Maite Muñoz de Morales Ibáñez * y Rafael Bisquerra Alzina**

* Universidad del País Vasco y ** Universidad de Barcelona

Los estresores psicosociales no causan directamente el estrés, sino que se convierten en estresores a través de la interpretación cognitiva o del significado que la persona les asigna en relación a sus estrategias y posibilidades de afrontamiento (Lazarus, 2000). Relacionadas con estos estresores, están las situaciones de conflicto en la interacción social y los problemas de convivencia derivados de ellas en los centros educativos. La falta de una respuesta eficaz ante estos acontecimientos hace que aumenten las cifras de profesorado y alumnado afectados por fenómenos como el burnout o el bullying. Esta situación tiene una influencia tanto en la salud física y mental del profesorado (ansiedad, estrés, depresión), como en la falta de motivación, fracaso escolar y violencia entre iguales en el alumnado.

 

Esta situación requiere una intervención preventiva mediante programas de educación emocional, que se inicien en la educación infantil y estén presentes a lo largo de toda la escolarización y la edad adulta. Estos programas deben incidir positivamente en el clima del aula y en la mejora de la convivencia. Además, estos programas implican también la formación previa del profesorado.

Nuestra propuesta se concreta en el Programa PECERA. (Programa Educativo de Conciencia Emocional, Regulación y Afrontamiento), cuya finalidad es la prevención del estrés psicosocial del profesorado y alumnado mediante el desarrollo de competencias emocionales. Desde el modelo de consulta colaborativa, se hace una propuesta para la formación del profesorado con el fin de desarrollar competencias emocionales en los docentes como paso previo para una adecuada intervención en educación emocional con su alumnado.

Se trata de una intervención desde la acción tutorial, en la que se concede una gran importancia a la toma de conciencia de las emociones (Damasio, 2001; Bisquerra, 2003), a la regulación emocional y al desarrollo de competencias socio-emocionales, que ayuden tanto en el proceso de construcción de la identidad personal como en el proceso de socialización. Se trabaja en los procesos de construcción personal a tres niveles: cognitivo, emocional y comportamental.

El objetivo de esta investigación fue evaluar la eficacia del programa de educación emocional, valorar su influencia en la interacción alumnado-profesorado, y evaluar el impacto del programa según la percepción del profesorado. La muestra total fue de 609 estudiantes y 34 profesores de primero de la ESO, pertenecientes a doce centros educativos de la red pública del País Vasco. Desde un enfoque de complementariedad metodológica, se combinaron métodos cuantitativos y cualitativos.

Los resultados obtenidos mostraron un progreso del alumnado en la capacidad de afrontamiento de las relaciones interpersonales y en la reducción del estrés psicosocial. Por otra parte, una vez finalizada la intervención, el profesorado observó una mejora en las relaciones interpersonales con su alumnado, que se concretaba en una mayor empatía, apertura del alumnado con el profesorado para expresar conflictos de relación con compañeros, aumento de la motivación y pensamiento más positivo ante los conflictos.

Cabe resaltar que el programa ha causado un impacto relevante en el profesorado, ya que todos los profesores del grupo experimental manifestaron su interés por continuar trabajando en un futuro en esta línea de intervención en educación emocional. En cuanto a la sostenibilidad, se observa que el programa se ha podido mantener transcurridos dos años desde que finalizó la intervención, lo cual es una evidencia importante para la institucionalización de la innovación en los centros educativos objeto de análisis.

 

De los resultados se derivan dos implicaciones psicopedagógicas para la práctica educativa:

1. La formación del profesorado en competencias emocionales contribuye a su bienestar y desarrollo profesional y mejora la interacción con el alumnado.

2. La intervención tutorial en educación emocional es un primer paso que abre un proceso de reflexión y sensibilización hacia una posterior integración curricular.

El artículo original en el que se basa este trabajo puede encontrarse en la revista Ansiedad y Estrés: Muñoz de Morales Ibáñez, M. y Bisquerra Alzina, R. (2006). Evaluación de un programa de educación emocional para la prevención del estrés psicosocial en el contexto del aula. Ansiedad y Estrés, Vol. 12 (2-3), pp. 401-412.

