La pandemia de la COVID-19 ha tenido un impacto significativo en la salud mental de las personas, especialmente, en aquellas personas con autismo y sus familias.

Así lo afirma un informe publicado por la Asociación internacional Autism-Europe (Autismo Europa) sobre el impacto de la pandemia en las personas con autismo y sus familias en toda Europa. El informe se basa en los resultados de una encuesta online emprendida por la asociación, con el objetivo de evaluar los efectos del confinamiento durante la pandemia en la vida diaria de las personas con autismo y sus familias, incluyendo su acceso a servicios de apoyo, educación, empleo y atención sanitaria, etc.

Tal y como señala Autismo Europa, aquellas personas que han tenido contacto directo con el virus han experimentado un impacto negativo en su salud, educación, empleo y economía. Asimismo, la pandemia también ha afectado indirectamente la calidad de vida de millones de personas a través de problemas como la soledad, el aislamiento social, la pobreza y la falta de acceso a servicios esenciales.

Foto: Olya Kobruseva Fuente: pexels Fecha descarga: 28/07/2021

El impacto de la pandemia ha sido significativo y grave en la vida de las personas en todo el mundo, especialmente en las de aquellas con autismo y sus familias.

Según indica el informe, las estrictas medidas restrictivas para reducir la tasa de infección por COVID-19 implementadas en toda Europa, conllevaron cambios significativos en las rutinas y las interacciones cotidianas de las personas con autismo, lo que generó incertidumbre y ansiedad en muchas de ellas. La falta de claridad sobre reglas y restricciones hizo que esta situación fuera especialmente difícil para estas personas que, a menudo, tenían dificultades para comprender la información y acceder a ella. A este respecto, el 73% de los/as encuestados/as afirma que las necesidades de las personas con autismo y sus familias no se habían abordado adecuadamente en relación con las medidas de confinamiento impuestas a la población. De igual modo, el 41% de los participantes experimentaron, en general, dificultades para acceder a servicios esenciales.

La pandemia y sus medidas consecuentes han resultado ser extremadamente difíciles tanto para las personas con autismo que viven en casa como para las que residen en instituciones. Aquellas personas con autismo que viven en casa manifiestan que las medidas de confinamiento han impactado significativamente en su salud mental y la de sus familias, algo a lo que ha contribuido la falta de apoyos disponibles y adaptados en la comunidad. Quienes viven en instituciones han experimentado un nivel muy alto de aislamiento y discriminación, ya que el contacto entre las personas se restringió para contener el virus y se redujeron las visitas de familiares y amigos.

Con respecto al estado de los servicios de apoyo para las personas con autismo y sus familias, los datos indican que, desde que entraron en vigor las políticas de confinamiento, en cerca del 70% de los casos, los servicios de apoyo habituales se interrumpieron (acceso a psicólogos, logopedas, trabajadores sociales, orientación laboral, trabajadores sociales, etc.) y, tan solo en alrededor de una cuarta parte (26%) hubo continuidad en estos servicios.

En relación con el ámbito educativo, pese al severo impacto en España y Portugal, ha habido poca claridad en muchos aspectos en torno a la educación de los niños y las niñas con autismo tras las vacaciones de verano, destacando, de acuerdo con las familias, dificultades significativas en la continuación de la educación de sus hijos con autismo durante el confinamiento, con problemas para conciliar la vida familiar y laboral. En muchos casos, no se tuvieron en cuenta las necesidades de estos niños y estas niñas a la hora de adaptarse a la educación a distancia y no contaron con ningún tipo de apoyo desde que se interrumpió la asistencia presencial a los centros educativos.

De forma específica, Autismo Europa advierte de que la pandemia ha generado una crisis de salud mental. Las estadísticas muestran que las personas con autismo tienen más probabilidades de experimentar problemas de salud mental y de presentar mayor riesgo de suicidio que la población general.

El informe ofrece información única sobre las formas en que las personas con autismo y sus familias se han visto afectadas en este ámbito de la salud. Según señala, el 19% de los/as encuestados/as considera que su salud mental está muy afectada y el 33% que su salud mental se ha visto bastante afectada. Las principales razones informadas para el deterioro de la salud mental incluyen la interrupción de sus rutinas, el no poder utilizar sus estrategias habituales de afrontamiento, aislamiento social y falta de interacción social, preocupación por ellos mismos, su familia y amigos, dificultades para dormir, falta de apoyo necesario y pérdida de ingresos económicos.

