Ricardo Bravo de Medina, Enrique Echeburúa* y Javier Aizpiri

Clínica de Medicina Psico-orgánica y *Universidad del País Vasco

En nuestra sociedad se está dando un aumento creciente del consumo abusivo de alcohol en mujeres. De hecho, las mujeres jóvenes presentan tasas de prevalencia de consumo más elevadas que las de mayor edad, y cada vez más próximas a las de los hombres. En cuanto a la dependencia alcohólica, se ha pasado de una ratio de 10/1 a 2,5/1 en tan sólo dos décadas, por lo que existe una tendencia a la convergencia en el abuso de alcohol en ambos sexos. Este es un dato alarmante si se tiene en cuenta que la mujer presenta una mayor vulnerabilidad biológica y psicosocial que el varón a desarrollar problemas con el alcohol.

 

Las causas específicas del incremento actual de la dependencia del alcohol en la mujer están relacionadas, fundamentalmente, con la irrupción creciente de la mujer en el mundo laboral, con la evolución del rol femenino en diferentes ámbitos, con el estilo juvenil de diversión uniforme en ambos sexos y con el aumento del estrés en la vida adulta, derivado de su doble papel de madre y trabajadora.

Como ocurre en otras adicciones, hay algunas diferencias en ambos sexos en cuanto a la dependencia del alcohol: los patrones de consumo en la mujer son diferentes (mayor tendencia de la mujer a beber en casa y a escondidas, con sentimientos de vergüenza y culpa, y mayor tendencia a la negación); el inicio de consumo suele ser más tardío en la mujer; los factores etiológicos no son exactamente los mismos que en el hombre (mayor relevancia del fracaso de la vida afectiva); las repercusiones del trastorno son distintas (mayor incidencia de trastornos psicosomáticos y de depresión en las mujeres, mayores conflictos de convivencia y mayor rechazo social); y, finalmente, mayor resistencia a buscar ayuda terapéutica.

Aun siendo abundante la bibliografía sobre la dependencia del alcohol, es escasa la que enfoca este problema desde la perspectiva del perfil diferencial en función del sexo. Este estudio supone una clarificación de los aspectos diferenciales en el ámbito psicopatológico y de los trastornos de personalidad y da pie para futuros estudios relacionados con programas de intervención diferenciados para hombres y mujeres.

El objetivo de la investigación que aquí se reseña era estudiar las posibles diferencias de sexo en la dependencia del alcohol en lo referente a dimensiones de personalidad, características psicopatológicas y trastornos de personalidad. La muestra estuvo formada por 158 pacientes dependientes del alcohol en tratamiento (105 hombres y 55 mujeres). Se les administraron diversas pruebas de personalidad (la Escala de Impulsividad, la Escala de Búsqueda de Sensaciones y el STAI-R), algunas pruebas psicopatológicas (SCL-90-R, BDI, STAI-E y la Escala de Inadaptación) y una entrevista estructurada para los trastornos de personalidad (IPDE).

En cuanto a la muestra obtenida, hubo un mayor porcentaje de hombres (65%) que de mujeres alcohólicas (35%), como ocurre también en otras investigaciones. Lo llamativo es que la ratio de 2/1 de nuestro estudio revela la cada vez mayor equiparación de hombres y mujeres en el ámbito de la dependencia alcohólica.

No han aparecido diferencias significativas entre hombres y mujeres en las dimensiones de personalidad. Sin embargo, el perfil psicopatológico ha resultado ser diferencial. Las mujeres alcohólicas presentan una mayor gravedad en la sintomatología ansioso-depresiva (tristeza y culpa, deterioro de la autoestima, soledad, nerviosismo, etcétera), lo que les lleva a una mayor inadaptación a la vida cotidiana.

En cuanto a los trastornos de personalidad, éstos han sido abundantes en la muestra total. Los hombres (65%) han presentado más trastornos de personalidad que las mujeres (41,8%) y un mayor número de trastornos por persona. Por lo que se refiere al tipo específico de trastornos, entre las mujeres han sido más frecuentes el obsesivo-compulsivo, el dependiente y el histriónico, pertenecientes fundamentalmente al cluster C. Los hombres, en cambio, se han visto afectados fundamentalmente por el paranoide, el narcisista y el antisocial, junto con el obsesivo-compulsivo (que es el único compartido con las mujeres).

 

Hay, por tanto, dos perfiles psicopatológicos claramente diferenciados en función del sexo. La mayor presencia de sintomatología ansioso-depresiva y de trastornos de personalidad del cluster C (ansioso-temeroso) en la mujer da pie para incorporar en los programas de tratamiento técnicas reductoras de la ansiedad y de la depresión. A su vez, el mayor grado de inadaptación a la vida cotidiana en la mujer alcohólica sugiere la conveniencia de establecer un formato grupal de tratamiento, al menos de forma complementaria a la terapia individual.

Por lo que al hombre dependiente del alcohol se refiere, de la mayor frecuencia y heterogeneidad de los trastornos de personalidad se concluye que los programas de tratamiento deberían abordar más específicamente, una vez conseguida la abstinencia inicial, el tratamiento de este tipo de trastornos.

Estos enfoques sugeridos podrían potenciar los programas de tratamiento actualmente disponibles y mejorar los resultados a largo plazo.

El artículo original en el que se basa este trabajo puede encontrarse en la revista Psicothema: Bravo de Medina, R., Echeburúa, E., y Aizpiri, J. (2008). Diferencias de sexo en la dependencia del alcohol: dimensiones de personalidad, características psicopatológicas y trastornos de personalidad. Psicothema, Vol. 20 (2), 218-223.

Sobre los autores:

Ricardo Bravo de Medina es Doctor en Psicología Clínica y de la Personalidad. Psicólogo especialista en Psicoterapia, Máster en Drogodependencias y Psicoterapia y Psicología clínica, entre otros. Ha escrito diversos artículos sobre trastornos de la personalidad y alcoholismo. Sus líneas actuales de investigación son el alcoholismo y las drogodependencias, los trastornos de la personalidad y los aminoácidos libres periféricos en relación con los trastornos psiquiátricos.

Enrique Echeburúa es Catedrático de Psicología Clínica en la Universidad del País Vasco. Ha escrito diversos libros sobre adicciones (alcoholismo, ludopatía, adicciones sin drogas). Sus líneas actuales de investigación se centran en la violencia contra la pareja, en el trastorno de estrés postraumático, en la ludopatía y en los trastornos de personalidad.

Javier Aizpiri Díaz es especialista en Neurología y Psiquiatra. Ha sido Creador del Servicio de Alcoholismo y Toxicomanías de Vizcaya. Premio Nacional de Psiquiatría en 1977, Aizpiri ha sido Director del Hospital Psiquiátrico de Zamudio, en 1978; Director de Drogodependencias del Gobierno Vasco y Jefe de Salud Mental de Guipúzcoa en 1982; fundador de los Módulos de Asistencia Psico-Social del País Vasco y Presidente de Socidrogalcohol. Actualmente es fundador y Director Médico de Medicina Psico-Orgánica. Sus últimas publicaciones versan sobre adolescentes, alcoholismo, y drogas. Sus líneas de investigación se centran en los aminoácidos libres periféricos, la cartografía cerebral y su interrelación con el alcoholismo, la depresión, los síndromes de snsiedad y los cuadros involutivos.

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