Los países deben tomar medidas urgentes para adaptarse al cambio climático sino quieren enfrentarse a elevados costes, daños y pérdidas. Así de contundente es el mensaje de la ONU recogido en el nuevo informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), titulado Informe sobre la Brecha de Adaptación 2020 (Adaptation Gap Report 2020).

Construir sistemas resilientes frente al cambio climático es la única manera de reducir la vulnerabilidad de los países a los cambios en el aumento de las temperaturas y a la intensificación de los efectos del cambio climático. No obstante, este compromiso, que fue adoptado en el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático, requiere la implementación de una serie de acciones que los países no están poniendo en marcha, según advierte la ONU.

En el informe, en el que se analizan los esfuerzos y avances de los países en materia de adaptación al cambio climático, se observa que aún existen enormes brechas entre los objetivos marcados y las medidas implementadas, sobre todo, en lo que respecta a la protección de ciertos efectos del cambio climático como las sequías, las inundaciones y el aumento del nivel de mar. La financiación de estos aspectos está siendo relegada y además, las medidas no se están implementando en los tiempos necesarios.

De esta manera, aunque el informe reconoce que el 72% de los países han adoptado al menos un instrumento de planificación de la adaptación al cambio climático a nivel nacional, la financiación económica destinada a este campo no es suficiente.

Para los autores del informe, se deben priorizar las acciones basadas en la naturaleza, mediante la protección, gestión sostenible y restauración de los ecosistemas naturales, puesto que además de ser una opción de bajo coste, el cuidado de estos espacios está asociado a una mejora del bienestar psicológico de la población y contribuye a una mayor protección de la biodiversidad.

El informe pone también énfasis especial en reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, puesto que esta línea de acción supone importantes ventajas en la limitación del impacto climático y de los costes asociados a este cambio.

La Directora Ejecutiva del PNUMA, Inger Andersen, ha lanzado una advertencia clara: “la dura verdad es que el cambio climático está sobre nosotros”. Además, y tal y como se señala en el documento, “si bien se espera que la pandemia de COVID-19 afecte la capacidad de los países para adaptarse al cambio climático, invertir en la adaptación es una decisión económica sólida”.

Se puede acceder al informe en el siguiente enlace:

Adaptation Gap Report 2020

 

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