La Comisión Europea ha publicado un documento a través del cual muestra una selección de prácticas para prevenir y luchar contra el acoso escolar, recogidas en el repositorio de prácticas online de la Plataforma europea para la inversión en la infancia (EPIC). El EPIC recopila y difunde prácticas innovadoras y basadas en pruebas que tienen un impacto positivo en los/as niños/as y las familias de los Estados miembros de la UE. El repositorio de prácticas alberga actualmente más de 200 prácticas cuyo objetivo es el de abordar diversas cuestiones sobre la política infantil y familiar.

Este documento pretende difundir las prácticas centradas en la lucha contra el acoso, en aras de facilitar el aprendizaje e inspirar debates sobre lo que se puede hacer para prevenir y/o abordar el acoso entre los niños. Cada práctica incluida en este documento ha sido revisada por un equipo de expertos de acuerdo con criterios establecidos de revisión de evidencia y resumida para su difusión. 

Foto: Puwadon Sangngern Fuente: pexels Fecha descarga: 12/11/2020

A través de estas prácticas, se pretende crear conciencia sobre el acoso y reducir su incidencia, así como el número de agresores y la victimización/impactos del acoso escolar, mejorar las competencias emocionales (por ej., habilidades cognitivas sociales, control percibido sobre la información online), cambiar actitudes o comportamientos de los espectadores/as y disminuir el tiempo dedicado al uso digital.

Tal y como advierte la Comisión, las consecuencias del acoso escolar pueden ser graves, tanto a corto como a largo plazo, generando un grave impacto a nivel físico y mental. De acuerdo con la evidencia, las consecuencias del acoso escolar son múltiples: problemas escolares, baja autoestima, sentimientos de soledad, mayor probabilidad de desarrollar síntomas de ansiedad, depresión e incluso ideación suicida. Estas consecuencias no se detienen en la edad adulta: las investigaciones han demostrado que los adultos que han experimentado acoso durante su infancia tienen más probabilidades de experimentar problemas de salud mental y problemas de relaciones sociales.

El impacto del acoso se observa también en los mismos acosadores: algunos estudios señalan un mayor riesgo de desarrollar problemas de abuso de sustancias, ansiedad y depresión entre los niños y las niñas que acosan.

Por su parte, los/as espectadores/as pueden experimentar consecuencias, como ansiedad y miedo, incluido el miedo a las represalias del acosador o la acosadora, que también puede ser uno de los factores que impiden que intervengan y/o denuncien la situación de acoso observada.

No obstante, la Comisión Europea ve positivo el cambio que se ha dado en los últimos años, en las actitudes sociales con respecto a este tema, con una mayor comprensión de que el acoso y su prevención constituyen un problema importante de salud pública.

Anti-bullying Practices from the Repository o the European Platform for Investing in Children (EPIC) 

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