Entre los días 10 y 11 de noviembre, se celebraron las II Jornadas de Psicología Valenciana del Tráfico y la Seguridad, con el título La Seguridad Pública: un bien de todos. Navegando hacia la consolidación de un rol profesional, organizadas por el Colegio Oficial de Psicólogos de la Comunidad Valenciana.

 

La reciente puesta en marcha de la aplicación del llamado "permiso de conducir por puntos", representa un punto de inflexión importante para la intervención psicológica en la Seguridad Vial. Este nuevo marco supone un espacio idóneo para debatir y reflexionar acerca del papel de la Psicología en materia de Seguridad Vial. Por este motivo, se está definiendo, cada vez con más nitidez la Psicología del Tráfico y la Seguridad como área de intervención necesaria en nuestra sociedad actual.

Con motivo de la celebración de estas jornadas, Infocop Online entrevista para sus lectores a Lorenzo Gil Hernández, Coordinador Estatal del Consejo General de Colegios oficiales de Psicólogos en el Área de la Psicología del Tráfico y la Seguridad. En esta entrevista Gil habla del papel de la Psicología del Tráfico y la Seguridad y su desarrollo en España.

ENTREVISTA

Como coordinador del Área, ¿cómo se podría definir el ámbito de actuación de la Psicología del Tráfico y la Seguridad?

Lo podríamos definir como la intervención profesional que se realiza en el ámbito que concierne a la Seguridad Pública, especialmente en el de la Seguridad Vial, la Vigilancia privada de Seguridad, así como en el adecuado uso privado de las armas. También evaluamos a los pilotos de aeronaves, patrones de embarcaciones y buzos.

Para alcanzar los objetivos de la coordinadora nos relacionamos en el ámbito público, con la Dirección General de Tráfico (DGT), universidades, centros de salud, centros públicos de enseñanza, centros de Fuerzas Armadas y de los Cuerpos de Seguridad del Estado, institutos de tráfico como Intras, etc. En el plano privado, con los centros de reconocimiento (conductores, cazadores, deportivos y seguridad, etc.), compañías privadas dedicadas a la rehabilitación, escuelas de formación en Seguridad Vial, centros de formación de conductores, centros privados de enseñanza y compañías de seguros del Automóvil.

En estas II Jornadas se ha abordado el papel y los límites del psicólogo/a del Tráfico y la Seguridad. De manera general, ¿cuáles son, desde su punto de vista, las principales funciones que un psicólogo puede desempeñar en estos ámbitos de trabajo?

La más importante es la prevención de la accidentalidad en todas aquellas actividades privadas que conlleven riesgo para la seguridad de todos. Desde el transporte terrestre, aéreo y marítimo, el uso privado de las armas, la tenencia de animales potencialmente peligrosos, el manejo de las grúas, patronaje de embarcaciones de recreo, buceo profesional, etc., hasta la Vigilancia Privada de Seguridad y la Seguridad Vial.

Los profesionales de la Psicología del Tráfico y la Seguridad, en sus evaluaciones realizan la detección de personas que por sus variables actitudinales, personalidad y/o aptitudes, no puedan tener el permiso de conducir, poseer armas, o dedicarse a otras actividades de riesgo.

Con el tiempo, la Psicología se ha ido aplicando en diferentes ámbitos y contextos, viéndose cada vez con más nitidez el papel que psicólogos y psicólogas podemos desempeñar, por ejemplo, en el ámbito de la educación para la salud, la modificación de actitudes y hábitos comportamentales en diferentes contextos, etc. Desde su punto de vista, ¿cuál ha sido el desarrollo de la Psicología del Tráfico y la Seguridad en nuestro país? ¿Cuál es el estado actual de la cuestión?

Los psicólogos aparecíamos citados por primera vez en cuanto a nuestras funciones en este ámbito en el BOE (1461/1982), aunque los inicios de la Psicología del Tráfico comenzó mucho antes. Su desarrollo ha sido lento, pero actualmente considero que tenemos un buen nivel y comenzamos a ser valorados como profesionales imprescindibles en la prevención.

La publicación del Reglamento General de Conductores posibilitó, por primera vez, que el profesional de la Psicología pudiera producir dictámenes de limitación de las condiciones en las que un conductor obtuviera su permiso.

De igual manera, con posterioridad, en otro RD se reguló las condiciones por las cuales un ciudadano pudiera tener y usar armas y ejercer funciones de vigilante privado de seguridad. En 1999, se posibilitó por primera vez la elaboración del primer proyecto de rehabilitación de conductores, en el cual esta coordinadora tuvo ocasión de realizar nuestras aportaciones, aunque no se nos han tenido en consideración como esperábamos.

 

Actualmente continúa su desarrollo y se nos comienza a tener en mayor consideración, de hecho hemos tenido varias entrevistas con la DGT y próximamente con otros estamentos afines para mejorar y ampliar la intervención de los profesionales del Tráfico.

¿Qué medidas o acciones se podrían ir tomando para fomentar el desarrollo y afianzamiento de este ámbito de trabajo?

La coordinadora tiene en estudio la actualización del perfil profesional, con lo cual, tendremos unos criterios actualizados de nuestro ámbito de actuación. Quiero subrayar que la Educación Vial no sólo se debe realizar en el ámbito escolar, sino que más bien, tiene que ser una estrategia válida a lo largo de toda la vida de los conductores y peatones. Otra medida contemplada es solicitar nuevamente la formación específica para los psicólogos de los centros de reconocimiento, ya que se formó a los médicos de los centros, pero no a los psicólogos. Por supuesto, también está previsto abrir otras vías de interlocución con las diferentes instituciones vinculadas con este ámbito.

¿Considera que la nueva ley contempla la figura del papel del psicólogo/a como debiera?

La reciente puesta en marcha de la aplicación del llamado "Permiso por Puntos" representa un nuevo hito en la Seguridad Vial. Este nuevo marco presenta un ámbito idóneo para abrir la reflexión al conjunto de los intereses y aplicaciones que los profesionales de la Psicología tienen en el campo de la Seguridad Pública. Desde la actuación reconocedora en los C.R.C., hasta los nuevos desarrollos de la seguridad privada, pasando por el transporte de bienes y personas, la Psicología del Tráfico y la Seguridad está consagrando un área de intervención profesional a la que no le es ajena la aptitud de los ciudadanos para realizar actividades de riesgo que comprometen a sus conciudadanos tanto por tierra, aire y mar. No obstante, estamos valorando nuestra intervención en la rehabilitación de conductores, en cuanto a horas de trabajo, la intervención y la cuantía de los honorarios profesionales. Consideramos que podemos hacer más y mejor funciones.

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