Actualmente, los seres humanos viven más que en cualquier otro momento de la historia. La esperanza de vida a nivel mundial se ha duplicado desde 1.900 y continúa aumentando.

Sin embargo, se observa que sigue habiendo una gran disparidad en la esperanza de vida entre los diversos países y se estima que hay más de 142 millones de personas mayores en todo el mundo que no pueden satisfacer todas sus necesidades básicas diarias.

Así lo afirma la Organización Mundial de la Salud (OMS) en un nuevo informe publicado recientemente con motivo de la declaración de la ONU de la década del envejecimiento saludable 2020-2030, una propuesta respaldada por la Asamblea Mundial de la Salud en agosto de 2020 y por la Asamblea General de las Naciones Unidas en diciembre de 2020, cuyo objetivo es alinear las políticas globales, nacionales y locales, con las personas mayores, en aras de mejorar su calidad de vida y optimizar sus capacidades, bajo el prisma del envejecimiento saludable.

Autor: Pixabay Fuente: pexels Fecha descarga: 23/12/2020

Tal y como señala la Organización Mundial, el inicio de esta década coincide con la pandemia de COVID-19, que ha afectado de manera desproporcionada a las personas mayores, especialmente a las que padecen enfermedades no transmisibles o que viven en centros de atención a largo plazo. No obstante, desde que se declaró la pandemia, se ha observado también la capacidad de muchas personas mayores para contribuir a la sociedad, como los trabajadores de la salud ya jubilados que se han incorporado nuevamente al mundo laboral para brindar su experiencia a sus colegas, o como voluntarios, para apoyar a quienes estaban luchando contra el virus en primera línea.

Este informe de referencia de la OMS constituye un punto de partida para la década del envejecimiento saludable. Sus mensajes clave se basan en la evidencia: son exhaustivos y con visión de futuro, pero eminentemente prácticos, exponiendo experiencias de diferentes países y múltiples sectores para ilustrar cómo se pueden maximizar las habilidades de las personas mayores a través de soluciones innovadoras.

El Informe de referencia para el Decenio del Envejecimiento Saludable 2021-2030 las siguientes cuestiones:

Preparativos para la década del envejecimiento saludable 2021-2030

El envejecimiento saludable es “el proceso de desarrollo y mantenimiento de la capacidad funcional que posibilita el bienestar en la vejez”. El objetivo del Decenio es optimizar la capacidad funcional de las personas mayores.

La capacidad funcional combina la capacidad intrínseca del individuo, el entorno en el que vive una persona y cómo las personas interactúan con su entorno, e incluye: 1) capacidad para satisfacer las necesidades básicas propias; 2) capacidad para aprender, crecer y tomar decisiones; 3) movilidad; 4) capacidad para construir y mantener relaciones; y 5) capacidad para contribuir.

El Decenio brinda oportunidades para trabajar juntos de cara a mejorar la capacidad funcional para 2030, con las personas mayores involucradas desde el principio, estableciendo cuatro áreas de acción para ello:

Cambiar la forma en que pensamos, sentimos y actuamos frente a la edad y el envejecimiento;

• Asegurar que las comunidades fomenten las habilidades de las personas mayores;

• Brindar atención y servicios integrados centrados en la persona que respondan a las necesidades de las personas mayores;

• Proporcionar acceso a cuidados a largo plazo para las personas mayores que los necesiten.

Estos esfuerzos están respaldados por cuatro "facilitadores": un compromiso significativo con las personas mayores, las familias, los cuidadores y otros; creación de capacidad para la acción integrada en todos los sectores; vincular a las partes interesadas para compartir experiencias y aprender de los demás; y fortalecer los datos, la investigación y la innovación para acelerar la implementación.

¿Dónde estamos en 2020? el estado global del envejecimiento saludable

Se estima que hay más de 142 millones de personas mayores en todo el mundo, que no pueden satisfacer todas sus necesidades básicas diarias (no pueden vestirse, obtener y tomar sus propios medicamentos o administrar su propio dinero, facturas o finanzas). Se necesitan entornos propicios en el hogar y la comunidad para apoyar las necesidades y fortalecer todas las capacidades con el fin de fomentar el bienestar de las personas mayores.

Actualmente contamos con muy poca información sobre las personas mayores, lo que conlleva que, a menudo, sean invisibles en las estadísticas. Si bien sabemos que algunas personas pierden capacidades físicas y mentales a medida que envejecen, es muy poco lo que se conoce sobre sus necesidades y si sus entornos pueden compensarlos y permitirles vivir con dignidad, seguir activos y prosperar.

Por ello, es esencial que los gobiernos y otras partes interesadas inviertan en datos para monitorear el envejecimiento saludable a lo largo de la vida, para contar con información completa sobre todas las capacidades de las personas mayores, más estandarización de datos para medir el envejecimiento saludable y mayor participación de las personas mayores en la toma de decisiones y políticas en todos los sectores.

¿Qué mejoras podemos esperar para 2030?

El compromiso nacional con el Envejecimiento Saludable mejoró levemente entre 2018 y 2020, pero aún quedan muchos escollos. Uno de los principales objetivos es fortalecer la presentación de informes por países. La OMS informará sobre el progreso en 2023, 2026, 2029 y 2030.

