La violencia tiene implicaciones adversas para la economía en general, tanto a corto como a largo plazo, ya que obstaculiza la productividad y la actividad económica, desestabiliza las instituciones y reduce la confianza empresarial. Esta es una de las conclusiones del informe del Institute for Economics & Peace (IEP), que lleva por título Valor económico de la paz 2021: medición del impacto económico mundial de la violencia y los conflictos (Economic Value of Peace 2021: Measuring the Global Economic Impact of Violence and Conflict).

En el informe se estima el impacto económico de la violencia y el conflicto en la economía global mediante una metodología integral que incluye 18 indicadores que cubren los costes directos e indirectos de la violencia y los gastos para contener y prevenir la violencia. El modelo también incluye un multiplicador de los costes directos para dar cuenta de la actividad económica adicional resultante de una redirección de estos costes a actividades más productivas.

Según los resultados del informe, en 2019, la violencia supuso un gasto de 14,4 billones de dólares en todo el mundo, lo que equivale al 10,5% del producto interior bruto (PIB) mundial. El coste económico de la violencia para los diez países más afectados oscila entre el 23,5% y el 59,1% de su PIB, mientras que para los países más pacíficos el gasto que supone la violencia se sitúa en el 3,9% de su PIB. Para los autores del informe, estas diferencias encontradas resaltan los grandes beneficios económicos de mantener niveles más altos de paz y de invertir en medidas y acciones para disminuir la violencia entre la población.

De acuerdo con el análisis estadístico realizado, de los posibles indicadores de gasto económico, el gasto militar mundial es el componente más importante, suponiendo un 40,8% del total del gasto económico de la violencia, seguido del gasto en seguridad interna (34,3%) y del homicidio (7,4%).

Con este análisis, el informe evidencia que desde un plano económico y ético resulta mucho más acertado invertir en acciones y medidas para la paz y la no violencia. La violencia tiene efectos negativos adversos que se evidencian meses después de que los conflictos cesen y entre los que se incluyen un menor crecimiento del PIB, una economía menos predecible, mayores niveles de desempleo, menores niveles de inversión extranjera directa y mayores intereses e inflación

Se puede acceder al informe en el siguiente enlace:

Economic Value of Peace 2021: Measuring the Global Economic Impact of Violence and Conflict

 

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