A principios del próximo año 2017, la Universidad de Barcelona (UB) tendrá una clínica psicológica propia, cuya finalidad será la de ofrecer servicios psicológicos a la población del área de influencia de Barcelona y comarcas, y atender las derivaciones que lleguen desde la red de Atención Primaria, servicios sociales u otros centros psicológicos y médicos.

Según ha señalado el decano de la Facultad de Psicología, Josep Batista, el objetivo es que el centro se convierta “en un referente para la recuperación de la salud psicológica de los ciudadanos, y para la docencia clínica y la investigación de los estudiantes de grado y posgrado de la Universidad de Barcelona”.

La clínica psicológica de la UB (CPUB) estará situada en el edificio Espinalba, propiedad de la Diputación de Barcelona (si bien en breve cerrará el acuerdo de cesión con la Universidad) y situado junto a la misma Facultad de Psicología.

Tal y como han adelantado desde el decanato, el centro dispondrá de catorce consultas, seis de las cuales se destinarán a la atención psicológica infantil, así como de algunas salas dirigidas a otras actividades, tales como rehabilitación física y cognitiva o a la realización de sesiones e intervenciones grupales y atención a los aspectos psicológicos derivados tanto de patologías crónicas comunes como de las enfermedades raras o de baja prevalencia. La clínica contará también con una sala dotada de equipamiento informático y mobiliario, destinada a la realización de sesiones clínicas, estudios de casos y búsqueda bibliográfica.

Se prevé que el personal asistencial de la clínica esté formado, inicialmente, por los equipos que ya trabajan en las unidades que funcionaban hasta la fecha, dimensionándose en el tiempo con nuevas unidades y nuevos profesionales que puedan dar respuesta a las necesidades de los pacientes, en función de la demanda del centro. Estos equipos estarán integrados por profesores catedráticos, titulares, colaboradores, asociados y becarios de la Facultad de Psicología, así como por personal contratado por la Fundación Josep Finestres, sin vinculación docente.

La CPUB estará dotada con una red integrada de datos y de las tecnologías de la información y la comunicación, de cara a que el centro asistencial esté a la vanguardia y pueda aprovechar las posibilidades que ofrecen la telemedicina, la robótica y las redes compartidas.

Fuente: Universitat de Barcelona

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