Fernando Carvajal, Pilar Martín y Sandra Rubio

Universidad Autónoma de Madrid

Buena parte de los estudios neuropsicológicos se centran en pacientes neurológicos con lesiones focales, tales como los pacientes con epilepsia del lóbulo temporal que han sido intervenidos quirúrgicamente. La lobectomía temporal unilateral se practica en aquellos casos en los que las crisis no remiten con tratamiento farmacológico. Generalmente, la intervención abarca la resección de un núcleo denominado amígdala y de parte de la corteza temporal, en la que se incluye la formación hipocámpica.

 

Se sabe que la zona resectada está implicada en procesos tales como la memoria, la emoción y la percepción de la identidad facial; sin embargo, mientras el déficit mnésico que sufren estos pacientes ha sido bien caracterizado, las implicaciones que la lobectomía temporal puede tener sobre el procesamiento de emociones y caras resultan menos conocidas.

Considerando que la información que aporta la cara es esencial para la comunicación social en la medida en que permite identificar individuos, conocer su estado afectivo y, en ese sentido, su tendencia conductual, planteamos un estudio cuyo objetivo fue determinar cómo afectaba la lobectomía temporal al procesamiento de caras con y sin contenido emocional. Para ello, se evaluaron 50 pacientes con epilepsia del lóbulo temporal y lobectomía unilateral (27 izquierda y 23 derecha) y 28 participantes controles.

Si bien la batería aplicada fue más amplia, aquí recogemos únicamente los resultados de una tarea que consistía en identificar a lo largo de distintas pantallas, cuál era la fotografía de la cara diferente entre un conjunto de fotografías de caras iguales. En concreto, se plantearon dos condiciones; en la primera, la fotografía difería en la identidad de la modelo y, en la segunda, la diferencia estaba en la expresión facial posada por la modelo.

El primer resultado que queremos destacar es que, aunque el número de aciertos obtenidos cuando se trató de identificar a la modelo diferente fue alto en todos los participantes, sin embargo, los pacientes con lobectomía derecha cometieron más errores que los sujetos controles. Este resultado concuerda con el hecho bien conocido de que las áreas corticales responsables del procesamiento de la identidad facial se localizan principalmente en el hemisferio derecho.

 

El segundo resultado fue que al identificar la fotografía en la que la modelo expresaba una emoción diferente al resto, tanto en los pacientes como en los participantes controles, la expresión que se discriminó más rápido fue la de miedo. Este resultado apoya a aquellos estudios, que tanto con procedimientos conductuales como de neuroimagen funcional, subraya la relación que se establece entre la emoción de miedo y la amígdala.

El tercer resultado que queremos destacar fue que los pacientes con lobectomía temporal izquierda tuvieron una latencia de respuesta mayor que los participantes controles cuando se trató de identificar la expresión facial diferente al resto. El resultado apoya el planteamiento de que en las tareas emocionales de carácter explícito, la amígdala izquierda tiene mayor relevancia que la amígdala derecha, la cual podría, sin embargo, tener un mayor peso en tareas implícitas y subliminares.

El cuarto resultado se refiere a que la mayor diferencia entre pacientes con lobectomía temporal izquierda y participantes controles se produjo a la hora de discriminar las expresiones de miedo y tristeza. Las dos son emociones negativas que se desencadenan ante el mismo tipo de eventos, si bien difieren en el momento en el que tienen lugar, ya que el miedo sería la primera reacción ante un estímulo nocivo y la tristeza, en cambio, supondría la reacción ante dicho evento, una vez que ya se ha producido. Por el hecho de mostrar ciertos aspectos comunes en su función, se podría hipotetizar que la discriminación entre estas dos emociones requeriría de una mayor implicación de la amígdala izquierda. No obstante, en la literatura no se dispone de información en este sentido, de manera que tan sólo podemos sugerir que además de una especialización hemisférica, la amígdala podría tener cierta especialización funcional en el procesamiento de las emociones negativas.

 

Para terminar, queríamos hacer una consideración de carácter clínico. Como ya hemos señalado, la lobectomía temporal tiene consecuencias sobre el procesamiento de caras: los pacientes con lobectomía temporal derecha cometen más errores cuando tienen que discriminar la identidad facial, mientras que los pacientes con lobectomía temporal izquierda presentan latencias de respuesta más largas cuando discriminan la expresión facial.

Pese a que ésta es la conclusión general, no se debe perder de vista que dichas dificultades no suponen en ningún caso la imposibilidad de realizar las tareas planteadas, sino más bien una peor ejecución con respecto a los participantes controles.

Esta consideración sugiere que los efectos de la lobectomía temporal unilateral podrían ser compensados, al menos parcialmente, por el otro hemisferio. En este sentido, aunque la solución quirúrgica en la epilepsia temporal farmacorresistente influye negativamente en el procesamiento de la información facial, sin embargo, las consecuencias cotidianas para el paciente probablemente sean escasas. No obstante, se debe tener en cuenta que este es un primer bloque de resultados dentro de una investigación más amplia, por lo que tendremos que esperar a determinar si los resultados se confirman cuando apliquemos tareas de carácter más complejo.

El artículo en el que se basa este trabajo puede consultarse en la revista Psicothema: Carvajal, F., Rubio, S., Martín, P., Amarante, C., García-Sola, R. (2007). El papel de la amígdala en una tarea de discriminación de expresiones emocionales. Psicothema, Vol. 19 (1), 23-29.

 

Sobre el autor y las autoras:

Los doctores Fernando Carvajal Molina, Sandra Rubio Rodríguez y Pilar Martín Plasencia son profesores del Departamento de Psicología Biológica y de la Salud, en la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid. Imparten docencia en el área de Psicobiológica, en las asignaturas de Neurociencia y conducta, Neuropsicología, y Psicobiología de las Deficiencias. Investigan y cuentan con diversas publicaciones científicas en el ámbito del estudio de las funciones cognitivas y emocionales tanto en sujetos de la población general, como en sujetos con diversas patologías cerebrales.

 

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