La prevalencia e incidencia de los problemas psicológicos en la sociedad actual son cada vez son mayores. En la población activa los problemas de salud mental conllevan no sólo un importante costo tanto en términos de productividad como para los propios sistemas sanitarios, sino, además, un deterioro de la calidad de vida de los trabajadores y trabajadoras.

Por otra parte, las administraciones públicas requieren, para el adecuado ejercicio de sus competencias en la gestión de las prestaciones, adaptar sus procedimientos a esta realidad sociolaboral.

 

Por estos motivos, el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) solicitó al Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos la elaboración de un informe y protocolo especializado, que definiera los aspectos psicológicos que deberían evaluarse a la hora de llevar a cabo un Informe Profesional. Este informe pretende servir como complemento a los Informes Médicos de Síntesis que se aportan a los Equipos de Valoración de Incapacidades (EVI’s).

Como consecuencia de esta solicitud, un Grupo de Expertos constituido por el COP ha estado trabajando en los últimos meses en el desarrollo de esta herramienta, dando lugar a una propuesta de evaluación de los requerimientos para la valoración de la capacidad laboral. Su confección se ha basado fundamentalmente en las aportaciones de la Psicología, la medicina del trabajo y ergonomía y la psicosociología laboral, y ha sido diseñada con el objetivo de identificar y evaluar los requerimientos de las profesiones, entendidas como ocupaciones, para poder contrastarlos con las capacidades personales, dentro del procedimiento de valoración de incapacidades laborales.

El protocolo contempla la evaluación de un total de 20 dimensiones (atención, percepción, razonamiento, toma de decisiones, control emocional, carga mental, memoria, carga física, capacidad auditiva, posturas de trabajo, etc.), que se han agrupado en tres bloques (medidas cognitivas, emocionales y físicas), para especificar, por un lado, los requerimientos o exigencias que supone el desempeño de cualquier actividad laboral y, por otro, para determinar las capacidades que posee la persona, atendiendo al análisis funcional del puesto y a la ecuación de la carga de trabajo.

Se establece así que los puestos se desempeñan en relación a datos, personas y objetos, para los que se utilizan fundamentalmente recursos mentales, recursos interpersonales y recursos físicos, respectivamente. Esta aproximación supone, además, que todas las ocupaciones exigen una determinada carga, es decir, "esfuerzos", que pueden ser fundamentalmente de carácter físico, mental y emocional, según se trabaje con dichos objetos, datos o personas.

Así mismo, entre las 20 variables que contempla el protocolo figuran dos dimensiones transversales, con entidad propia, que pueden afectar a cualquier puesto de trabajo y que guardan relación con la probabilidad de ocurrencia de accidente laboral (riesgos) y con las condiciones temporales de trabajo (horario).

La evaluación de las dimensiones se complementa con una especificación del nivel de dificultad exigido para un determinado puesto. Es decir, debe establecerse el grado de exigencia o dificultad (mediante una escala ordinal, desde el nivel 1-"muy bajo"- hasta el nivel 5 –"muy alto"-), que requiere cada puesto de trabajo para cada dimensión evaluada (por ejemplo, nivel de dificultad en toma de decisiones, en manipulación, etc.). El protocolo contempla, igualmente, dos situaciones de carácter especial en el caso de que el requerimiento o la capacidad valorada para una determinada ocupación sea puntualmente indispensable ("esencial") o totalmente prescindible ("no se aplica").

Este análisis funcional de los puestos de trabajo está basado en el método desarrollado en Estados Unidos por el Servicio de Formación y Empleo del Departamento de Trabajo, que utiliza terminología normalizada para describir el contenido de cada uno de los puestos de trabajo.

El método propuesto se convierte así en una excelente herramienta tanto para evaluar los requerimientos de una ocupación concreta, como para evaluar las capacidades de una persona para desempeñar dicha ocupación y, de esta manera, mediante estos dos perfiles, poder comparar finalmente los requerimientos exigidos con las capacidades de la persona para desempeñar su ocupación con un nivel de rendimiento habitual.

