La pandemia de COVID-19 ha provocado altas tasas de desempleo en las economías avanzadas. Sin embargo, las cargas asociadas con el desempleo no han afectado a todos los hogares por igual: las familias con niños/as cuyos padres se encuentran en situación de desempleo han informado de tasas especialmente altas de problemas, con posibles consecuencias a largo plazo para el bienestar y el desarrollo del niño o la niña.

Así lo advierte un artículo publicado online en la revista The Lancet Public Health, a través del cual se pone de relieve la importancia de prestar una mayor atención hacia las posibles consecuencias que el desempleo de los padres puede tener sobre la salud mental de los y las menores.

Tal y como señala el autor del artículo, en el contexto de Estados Unidos, la proporción de niños con un padre o una madre en situación de desempleo ha alcanzado máximos históricos desde el inicio de la pandemia.

Autor: Josh Willink Fuente: pexels Fecha descarga: 05/10/2020

Los datos revelan también que las responsabilidades de cuidado están reduciendo las tasas de empleo, en particular para las madres. Según las cifras, del total de madres de edades comprendidas entre los 25 y los 44 años que perdieron su trabajo tras el inicio de la pandemia, el 30% informa que las responsabilidades de cuidado por hijos/as han sido su principal razón para no estar empleadas. Entre los padres de edad similar, la tasa de responsabilidades de cuidados a la que atribuyen su desempleo es del 15%. Estas cifras se elevan en el caso de familias cuyos hijos han tenido que pasar de la educación presencial al aprendizaje a distancia, lo que sugiere que el cierre de los centros educativos ha aumentado la carga de cuidados, especialmente para las madres.

Así, el artículo manifiesta que la ausencia de empleo, por sí misma, no tiene por qué representar un problema para las familias; pero cuando el desempleo se combina con un estado de bienestar inadecuado y poco apoyo para las familias, la situación de desempleo puede traducirse rápidamente en tasas elevadas de malestar, con implicaciones directas para el desarrollo infantil.

A este respecto, la evidencia muestra que la reducción de los recursos económicos y el estrés elevado afectan el rendimiento académico y el comportamiento de los niños y las niñas. Además, el desempleo de larga duración, puede tener consecuencias particularmente perjudiciales para los recursos socioeconómicos de una familia y el bienestar físico del o la menor.

El artículo concluye señalando el modo en que la pandemia de COVID-19 ha magnificado los costes de no recompensar el trabajo de cuidado doméstico y no ofrecer a las familias estadounidenses con menores una fuente de apoyo económico. Sin una acción urgente, como garantizar una vuelta segura de los y las menores a los centros educativos y el apoyo a aquellas familias en situación de desempleo, los niños y las niñas pueden cosechar las consecuencias de la crisis actual en las próximas décadas.

Fuente: Parolin, Z. (2020). Unemployment and child health during COVID-19 in the USA. The Lancet Public Health, 5, 10, e521-e522. DOI: https://doi.org/10.1016/S2468-2667(20)30207-3

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