspondiente verificación de los méritos alegados por el demandante y de la documentación que los acrediten. Y la correspondiente instancia a la Comisión Nacional de Acreditación Profesional (CNAP) de que cada uno de los méritos están debidamente contrastados. Asimismo, en los colegios se llevará a cabo un primer análisis de los méritos aportados y éstos darán trámite, si procede, a su definitiva y final acreditación por parte de la Comisión Nacional de Acreditación Profesional, quien responderá al aspirante a la acreditación con una aceptación o denegación de su solicitud. Dicha comisión está compuesta por cuatro miembro fijos, entre los que se incluye el Secretario General del Consejo, que actuará en calidad de presidente de la CNAP, tres miembros designados por la Junta de Gobierno del COP y un miembro acreditado especialista por cada una de las especialidades anteriormente señaladas.

El proceso culminará cuando la Comisión Nacional de Acreditación Profesional (CNAP) conceda la acreditación con respuesta expresa a cada aspirante como especialista o experto de la especialidad o especialidades a las que opte.

Para finalizar, ¿desea hacer algún otro comentario acerca de este tema?

Si, quiero resaltar que el Consejo General de la Psicología, una vez más está a la altura de las circunstancias y en todo momento acude a la resolución de aquellas necesidades de los colegiados de toda España. En este sentido, la Organización Colegial ha sido sensible a las demandas sociales que se plantean a nuestra profesión y ha desplegado todos los recursos a su alcance para que la acreditación por especialidades sea una realidad. De esta manera, toma la iniciativa en el ordenamiento de la profesión desde una postura seria y rigurosa en beneficio de toda la profesión, adelantándose así a la propia Administración en dar respuesta a esta necesidad de psicólogos especialistas.

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