No cabe duda de que los teléfonos móviles y las tabletas se han convertido en un elemento omnipresente en nuestra sociedad. Adultos y adolescentes pasamos el día pendientes de mensajes, redes sociales, correo electrónico o noticias de última hora. Diversos estudios hablan ya de porcentajes muy altos de dependencia al móvil o del miedo a salir de casa sin él, especialmente entre los adolescentes.

Debido a las graves consecuencias que conlleva el abuso de las nuevas tecnologías en el desarrollo de un adolescente, la Consejería de Servicios Sociales de la Comunidad de Madrid está poniendo en marcha el primer Servicio Psicopedagógico de Intervención Especializada a Adolescentes y sus Familias, con el objetivo de que esté en funcionamiento a principios de 2018.

Según las propias palabras de Alberto San Juan, director general de Familia y Menor de la Comunidad de Madrid, en declaraciones en Onda Madrid, el uso inadecuado de los teléfonos y las tabletas por parte de los adolescentes, afecta a los horarios, pierden horas de sueño, cambian patrones de alimentación e higiene, e incluso los valores afectivos y emocionales están en riesgo.

Este servicio proporcionará, de forma gratuita, asistencia ambulatoria a menores de 12 a 17 años con problemas de dependencia a su teléfono móvil. En primer lugar se llevará a cabo una evaluación individualizada, para, a continuación, proporcionarles tratamiento grupal. Específicamente, se intervendrá en el área comportamental (horarios, sueño, alimentación, higiene, afectivo-emocional, miedos, complejos e inseguridades); cognitiva (toma de decisiones, conflictos y valores) y social (identidad social, grupos de referencia, estereotipos y prejuicios). Todo ello, con la participación imprescindible de la familia, y llevado por psicólogos especializados en adolescencia.

Además, está previsto formar a los educadores, para que aprendan a afrontar las situaciones que se les presenta en el aula, y sobre todo para enseñarles a detectar las señales que evidencian que el menor tiene un problema de este tipo.

Según las previsiones, se espera poder atender a unos 200-300 menores, dependiendo del tiempo de recuperación. Cuando se ponga en marcha el servicio, en función de la demanda, se irá ampliando el personal para que ningún adolescente se quede sin atención. Por otro lado, en el caso de que se detectase algún otro problema añadido, como dependencia al alcohol u otras sustancias, se le derivaría a los otros muchos servicios especializados con los que cuenta la Comunidad de Madrid.

Según el psicólogo Javier Urra, Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, entrevistado en el mismo medio que Alberto San Juan, el problema de la adicción a las nuevas tecnologías es muy grave y en ocasiones deriva en otras adicciones y conductas de mayor gravedad. Según su experiencia, cada vez hay más jóvenes que comienzan con un abuso de las nuevas tecnologías y poco a poco van adquiriendo conductas adictivas que en ocasiones derivan en una ludopatía, gracias al juego online. En algunos casos les hace incluso robar a los padres para poder seguir jugando. En opinión de este experto, los adolescentes son muy vulnerables, es imprescindible intervenir cuanto antes, para que las situaciones no se agraven.

Aunque es difícil diferenciar de forma clara entre el típico adolescente que está continuamente con el móvil y el joven que tiene una adicción, el hecho de encontrarse mal física, psíquica o emocionalmente cuando no tienes el móvil o tableta, pueden ser indicativos de un problema.

Urra llama la atención a los padres, pidiendo que sean los primeros en dar ejemplo y proporcionen espacios y momentos en familia libres de móvil.

Fuente:

Onda Madrid con Ely del Valle

Artículos Relacionados
El uso excesivo que hacen los padres de los teléfonos móviles afecta al desarrollo de sus hijos
Denuncian videojuegos para móviles y tablets que incitan al consumo de drogas
PROGRAMA DE TRATAMIENTO PSICOLÓGICO PARA LA ADICCIÓN AL MÓVIL – ENTREVISTA A M. CHÓLIZ
ADICCIÓN A LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS EN ADOLESCENTES Y JÓVENES
NUEVAS ADICCIONES: ¿ADICCIONES NUEVAS?