La organización Mental Health Europe (MHE) ha publicado una guía sobre cómo abordar adecuadamente el tema de la salud mental en películas y series, desarrollada por el Grupo de Trabajo Juvenil (Youth Task Force) de la organización.

Este Grupo de trabajo lanzó una convocatoria dirigida a jóvenes, para que enviasen ejemplos positivos de películas o series en las que la salud mental se retrata de una manera auténtica, realista y sensible.

Basándose en una selección de todos los ejemplos positivos recibidos, así como en información de organizaciones de salud mental, el documento recoge un conjunto de pautas sobre cómo abordar y retratar de forma adecuada la salud mental en el cine y la televisión, evitando las estigmatización y la difusión de conceptos erróneos, y acompañando cada una de las recomendaciones con ejemplos de películas o series.

De este modo, la guía recomienda lo siguiente

Foto: Obregonia D Toretto Fuente: pexels Fecha descarga: 16/02/2021

1. Incluir la perspectiva de una persona con experiencia vivida

Para garantizar una descripción veraz, realista y auténtica de la salud mental en películas y series, es fundamental involucrar a personas con experiencia vivida en el proceso. ¡Quién mejor para describir un problema de salud mental, que alguien que lo ha experimentado! Usar la autobiografía o las memorias de alguien con experiencia vivida como base para una película o serie es una forma transparente de contar la historia desde su perspectiva. Asimismo, una persona con experiencia vivida o formación profesional debe estar en el set durante el rodaje de la película para salvaguardar la precisión al describir los problemas de salud mental. De igual modo en que ya se hace al realizar grabaciones en las que se abordan problemas médicos físicos, debería convertirse en la nueva norma para la salud mental.

2. No reducir un personaje a su discapacidad psicológica y social

Si bien una persona puede presentar una discapacidad psicológica y social, y encontrar dificultades en su vida por culpa de las barreras sociales, esta discapacidad nunca define a la persona. Esta realidad debe reflejarse en personajes de ficción en pantalla. Una película o serie debe enfatizar que su discapacidad es solo una parte de su carácter multifacético.

3. Representar temas delicados de manera sensible

Los estudios han demostrado que la descripción detallada de suicidios en películas o series puede tener graves consecuencias para los espectadores, en particular para los y las jóvenes, ya que podrían provocar suicidios de imitación. A este respecto, lo peligroso es la descripción detallada del suicidio y la simplificación de sus causas. Los cineastas deberían enviar el mensaje de que el suicidio es prevenible. Es esencial tener en cuenta el impacto positivo que los medios pueden tener al presentar alternativas al suicidio e historias optimistas de salud mental.

4. Evitar reforzar ciertos estereotipos

Dado que las películas y las series son una forma de entretenimiento, a menudo caen en la trampa del sensacionalismo con los problemas de salud mental y las discapacidades psicológicas y sociales, lo que refuerza los prejuicios y los conceptos erróneos, por ejemplo vincular falsamente la salud mental con la violencia en una película, lo que conlleva a una mayor estigmatización de las personas con experiencia vivida. Por el contrario, las personas que trabajan en la industria del cine y la televisión deben realizar una representación sensible y auténtica basada en hechos, pruebas y experiencias vividas.

5. Normalizar la mala salud mental

Aunque 1 de cada 6 europeos sufrirá problemas de salud mental en un momento dado de sus vidas, el estigma aún impide que muchos busquen ayuda cuando la necesitan. Las películas y las series pueden ser una herramienta poderosa para romper estas barreras y mostrar que los problemas de salud mental son más comunes de lo que cree. Si una película o serie retrata esta realidad, el mensaje calará en la audiencia. Tiene el potencial de abrir debates públicos sobre problemas de salud mental y de motivar a las personas a compartir sus experiencias personales.

6. Contar historias positivas de salud mental

A diferencia de las películas que refuerzan una imagen negativa de la salud mental, los cineastas deberían hacer un esfuerzo consciente para contar ejemplos más positivos de personas que conviven con estos problemas y han aprendido a manejarlos en su vida diaria.

7. Garantizar una producción y comunicaciones inclusivas y accesibles

Garantizar que las comunicaciones en torno a la producción (por ejemplo, películas, series, episodios, avances, etc.) sean accesibles para las personas con discapacidad psicológica y social de cara a evitar la discriminación. Asimismo, debe utilizarse un lenguaje apropiado a la hora de comunicar sobre la salud mental. Existe cierta terminología que los cineastas deben evitar en su trabajo, ya que tienen connotaciones en gran medida negativas que contribuyen a estereotipos comunes, estigma y discriminación. Además, el elenco podría hacerse más inclusivo contratando actores con experiencia vivida o personas con discapacidad (psicológica y social).

Fuente: MHE

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