El Instituto Nacional para la Salud y la Excelencia Clínica del Reino Unido (National Institute for Health and Clinical Excellence, NICE) ha publicado recientemente una nueva guía para el trastorno límite de la personalidad, donde establece recomendaciones para el tratamiento y manejo de este trastorno en adultos y jóvenes (mayores de 18 años), basándose en la evidencia científica. La guía se compone de dos versiones: una dirigida a profesionales de la salud y otra a pacientes, cuidadores y público en general.

 

El trastorno límite de la personalidad se caracteriza por una inestabilidad significativa de las relaciones interpersonales, auto-imagen y estado de ánimo, así como un comportamiento impulsivo. En algunos casos, se produce una rápida fluctuación de periodos de confianza a desesperación, con miedo al abandono y al rechazo, así como una fuerte tendencia al pensamiento autolítico y a las auto-lesiones. También puede acompañarse de síntomas psicóticos transitorios, entre los que se incluyen delirios y alucinaciones.

Este trastorno se asocia a un importante deterioro del funcionamiento social, psicológico y ocupacional, lo que afecta directamente a la calidad de vida de los afectados. Además, el riesgo de suicidio es muy elevado en este colectivo, por lo que son necesarios y urgentes tratamientos eficaces para el abordaje de dicha enfermedad.

Las recomendaciones que establece el NICE para el manejo de estos pacientes parten de los siguientes principios:

  • Acceso a servicios, es decir, las personas afectadas de este trastorno no deben ser excluidas de los servicios de salud por su diagnóstico o su sintomatología.

  • Autonomía y capacidad de elección: las intervenciones deben fomentar la autonomía de los pacientes y su consentimiento informado.

  • Desarrollo de una relación con los profesionales de la salud basada en la confianza y en una atmósfera positiva y optimista.

  • Manejo de la finalización del tratamiento y de los periodos de transición entre un servicio de salud y otro.

  • Tratamiento individualizado, basado en una intervención multidisciplinar, que incluya: responsabilidades y funciones de cada uno de los profesionales implicados en el tratamiento, objetivos de tratamiento a corto plazo, metas a largo plazo y un plan para el manejo de las crisis.

  • Tratamiento psicológico que, sobre todo en los casos de deterioro severo, debe incluir una aproximación teórica explícita e integradora y debe ser estructurado. No se recomienda la aplicación de psicoterapia por un periodo menor de 3 meses.

  • El tratamiento farmacológico no debe aplicarse específicamente para el trastorno límite de la personalidad o para sus síntomas individuales o para las conductas asociadas con esta enfermedad (por ejemplo, auto-lesiones repetidas, marcada inestabilidad emocional, etc.). Los fármacos antipsicóticos no deben administrarse durante un periodo demasiado extendido en el tiempo.

  • Los equipos de intervención deben estar formados por especialistas multidisciplinares expertos en el manejo de este tipo de enfermedad, de tal manera que sepan dar respuesta a las necesidades complejas o a las conductas de alto riesgo de estos pacientes. Además, deben estar preparados para proporcionar intervenciones psicológicas o sociales adecuadas.

La guía se encuentra disponible en inglés y puede descargarse de manera gratuita en el siguiente enlace:

Borderline personality disorder: treatment and management- NICE, enero 2009

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