Sin embargo, el miedo y la ansiedad en general han sido la norma desde el inicio de la pandemia. A esto se añade la difusión de noticias alarmantes y el “espionaje” por parte de vecinos durante el confinamiento, contribuyendo a un clima tenso en la sociedad. Este clima angustioso incrementó aún más la ansiedad en un grupo ya de por sí muy afectado.

Dados los resultados del informe, Autismo Europa pone de relieve la trascendencia de prestar especial atención a los desafíos de las personas con autismo y sus familias mediante un esfuerzo coordinado, dado que se han visto particularmente afectadas por las repercusiones de la pandemia, enfrentando barreras adicionales y discriminación con respecto al acceso a la información pública, el apoyo necesario, la educación y el empleo desde el comienzo de la misma.

A este respecto, considera esencial que se realicen ajustes razonables para tener en cuenta los desafíos que enfrentan, estableciendo una serie de recomendaciones, entre ellas, las siguientes:

  • Es esencial evitar interrupciones súbitas de la atención sanitaria y social, incluidas las intervenciones en salud mental, garantizando la disponibilidad de acceso a servicios de salud mental personalizados, eficaces, basados en la comunidad y asequibles, como el acceso a la intervención psicológica, por ejemplo.

  • Las personas con autismo necesitan un apoyo continuo, incluso si es online, si bien es preferible el apoyo cara a cara siempre que sea posible.

  • Cuando se trata de la salud y la atención médica de las personas con autismo, debe brindarse el apoyo necesario en relación con las pruebas de la COVID-19, el acceso al tratamiento y la atención de salud mental para evitar la discriminación y garantizar un acceso justo. Autismo Europa considera esencial modificar las prácticas discriminatorias, como los protocolos de clasificación.

  • Para evitar la confusión y la ansiedad, las personas con autismo deben estar bien informadas sobre la situación de la COVID-19; la información debe comunicarse de manera clara a través de formatos accesibles.

  • Estas personas y sus familias requieren una flexibilidad especial con respecto a las medidas de confinamiento, en particular cuando se trata de la limitación de la circulación y las medidas de seguridad, como el uso de mascarillas.

  • Los datos ilustran la dependencia excesiva del apoyo brindado por los cuidadores familiares que también se encuentran en una situación vulnerable, debido a factores de salud o socioeconómicos. Atendiendo a esto, es imperativo impulsar los servicios de apoyo basados ​​en la comunidad y su continuidad para ayudar a las personas con autismo. A este respecto, Autismo Europa considera más evidente que nunca que las instituciones “no son una solución aceptable, ya que durante la pandemia a menudo se han convertido en focos de infección y las medidas de aislamiento han llevado a muchas tragedias personales”.

  • Si bien el estudio y/o el trabajo a distancia pueden tener algunos aspectos positivos para las personas con autismo, en la mayoría de los casos, el aprendizaje a distancia solo ha ampliado la brecha entre los estudiantes con autismo y sus iguales debido a la falta de apoyos adecuados, y muchas personas con autismo y sus familiares han enfrentado la pérdida de empleo y cambios extremos en sus patrones de trabajo y comunicación. Por lo tanto, es fundamental que cuenten con los apoyos necesarios para evitar este tipo de situaciones, determinando de qué modo se pueden aprovechar las nuevas prácticas, como la naturaleza remota del empleo y la educación, para que puedan beneficiarse las personas con autismo.

Se puede acceder al informe desde la página Web de Autismo Europa , o bien directamente a través del siguiente enlace:

Impact of COVID-19 on autistic people and their families across Europe

Artículos Relacionados
Guía de Buenas Prácticas en Niñas, Adolescentes y Mujeres con Trastorno del Espectro del Autismo
Cómo mejorar el bienestar emocional en personas con trastorno del espectro del autismo, guía
Instrumentos de screening para la detección temprana de los Trastornos del Espectro del Autismo en España
Un nuevo estudio pone de relieve la importancia de la detección temprana en los Trastornos del Espectro del Autismo
Señales de alarma de Trastornos del Espectro del Autismo durante el primer año de vida
Recomendaciones para hablar sobre el coronavirus con los niños con TEA y apoyarles durante la cuarentena forzosa