La difusión de información falsa sobre la COVID-19 y las vacunas está suponiendo un grave obstáculo para el avance de los países en el control de la pandemia. Por este motivo, desde la detección de este problema, en 2020, la OMS inició una serie de acciones y reuniones de expertos para desarrollar herramientas y soluciones para combatir este fenómeno, denominado infodemia.

La infodemia asociada a la COVID-19 constituye un fenómeno sin precedentes debido al alcance del impacto de esta difusión de información falsa a nivel mundial y a las múltiples redes, plataformas y aplicaciones de intercambio de información existentes entre los ciudadanos en este mundo digitalizado.

Así lo señala el nuevo informe de la OMS titulado Whole-of-society challenges and solutions to respond to infodemics (Desafíos y soluciones de toda la sociedad para responder a la infodemia), en el que se identifican los principales desafíos para combatir este fenómeno y las seis líneas estratégicas de acción, vinculadas a la comunidad científica y de investigación, las autoridades sanitarias de cada país, las empresas de tecnología y plataformas de redes sociales, las organizaciones no gubernamentales (ONG) y grupos de la sociedad civil, los medios de comunicación y periodistas y las agencias de la ONU y organizaciones multilaterales.

En el documento, además, la OMS realiza un llamamiento a todos los países, partes interesadas, asociaciones y organizaciones para aunar esfuerzos en la lucha contra la infodemia.

A continuación, se incluye el comunicado de la OMS a este respecto:

Desde el comienzo del brote, hace más de un año, la pandemia de COVID-19 ha afectado gravemente a nuestras sociedades y economías. Asimismo, ha perturbado profundamente la vida de miles de millones de personas en todo el mundo, incluyendo la forma en que consumimos, producimos y reaccionamos ante la información. Gracias a las nuevas tecnologías, hemos podido difundir ampliamente los conocimientos y las pruebas sobre esta nueva enfermedad. Sin embargo, las plataformas de los medios sociales también han sido portadoras de falsedades y distorsiones.

Subrayando que el mundo se enfrenta a una rápida amplificación y circulación de información precisa pero también falsa, el Secretario General de la ONU y el Director General de la Organización Mundial de la Salud declararon que actualmente estamos luchando contra una infodemia del mismo modo que luchamos contra una pandemia. Una infodemia se define como un tsunami de informaciones -algunas exactas, otras no- que se propagan junto a una epidemia. Si no se gestiona como es debido, una infodemia puede tener efectos negativos directos en la salud de las poblaciones y la respuesta de salud pública al socavar la confianza en la ciencia y las intervenciones. También estamos viendo que las infodemias dificultan la cohesión de las sociedades al aumentar las desigualdades sociales existentes, la estigmatización, la disparidad de género y las desavenencias generacionales.

Aunque la infodemia no es un fenómeno nuevo, el volumen y el rápido aumento de los hechos, pero también de la desinformación, en torno al brote de COVID-19 no tienen precedentes. Debido a las oportunidades y los retos que aportan las nuevas tecnologías y las plataformas de los medios sociales, la infodemia que acompaña a la primera pandemia de la era digital es más visible y desafiante que nunca.

Practicar la higiene de la información, al igual que practicamos la higiene de las manos y la tos, se convierte así en algo vital para evitar la propagación del virus.

Este desbordamiento de información no conoce fronteras y afecta tanto a nuestros espacios físicos como a los digitales. Actuando juntos para mejorar la gestión de la infodemia en línea y fuera de ella y abogando por el mantenimiento de la solidaridad, creemos que podemos ayudar a nuestras comunidades y a los más vulnerables a adoptar comportamientos saludables. Como se indica en la Resolución sobre COVID-19 adoptada por consenso en la 73ª Asamblea Mundial de la Salud y en la Declaración de los Ministros de Salud del G20 en la Cumbre de Riad, tenemos que proporcionar a las poblaciones información fiable y completa sobre la COVID-19 y adoptar medidas para contrarrestar la desinformación.

La respuesta a esta infodemia exige el apoyo, el desarrollo y la aplicación de soluciones eficaces que doten a las personas y a sus comunidades de los conocimientos y las herramientas necesarias para promover una información sanitaria exacta (en la fase inicial) y mitigar el daño que causa la desinformación. Plenamente conscientes de los límites de los enfoques descendentes, hacemos un llamamiento a la aplicación de intervenciones que se comprometan, escuchen, informen y empoderen a las personas para que puedan tomar decisiones para protegerse a sí mismos y a los demás.

Profundamente preocupados por las consecuencias socavadas de la actual infodemia a la respuesta al COVID-19 y reconociendo el gran potencial de mejora de la comunicación de riesgos a través de nuevas herramientas, hacemos un llamamiento a las principales partes interesadas y a la comunidad mundial para que se comprometan a emprender las siguientes acciones:

  • Reconocer que una infodemia es un tsunami de información -algunas precisas, otras no- que se propaga junto con una epidemia y señalar que no puede ser eliminada pero sí gestionada.
  • Reconocer que la gestión de la infodemia puede reducir los impactos negativos directos e indirectos sobre la salud de las poblaciones, así como la creciente desconfianza hacia los gobiernos, la ciencia y el personal sanitario personal sanitario que ha alimentado la polarización de las sociedades.
  • Destacar que todo el mundo tiene un papel que desempeñar en la gestión de la infodemia.
  • Apoyar un enfoque que abarque a toda la sociedad y comprometerse con las comunidades en la producción, verificación y difusión de información que conduzca a comportamientos saludables durante las epidemias y pandemias.
  • Comprometerse a encontrar soluciones y herramientas, en consonancia con la libertad de expresión, para gestionar la infodemia, incorporando el uso de las tecnologías digitales y la ciencia de los datos.
  • Esforzarse por hacer que la ciencia sea más accesible, transparente y comprensible, mantener fuentes de información fiables de información y promover políticas basadas en pruebas, fomentando así la confianza de los ciudadanos en ellas.
  • Aprender de las prácticas de gestión de la infodemia de COVID-19 y compartir la experiencia sobre las asociaciones de valor añadido.

Se puede descargar el recurso en el siguiente enlace:

Whole-of-society challenges and solutions to respond to infodemics

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