La ausencia de un instrumento en el ámbito hispanohablante que evalúe la fobia social, ha llevado a un grupo de investigadores de 18 países iberoamericanos a participar en un proyecto para elaborar el primer cuestionario en español que evalúe este trastorno de la ansiedad. Si bien la práctica clínica cuenta con diversos instrumentos de evaluación para esta patología, estos cuestionarios son adaptaciones de la cultura anglosajona, no ajustándose en muchos casos a las situaciones hispanas.

La presencia española en este proyecto corre a cargo de los profesores Vicente E. Caballo y María Jesús Irurtia, de las Universidades de Granada y Valladolid, respectivamente.

Coincidiendo con la próxima publicación del instrumento, en estos momentos en su fase final, Infocop Online ha querido entrevistar para sus lectores a Mª Jesús Irurtia Muñiz, profesora del Departamento de Psicología de la Universidad de Valladolid y miembro de este equipo de investigación. En esta entrevista, Irurtia habla de cómo se concibió este proyecto y de las características principales del instrumento.

 

Vicente E. Caballo y Mª Jesús Irurtia

ENTREVISTA

Este ambicioso proyecto reúne a profesionales de 18 países iberoamericanos, a los que próximamente se unirán otros, como EEUU y Australia. ¿Cómo surgió esta iniciativa? ¿Cuáles son los objetivos de este macroproyecto?

Son bastantes años los que llevamos trabajando en el campo de la ansiedad social, junto al Dr. Caballo y otros profesionales de la Psicología clínica. Al comprobar la carencia de cuestionarios de habla hispana, y que los que existen han sido traducidos literalmente, sin contemplar la idiosincrasia de los países hispano parlantes, evidenciamos la necesidad de elaborar un instrumento en español que aborde la evaluación de la ansiedad social desde una perspectiva iberoamericana.

 

Por otra parte, los cuestionarios se han construido habitualmente en función de la opinión de expertos. En este caso, la contribución principal nace de los propios sujetos, los cuales han aportado las situaciones sociales que les provocan malestar y que han servido para elaborar el cuestionario.

¿Cómo se ha elaborado este cuestionario y cuáles han sido las fases principales de la investigación?

A lo largo de 6 años, personas muy diversas han aportado numerosas situaciones sociales que les producían ansiedad o malestar. Hemos recogido mas de diez mil situaciones y se han pasado más de treinta mil cuestionarios, en sus diversas versiones.

Además, en la primera versión del cuestionario existía la posibilidad de añadir nuevas situaciones que podía padecer la persona que lo rellenaba y que no estaban contempladas en el instrumento.

Las fases principales han sido:

1. Recogida de situaciones.

2. Selección de las situaciones hasta llegar a la primera versión de 512 ítems.

3. Aplicación de la primera versión del CISO-A a más de 16.000 sujetos en 18 países (Iberoamérica, España y Portugal).

4. Modificación y readaptación del cuestionario con base en análisis estadísticos e inclusión de nuevos ítems aportados por sujetos participantes.

5. Aplicación de la nueva versión reducida a más de 12.000 sujetos.

6. Nuevos análisis estadísticos.

7. Aplicación a población clínica con fobia social o elevada ansiedad social.

¿Nos podría hablar un poco más de las características de este instrumento, ya en su fase final? ¿Qué elementos contempla el cuestionario?

En función de los resultados de los análisis efectuados, hemos detectado la presencia constante de 5-6 dimensiones claves de la ansiedad social. Esto nos permitirá reducir el cuestionario definitivo en torno a 35-40 ítems.

Parte de los resultados de esta investigación ya han sido publicados en diversas revistas y foros científicos, como el V Congreso Mundial de Terapias Cognitivas y Conductuales. ¿Cuáles son los principales resultados que se han extraído hasta el momento?

Bueno, a día de hoy, los principales resultados que podemos destacar son, por un lado, la existencia de una constante de 5-6 dimensiones clave que determinan la ansiedad social; y, por el otro, algunas diferencias importantes con los cuestionarios de origen anglosajón, traducidos al español.

También hemos hallado curiosas diferencias y similitudes asociadas al sexo, como por ejemplo, que los hombres tienen mayor dificultad para la expresión manifiesta de sentimientos positivos como el afecto, mientras que las mujeres perciben las situaciones sociales, en general, con mayor ansiedad.

 

Nos encontramos a la espera de los resultados definitivos para comprobar si estas diferencias se mantienen en la población clínica.

¿Cuáles son las expectativas del equipo de trabajo, una vez finalizada la fase de elaboración del instrumento? ¿Se contempla seguir investigando en fases posteriores?

Estamos pendientes de la incorporación de nuevos países de habla no hispana. Además, conjuntamente con el cuestionario queremos que salga a la luz el protocolo de intervención clínica para la ansiedad social con el que estamos trabajando. Así mismo, continuamos investigando y esperamos incluir próximamente a la población infantil a través del Cuestionario de interacción social para niños, el CISO-N.

¿Le gustaría añadir alguna otra cuestión?

Nos gustaría agradecer el importante esfuerzo realizado por los más de cien investigadores y clínicos de los distintos países participantes en el proyecto, sin cuya colaboración no hubiera sido posible llevarlo a cabo. Y muchas gracias también a vosotros por vuestro interés y por la difusión de este extenso trabajo.

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