La Sociedad Británica de Psicología (BPS-British Psychological Society) ha publicado una nueva guía de recomendaciones para optimizar y mejorar la eficacia de los mensajes de salud pública orientados a concienciar a la población frente a la pandemia de la COVID-19 así como sus resultados.

La guía forma parte de un trabajo más amplio llevado a cabo por un equipo de investigadores a través del Health Psychology Exchange -cuyo objetivo es informar y ayudar a los organismos públicos en sus estrategias de respuesta a una pandemia-, y se basa en la evidencia relacionada con los factores que pueden influir en las respuestas de las personas a los mensajes de salud pública.

De este modo, de acuerdo con la evidencia, hay tres recomendaciones esenciales para mejorar la respuesta a los mensajes de salud pública:

Autor: Anna Shvets Fuente: pexels Fecha descarga: 04/12/2020

1. Llegar a las personas que no se perciben a sí mismas en riesgo:

  • Describir con precisión la amenaza para la salud, su gravedad y el riesgo para uno mismo y los demás, combinando esto con información sobre cómo reducir el riesgo para motivar la acción y evitar el miedo excesivo.

  • Proporcionar instrucciones claras sobre cómo realizar el comportamiento deseado (por ejemplo, lavarse las manos) y cómo el comportamiento previene el Covid-19 (incluir también beneficios para uno mismo y la comunidad).

  • Aumentar la precisión de las percepciones de riesgo personal fomentando el autocontrol de los comportamientos recomendados.

  • Garantizar que los mensajes sean coherentes.

2. Comunicarse con comunidades diversas que presentan diferentes necesidades:

  • Reconocer que el impacto del Covid-19 puede diferir según los diferentes grupos comunitarios y estos grupos pueden tener diferentes recursos sociales y físicos para responder a los mensajes.

  • Identificar a las partes interesadas esenciales en la comunidad objetivo, involucrándolas en las primeras etapas de la planificación del mensaje (por ejemplo, contenido, modo de entrega, prueba) y durante toda la entrega.

  • Utilizar mensajes que empoderen a las comunidades para que tomen el control de su salud (por ejemplo, a través de la participación, la formación, los recursos).

  • Adaptar los mensajes a las necesidades de las personas y considerar cómo éstas pueden acceder a la información, teniendo en cuenta la accesibilidad (por ejemplo, usar idiomas comunes, formatos apropiados) y la igualdad (por ejemplo, en género, edad, raza, religión/otras creencias, orientación sexual, estado familiar discapacidades). Involucrar a personas de estas comunidades en el diseño y la entrega de mensajes.

  • Uso de un lenguaje sencillo y/o diagramas/imágenes que se puedan entender fácilmente. Emitir mensajes breves.

3. Aumentar la confianza para garantizar la adhesión a los comportamientos recomendados:

En este punto, la guía establece una fórmula para la comunicación efectiva, utilizando el acrónimo TRUST: Transparency (transparencia), Credibility (credibilidad), Unified messaging (mensajes unificados), Social responsibility (responsabilidad social) y Timeliness (inmediatez).

  • Transparencia: garantizar mensajes claros y transparentes, reconocer cambios (por ejemplo, en conocimientos y recomendaciones), incertidumbre, diferencias en la información proporcionada (por ejemplo, para diferentes poblaciones), errores cometidos, lecciones aprendidas y razonamiento para las decisiones.

  • Credibilidad: mostrar experiencia (por ejemplo, profesionales de la salud, científicos) y confiabilidad (por ejemplo, use logotipos confiables para enfatizar la fuente), brindar información fáctica completa, reconociendo las incógnitas.

  • Mensajes unificados: comprobar y garantizar la coherencia de los mensajes principales.

  • Responsabilidad social y normas: minimizar el yo y maximizar el "nosotros" para protegernos unos a otros.

  • Inmediatez: brindar información de forma inmediata y oportuna para evitar rumores y especulaciones.

La guía incluye una serie de ejemplos reales de campañas de salud pública y mensajes clave utilizados durante la pandemia de la COVID-19 (por ej., la campaña “quédate en casa, salva vidas”), destacando lo que debe y no debe hacerse en cada mensaje, para ilustrar la utilidad de estas prácticas.

Los autores ponen de relieve la importancia de utilizar un enfoque de ciencia del comportamiento para optimizar los mensajes de salud pública existentes y para orientar estrategias a más largo plazo en los mensajes de salud pública.

Se puede acceder al informe a través de la página Web de la BPS o bien directamente a través del siguiente enlace:

Delivering effective public health campaigns during Covid-19

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