A juicio del Grupo de Expertos del COP, la metodología propuesta es innovadora, específica y suficientemente consistente, al recoger el acervo científico para la valoración de los requerimientos de las ocupaciones, lo que permitirá a los EVI’s y al médico evaluador conocer éstos para determinar las incapacidades laborales de una manera sencilla.

No obstante, se precisará, en su caso, de la elaboración de un Informe Psicológico cuando las capacidades afectadas sean fundamentalmente de carácter mental y/o emocional, que sería necesario definir a partir de este momento en correspondencia con la metodología aquí desarrollada, de la misma forma que el Informe Médico de Síntesis comprende todo lo referido y acreditado respecto a la disminución o alteraciones de la integridad física del trabajador por lesiones o por enfermedad.

La herramienta diseñada permitirá establecer con posterioridad una base de datos de los requerimientos de las ocupaciones laborales más frecuentes según el Catálogo Nacional de Ocupaciones (C.N.O.) que estructurará y objetivará mejor el procedimiento de valoración de incapacidades.

El COP también le ha trasladado al INSS la conveniencia de estudiar la aplicación de esta metodología a la gestión de las incapacidades temporales e insiste en la incorporación de los tratamientos psicológicos en Atención Primaria para mejorar la eficacia y la calidad asistencial de los problemas psicológicos.

Integrantes del Grupo de Trabajo:
Javier Bernal Oteiza
Salvador Carbonell Borrás
José María Elena Blanco
Laura Figuerola Cruz
Mariano García Izquierdo
Nuria Gondón i Espinasa
José Rafael Lobato Cañón
Silvia Moscoso Ruibal
Jesús Salgado Velo
Manuel Vilches Nieto

Artículos Relacionados
SALUD MENTAL Y ABSENTISMO LABORAL: UN BINOMIO POR RESOLVER
LAS DIMENSIONES PSICOLÓGICAS EN LA VALORACIÓN DE LA CAPACIDAD LABORAL, POR PRIMERA VEZ - ENTREVISTA A JAVIER BERNAL, COORDINADOR DEL GRUPO DE TRABAJO MERCAL-2008
LA CONCILIACIÓN FAMILIAR Y LABORAL COMO ALTERNATIVA AL ABSENTISMO- ENTREVISTA A AMPARO OSCA
COMPONENTES DEL DOLOR ASOCIADOS A DEPRESIÓN
EL 29% DE LOS ESPAÑOLES CON DOLOR CRÓNICO PADECE DEPRESIÓN, SEGÚN EL INFORME PAIN IN EUROPE
LA DESESPERANZA, FACTOR DE VULNERABILIDAD ANTE EL ESTRÉS
EN EL DÍA EUROPEO DE LA DEPRESIÓN, LAS ORGANIZACIONES EXIGEN MAYORES Y MEJORES RECURSOS ASISTENCIALES PARA TRATAR LA DEPRESIÓN DESDE EL SNS
SE RECOMIENDA LA EVALUACIÓN SISTEMÁTICA DE LA DEPRESIÓN EN PACIENTES CON ENFERMEDAD CARDIOVASCULAR
PAUTAS PARA DESARROLLAR INTERVENCIONES PARA PREVENIR LA INCIDENCIA DE NUEVOS CASOS DE DEPRESIÓN
ESPAÑA ES EL PAÍS QUE PRESENTA MAYOR TASA DE MUJERES CON DEPRESIÓN Y ANSIEDAD, SEGÚN UN ESTUDIO REALIZADO EN EL CONTEXTO EUROPEO
DEPRESIÓN, PRINCIPAL MOTIVO DE CONSULTA EN ATENCIÓN PRIMARIA
EFICACIA DIFERENCIAL DE LOS ANTIDEPRESIVOS Y LA PSICOTERAPIA COGNITIVA EN EL TRATAMIENTO CON PERSONAS DEPRESIVAS CON O SIN TRASTORNO DE PERSONALIDAD