Una proyección basada en el progreso actual sugiere que todos los países alcanzarían cuatro indicadores después de 2030, y solo uno para 2023. En consecuencia, se debe acelerar la acción: más datos comparables, más evaluación de programas y nuevas tecnologías pueden ayudar a responder a las necesidades y expectativas de las personas mayores.

Según la OMS, la mayoría de los determinantes subyacentes del envejecimiento saludable pueden moldearse mediante políticas y requieren una colaboración multisectorial.

¿Cómo podemos acelerar el impacto en la vida de las personas mayores?

Optimizar la capacidad funcional es clave para un envejecimiento saludable, siendo esencial una atención integrada centrada en la persona y en sus capacidades.

La optimización de la capacidad funcional de todas las personas mayores para 2030 requiere que todas las acciones tomadas estén respaldadas por la evidencia. Para eso, se necesitan nuevos estudios con investigación en todos los países y disciplinas que involucren a las personas mayores.

En este punto del informe, la Organización Mundial describe el aprendizaje de las prácticas que se están llevando a cabo en todo el mundo para acelerar las acciones que mejoran la capacidad funcional de las personas mayores (satisfacer las necesidades básicas, aprender, crecer y tomar decisiones, construir y mantener relaciones, y contribuir a la sociedad).

En palabras de la OMS, el crecimiento personal continuo (mental, físico, social y emocional) es fundamental para permitir que las personas mayores hagan lo que valoran, y la capacidad de tomar decisiones es fundamental para el sentido de control de las personas mayores.

La promoción del aprendizaje permanente puede mejorar el bienestar, la conexión social y la salud física y mental de las personas mayores, así como otros resultados. Los beneficios también incluyen la búsqueda de intereses y objetivos personales, un elemento central en el envejecimiento. La evidencia señala mejoras en la satisfacción con la vida de las personas mayores, la calidad de vida, el estado de salud (incluido el estado físico y el bienestar psicológico), el alcance de las redes de apoyo social, las estrategias de afrontamiento y otros resultados significativos, como la reducción de los síntomas depresivos y afecto negativo, casos reducidos de negligencia, búsqueda de información mejorada, mayor equilibrio emocional, aumento de actividades sociales, y mejor calidad de vida.

Las oportunidades de aprendizaje permanente pueden combatir las actitudes negativas de las personas mayores hacia el envejecimiento y aumentar las autopercepción: un impacto clave para el Decenio.

Una nueva década de acción

La optimización de la capacidad funcional y la aceleración del impacto en la vida de las personas mayores, principales ejes del Decenio, también se vinculan con los siguientes objetivos de la OMS: 1) mil millones más de personas beneficiándose de la cobertura sanitaria universal; 2) mil millones más de personas mejor protegidas frente a emergencias sanitarias; y 3) mil millones más de personas disfrutando de mejor salud y bienestar.

Para el primer objetivo, acelerar el impacto significa ampliar las intervenciones que lleguen a todas las personas mayores que se beneficiarían de la Cobertura Sanitaria Universal. Para el segundo objetivo, la aceleración del impacto debe abordar cómo responder a emergencias naturales, provocadas por el hombre y otras emergencias ambientales (esto incluye aprovechar el aprendizaje de la pandemia COVID-19). Y para el tercer objetivo, la evidencia del informe muestra la importancia de coordinar la acción multisectorial en ciudades y comunidades, y abordarlas desde la perspectiva de las personas mayores. A medida que aumenta el número de personas mayores en todo el mundo durante el Decenio, el informe insta a trabajar juntos para garantizar que se satisfagan sus necesidades y fomentar los elementos que contribuyen a su bienestar.

Los próximos pasos aumentarán la visibilidad de las personas mayores dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y ayudarán a los países a monitorear el envejecimiento saludable.

Fortalecimiento de los servicios de atención a largo plazo: orientaciones tras la pandemia del Covid-19

En muchos países, más del 40% de las muertes relacionadas con el COVID-19 durante 2020 se han relacionado con centros de atención a largo plazo, con una proporción de hasta el 80% en algunos países de altos ingresos.

En julio de 2020, la OMS publicó un informe de políticas sobre la prevención y el manejo de COVID-19 en los centros de atención a largo plazo, reconociendo la labor de quienes trabajan en estos centros, salvando y protegiendo vidas. El informe establece las acciones clave que deben tomar los responsables políticos y las autoridades nacionales y locales para proteger a las personas mayores, transformando los servicios de atención a largo plazo para que las personas mayores puedan recibir una atención de calidad que respete sus derechos, libertades y dignidad.

Estas acciones van desde la integración de la atención a largo plazo en todas las fases de la respuesta nacional a la pandemia, hasta la movilización de fondos adecuados, la garantía de una sólida prevención y control de infecciones, la prestación de apoyo y formación adecuados tanto al personal laboral sanitario como a los cuidadores familiares y voluntarios, la continuidad de los servicios esenciales para las personas que reciben cuidados a largo plazo, (incluida la promoción, prevención, tratamiento, rehabilitación y cuidados paliativos), y la priorización del bienestar psicológico y social de las personas que reciben y brindan servicios de atención a largo plazo.

OMS (2020). Decade of healthy ageing: baseline report. Geneva: World Health Organization. Licence: CC BY-NC-SA 3.0 IGO.
www.infocoponline.es/pdf/Decade-of-healthy-ageing-Baseline-Report.pdf

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