Bibinha Benbunan Bentata, Francisco Cruz Quintana, José María Roa Venegas, Carmen Villaverde Gutiérrez , Bettina Raquel Benbunan Bentata

Universidad de Granada 

Todos somos conscientes de que la muerte es la consecuencia inevitable de la propia vida. Sin embargo, y a pesar de tratarse de un fenómeno absolutamente natural, ello no significa que exista siempre una aceptación plena de esta realidad, siendo un hecho temido por la mayor parte de las personas. En nuestra cultura, no se enseña a reflexionar sobre la muerte ni tampoco se educa para morir, con lo cual cada vez somos más vulnerables y nos encontramos más indefensos y sin recursos psicológicos cuando este hecho se presenta en nuestras vidas directamente o a través de otros.

El proceso de terminalidad constituye actualmente un importante foco de interés científico y la atención a los pacientes terminales es considerada uno de los mayores retos que deben afrontar tanto los profesionales como los estudiantes de Ciencias de la Salud en su asistencia clínica. Por otra parte, cada vez son más las personas que solicitan una humanización de la asistencia en general y una intervención paliativa cuando los problemas de salud no tienen solución.

 

Para atender esta demanda se requiere una implicación personal de los profesionales que vaya más allá de la aplicación de técnicas, una actitud anclada no sólo en la buena voluntad, sino, y sobre todo, en una capacitación específica.

La investigación en este ámbito identifica el contacto con el dolor, el sentimiento de pérdida, el sufrimiento y la muerte como factores estresantes muy potentes en profesionales con muchos años de experiencia, así como también pone de manifiesto la insuficiente formación que reciben los profesionales de la salud para el desarrollo de recursos en la atención a este tipo de situaciones. El tema adquiere aún mayor relevancia, y ésta es una de las variables de nuestro estudio, al tratarse de estudiantes que se encuentran en la última etapa de la adolescencia, con toda la carga emocional añadida que esto entraña. Tanto es así, que los estudiantes de Enfermería describen estas experiencias como "lo malo" de la profesión y los temas más recurrentes en los diarios de prácticas que realizan los alumnos son, principalmente, la muerte y la vulnerabilidad ante la misma, concediendo gran importancia a la necesidad de apoyo psicológico por el impacto que producen en ellos estas vivencias.

La investigación también señala que son diversas las respuestas de afrontamiento utilizadas de forma intuitiva en el cuidado de pacientes en unidades hospitalarias, destacando la huída como una de las respuestas más habituales y una de las que se relacionan con la falta de calidad en la atención, el aislamiento y soledad en los pacientes.

Estas evidencias nos llevaron primero a plantear si el enfrentarse a las experiencias clínicas hospitalarias supone un impacto emocional en sí mismo en los estudiantes de Enfermería y, segundo, a determinar las situaciones clínicas más impactantes para ellos. Nos planteamos también si la aplicación de un programa de intervención específico ayudaría o mejoraría las estrategias de afrontamiento personales necesarias que les permitan asistir al paciente sin deshumanizar la atención.

La evaluación realizada con el inventario de estrés de experiencias clínicas diseñado para este estudio, ha puesto de manifiesto que de las once situaciones clínicas con las que los alumnos se enfrentan en sus prácticas, las categorías relacionadas con el cuidado de pacientes en fase terminal, la muerte y el sufrimiento de pacientes y familiares han sido las experiencias que mayor estrés han causado en los estudiantes; generando en ellos, principalmente, tristeza y ansiedad, y poniendo en evidencia la ausencia de recursos en su repertorio de conducta.

 

El programa de intervención psicológica, es un programa único de intervención, igual para todas las situaciones hospitalarias, centrado en el desarrollo de las habilidades necesarias para atender a las dificultades específicas en la asistencia a los pacientes.

Los resultados han mostrado que la aplicación del programa ha mejorado los recursos de afrontamiento, las habilidades de autocontrol emocional para el autocuidado y el control del estrés generado en las prácticas clínicas. También se ha mostrado efectivo en la reducción de los niveles de ansiedad experimentados y en la reducción de la incertidumbre al partir los alumnos ya de un conocimiento previo de las situaciones.

Los efectos positivos del programa respaldan la necesidad de incidir sobre estas cuestiones desde el período de formación universitaria, ya que no pueden ni deben depender de la disponibilidad de los posibles recursos personales del estudiante, de la buena voluntad del profesorado sensible a esta cuestión, ni del hecho y la incidencia puntual de participar en un programa de intervención de carácter experimental aislado. El establecimiento de programas de intervención psicológica reglados, para mitigar el efecto estresante del impacto de las experiencias clínicas en general, y de las vivencias del dolor y la muerte en particular, puede constituir un recurso de gran utilidad tanto para los estudiantes como para los docentes universitarios encargados de la formación de futuros enfermeros, y repercutir de manera satisfactoria en el trato y la atención clínica de los pacientes.

El artículo original puede encontrarse en la revista International Journal of Clinical and Health Psychology: Benbunan Bentata, B.; Cruz Quintana, F.; Roa Venegas, J.M.; Villaverde Gutiérrez, C.; Benbunan Bentata, B. R.. Afrontamiento del dolor y la muerte en estudiantes de enfermería: una propuesta de intervención. International Journal of Clinical and Health Psychology, 2007, Vol. 7, Nº 1, pp.197-205.

Sobre los autores:

Bibinha Benbunan es Doctora en Psicología y profesora del Departamento de Enfermería de la Universidad de Granada. Campus de Melilla. Autora de la Tesis Doctoral: Impacto Emocional de las Experiencias Clínicas en Estudiantes de Enfermería: Diseño, Aplicación y Evaluación de un programa de Intervención.

Francisco Cruz Quintana es Doctor en Psicología y profesor del Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico de la Universidad de Granada. Cuenta con una larga trayectoria investigadora en el ámbito de la atención a los procesos de fin de vida y la detección del sufrimiento en pacientes terminales así como en el ámbito de la atención a niños de riesgo y alto riesgo biológico, psicológico y social.

José María Roa Venegas es Doctor en Psicología y profesor del Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de Granada. Cuenta con una intensa trayectoria de investigación en el ámbito de la vejez, educación intercultural y metodología aplicada.

Carmen Villaverde Gutiérrez es Doctora en Medicina y profesora del Departamento de Enfermería de la Universidad de Granada. Cuenta con una larga trayectoria investigadora en el ámbito de los procesos de dependencia así como en el ámbito del envejecimiento, la salud y la calidad de vida.

Bettina Raquel Benbunam Bentata es Doctora en Neuropsicología y especialista en diagnóstico y tratamiento de las disfunciones de la memoria y otros procesos cognitivos en el Centro Memory de Madrid.

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