El Instituto Nacional de la Excelencia para la Salud y la Atención del Reino Unido (National Institute for Health and Care Excellence, NICE) ha publicado la actualización de los estándares de calidad para la atención de adultos al final de la vida (End of life care for adults, QS13).

Los criterios de calidad están elaborados para la evaluación de la atención que se presta a adultos mayores de 18 años que están en el proceso de final de vida, es decir, aquellas personas que es probable que fallezcan en 12 meses, personas con problemas de salud física en estado avanzado, progresivo o terminal y personas con enfermedades agudas que suponen una amenaza para la vida. Asimismo, los estándares de calidad también contemplan la atención a familiares y cuidadores, tanto en los dispositivos de atención social como sanitaria.

De esta manera, según el NICE y partiendo de la revisión de la literatura científica, la atención es de calidad si cumple con los siguientes criterios que constituyen aspectos prioritarios:

  1. Las personas que están en el final de la vida son identificadas de manera temprana.
  2. Las personas que están en el final de la vida y sus familiares y cuidadores se sienten satisfechos sobre cómo es la comunicación que se establece con ellos, siendo informados de manera apropiada a sus deseos, así como recibiendo el apoyo necesario para tomar las decisiones referentes a su cuidado.
  3. A las personas que se acercan al final de la vida se les proporciona una evaluación holística integral, que de respuesta a los cambios en sus necesidades y preferencias, con la oportunidad de poder debatir, tomar parte y revisar su plan de atención personalizado tanto para el apoyo y tratamiento actual como futuro.
  4. Las personas que se encuentran en el proceso final de la vida tienen cubiertas de manera eficaz y adecuada sus necesidades físicas y psicológicas, a cualquier hora del día o de la noche.
  5. A las personas que están en el final de la vida se les ofrece un apoyo personalizado y oportuno para sus necesidades sociales, prácticas y emocionales, que es ajustado a sus preferencias y maximiza la independencia y participación social durante el mayor tiempo posible.
  6. A las personas que están en el final de la vida se les ofrece apoyo espiritual y religioso adecuado a sus necesidades y preferencias.
  7. A los familiares y cuidadores de personas que están al final de la vida se les ofrecen evaluaciones holísticas integrales en respuesta a los cambios en sus necesidades y preferencias, así como un apoyo integral adecuado a sus necesidades y preferencias actuales.
  8. Las personas que se encuentran al final de la vida reciben una atención consistente que está coordinada eficazmente a lo largo de los contextos y servicios relevantes en su atención en cualquier momento del día o de la noche, y es llevada a cabo por profesionales sanitarios que están al tanto de la medicación actual, el plan de atención y las preferencias del paciente.
  9. Ante una crisis las personas que se encuentran al final de la vida reciben una atención urgente, segura y eficaz, adecuada a sus necesidades y preferencias, y en cualquier hora del día o de la noche.
  10. A las personas que están al final de la vida y que pueden beneficiarse de los cuidados paliativos se les ofrece esta atención en el momento oportuno y de manera adecuada a sus necesidades y preferencias, a cualquier hora del día o de la noche.
  11. El cuerpo de la persona fallecida es tratado de manera digna y culturalmente sensible.
  12. Las familias y los cuidadores de personas que han fallecido reciben la verificación y certificación de la muerte de manera oportuna.
  13. Las personas que están directamente afectadas por el fallecimiento del ser querido reciben una comunicación sensible por parte de los profesionales y se les ofrece apoyo emocional y espiritual para el duelo inmediato y posterior, de manera ajustada a sus necesidades y preferencias.
  14. Los profesionales sanitarios y sociales tienen los conocimientos, habilidades y actitudes necesarios para ser competentes en proporcionar una atención de alta calidad a las personas que se acercan al final de la vida, así como a sus familiares y cuidadores.
  15. Los servicios de atención primaria y especializada que prestan atención a las personas que se encuentran al final de la vida y a sus familiares y cuidadores cuentan con un equipo de trabajo suficiente en número y en combinación de habilidades para proporcionar atención y apoyo de alta calidad.

Los estándares de calidad en la atención pueden consultarse en el siguiente enlace:

End of life care for adults, QS13

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