Sobre los autores:

Maite Muñoz de Morales Ibáñez es Doctora en Ciencias de la Educación y profesora en el Departamento de Métodos de Investigación y Diagnóstico en Educación (MIDE) de la Universidad del País Vasco. Imparte su docencia en las titulaciones de Psicopedagogía y Educación Social. Es miembro del GROP (Grup de Recerca en Orientació Psicopedagógica) y de la SEAS (Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés). Su línea de investigación actual se centra en la prevención del estrés psicosocial en entornos educativos mediante el desarrollo de competencias emocionales en profesorado (formación inicial y continua) y alumnado (intervención psicopedagógica en educación emocional), presentando diferentes trabajos sobre la misma en congresos nacionales e internacionales. Actualmente imparte cursos y seminarios sobre Inteligencia Emocional aplicada al campo de la educación, dirigidos al profesorado del ámbito no universitario, orientadores y consultores.

 

Rafael Bisquerra Alzina es Licenciado en Pedagogía y en Psicología, Doctor en Ciencias de la Educación y actualmente catedrático de Orientación Psicopedagógica en el Departamento de Métodos de Investigación y Diagnóstico en Educación (MIDE) de la Universidad de Barcelona. Es director del GROP (Grup de Recerca en Orientació Psicopedagògica) y Director del Postgrado en Educación Emocional. Su línea de investigación es la educación emocional, sobre la que lleva trabajando desde mediados de los noventa. Ha impartido docencia sobre métodos de investigación, estadística aplicada, orientación psicopedagógica y educación emocional. Algunas de sus publicaciones son: Educación emocional y bienestar (Praxis, 2000), Modelos de orientación e intervención psicopedagógica (Praxis, 1998), Manual de orientación y tutoría (Praxis, 1996-2002), Orígenes y desarrollo de la Orientación Psicopedagógica (Narcea, 1996), Métodos de investigación educativa (CEAC, 1989), Introducción conceptual al análisis multivariable (1989), entre otros.

Artículos Relacionados
PROPUESTA DE ESPECIFICADORES DIAGNÓSTICOS VINCULADOS AL ESTRÉS Y EL TRAUMA: UNA APORTACIÓN A LA NOSOLOGÍA PSICOPATOLÓGICA
ESTRÉS LABORAL Y BURNOUT EN PROFESORES DE ENSEÑANZA SECUNDARIA
MADRES CON HIJOS AUTISTAS Y ESTRÉS
OPTIMISMO Y ESTRÉS: PREDICTORES DEL ESTADO DE SALUD
ESTRÉS EN PADRES E HIJOS EN LA HOSPITALIZACIÓN INFANTIL
INTELIGENCIA EMOCIONAL: ENSEÑAR HABILIDADES
¿TIENEN UTILIDAD PRÁCTICA LOS PROGRAMAS DE ESCUELA DE PADRES?
PREVENIR EL ACOSO ESCOLAR Y LA VIOLENCIA DESDE LA FAMILIA
ESCUELA DE PADRES: LA TAREA DE EDUCAR A LOS HIJOS/AS
LA RESILENCIA EN EL ÁMBITO EDUCATIVO
EL PEQUEÑO DICTADOR
ACOSO MORAL EN LA ESCUELA Y EDUCACIÓN EN VALORES
¿SON NECESARIOS LOS PSICÓLOGOS/AS EN LOS INSTITUTOS DE SECUNDARIA? – ENTREVISTA AL PRESIDENTE DE FEDADI (FEDERACIÓN DE ASOCIACIONES DE DIRECTIVOS DE CENTROS EDUCATIVOS PÚBLICOS)
FORMACIÓN PARA DOCENTES EN MATERIA DE CONVIVENCIA ESCOLAR –ENTREVISTA CON JOSÉ Mª AVILÉS
TRANSMISIÓN DE VALORES DESDE LA EDUCACIÓN EMOCIONAL
PREMIO AULA AL MEJOR LIBRO SOBRE EDUCACIÓN PUBLICADO EN 2006 – ENTREVISTA A Mª JOSÉ DÍAZ-AGUADO
MARÍA JOSÉ DÍAZ-AGUADO GALARDONADA CON EL PREMIO AULA AL MEJOR LIBRO SOBRE EDUCACIÓN PUBLICADO EN 2006
EL ACOSO ESCOLAR Y SU PREVENCIÓN