Las empresas deben garantizar que cada trabajador reciba una formación teórica y práctica, suficiente y adecuada, en materia preventiva; sin embargo, los cursos relacionados con la prevención de riesgos psicosociales, como el estrés o el acoso son los menos frecuentes.

Esta es una de las conclusiones de un informe publicado por el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo a través del cual se recogen los datos de España correspondientes a la encuesta europea de empresas sobre riesgos nuevos y emergentes-ESENER 2019, realizada por la Agencia Europea de Seguridad y Salud en el trabajo.

En nuestro país, los datos obtenidos de 3.267 entrevistas revelan lo siguiente:

  • Tres cuartas partes de las empresas españolas tienen menos de 50 trabajadores, siendo mayoritario el sector Servicios, con un 74%. En general, a medida que aumenta el tamaño de las empresas, estas cuentan con más recursos

Foto: Daria Shevtsova Fuente: pexels Fecha descarga: 06/11/2021

De acuerdo con los datos sobre el porcentaje de especialistas en prevención de riesgos laborales con los que cuentan las organizaciones en España, solo se cuenta con un 34% de psicólogos especialistas, siendo el resto de profesionales médicos especialistas (80%), especialistas en accidentes laborales (79%), expertos en PRL no especialistas (71%), y especialistas en ergonomía (64%).

  • La Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo 2015-2020 recoge entre sus objetivos el fomento de la cultura y de los hábitos saludables en la empresa y la sociedad en general. Las grandes organizaciones, especialmente las de más de 250 trabajadores, llevan a cabo muchas más campañas de promoción de la salud que el resto. Si bien no hay diferencias entre sectores, el de la Construcción destaca por contar con más campañas de prevención de adicciones que el resto. En materia de promoción de la salud, los datos indican que un 43% de las acciones son de prevención de adicciones.

  • Se observa también una relación directamente proporcional entre el tamaño de las organizaciones y la frecuencia con que estas reconocen la existencia de determinados factores de riesgo. Los factores de riesgos más frecuentes según las empresas españolas son los del bloque de riesgos ergonómicos, seguido de un riesgo del bloque psicológico y social.

    Con respecto a los factores de riesgo psicológicos y sociales, el mayor porcentaje corresponde a tener que tratar con clientes difíciles (60%), seguido de la presión del tiempo (36,1%), una comunicación o cooperación deficientes en la organización (21,8%), largas jornadas de trabajo o un horario irregular (17,9%) y el miedo a perder el trabajo (15,6%).

    A pesar de su importancia, un pequeño porcentaje (6%) de empresas no lleva a cabo ninguna evaluación de riesgos, aduciendo en el 80% de los casos como razones “que los peligros y riesgos ya se conocen de todas formas”.

  • El informe pone de relieve la importancia de la existencia de procedimientos para prevenir el estrés o hacer frente a posibles casos de amenazas, insultos o agresiones por parte de clientes, así como acoso u hostigamiento, al facilitar que se actúe de forma más rápida y eficaz cuando empiecen a presentarse situaciones de riesgo.

    En este sentido, las empresas de 20 o más trabajadores cuentan con protocolos para afrontar amenazas (64,5%), hacer frente al acoso (56,9%) y prevenir el estrés (43,8%).

  • Las empresas han adoptado diversas medidas psicológicas y sociales tales como, permitir a los trabajadores tomar más decisiones sobre cómo hacer su trabajo (73,3%), reorganizar el trabajo en aras de reducir las exigencias y presión (46,2%), formar en resolución de conflictos (44,4%), asesorar a los trabajadores de forma confidencial (40,6%), o intervenir en caso de un exceso de horas de trabajo o un horario irregular (26,2%).

    Estas medidas se llevan a cabo en mayor proporción a medida que aumenta el tamaño de empresa, excepto la relacionada con un mayor permiso a los/as trabajadores/as para tomar decisiones sobre cómo realizar su trabajo, cuyo porcentaje es mayor en empresas más pequeñas y se va reduciendo a medida que aumenta el número de trabajadores.

    En el 18,5% de las situaciones, estas medidas se han adoptado a raíz de problemas concretos relacionados con el estrés, el acoso, el hostigamiento o la violencia en el ámbito laboral. En aproximadamente la mitad de empresas (52%) se ha contado con sus empleados/as para diseñar y adoptar estas medidas.

    Uno de los mayores obstáculos a la hora de adoptar medidas psicológicas y sociales, es la “reticencia a hablar abiertamente de estos temas” (61,7%).

  • El informe señala el fortalecimiento de la participación de los interlocutores sociales y la implicación de los empresarios y trabajadores en la mejora de la seguridad y la salud en el trabajo como objetivos esenciales en la EESST 2015-2020. Tal y como afirma el documento, el éxito de este objetivo se basa, en buena medida, en “la participación real y efectiva de todos los actores implicados en la prevención de riesgos laborales y, en especial, de los interlocutores sociales”. Se detecta que a mayor implicación de los/as empresarios y los/as trabajadores/as, mejores condiciones de trabajo, y de niveles de seguridad y salud en las empresas.

  • Las organizaciones deben garantizar que cada trabajador reciba una formación teórica y práctica, suficiente y adecuada, en materia preventiva. Los datos indican que los cursos más frecuentes son aquellos relacionados con el movimiento de cargas, realizándose en 9 de cada 10 centros de trabajo. Sin embargo, los cursos que se relacionan con la prevención de riesgos psicológicas y sociales, como el estrés o el acoso son los menos frecuentes (48,7%).

Fuente: INSST

Artículos Relacionados
El estrés asociado al trato con clientes “difíciles”, una de las principales preocupaciones de los trabajadores en Europa
Las empresas españolas no cuentan con personal especializado en la gestión de los riesgos psicosociales en el trabajo – Encuesta ESENER
Las empresas europeas no están preparadas para hacer frente a la violencia, acoso y estrés laboral