Sacramento Pinazo Hernandis
Universidad de Valencia

Martin Fishbein, profesor de Comunicación y Director del Health Communication Program en el Annenberg Public Policy Center, de la Universidad de Pennsylvania murió de un ataque al corazón el pasado 27 de noviembre en Londres. Tenía 73 años y una carrera ejemplar en el campo de la psicología social.

Autor de la conocida Teoría de la Acción Razonada y la Teoría de la Acción Planificada. Mucho de lo que sabemos acerca del papel de las actitudes y las creencias en el cambio de conducta se debe a los trabajos seminales de Fishbein. Estudió el papel de las actitudes y de las normas sociales para entender por qué la gente realiza determinadas conductas.

Nacido en Jamaica, se doctoró en psicología en la Universidad de California. En el año 1975, siendo profesor en la Universidad de Illinois, escribió junto con Icek Ajzen su renombrado libro Belief, Attitude, Intention and Behavior. Precisamente en el año 2009 se publicó su última obra junto a este autor: Predicting and Changing Behavior.

Autor de siete libros y de más de 250 artículos y capítulos de libro, ha sido presidente de la Sociedad de Psicología del Consumidor (División 23 del APA) y la Sociedad Interamericana de Psicología. Ha recibido numerosos premios por sus contribuciones en la educación para la salud, promoción de la salud y comunicación de la salud, tanto a través de investigaciones como de teorías explicativas. A finales de los 80 fue consultor del National Institute of Mental Health en la epidemia del SIDA y desde 1992 hasta 1996 fue investigador invitado en el Center for Disease Control and Prevention en Atlanta. Desde entonces, ha ayudado a desarrollar programas preventivos del SIDA, y a organizar los congresos internacionales sobre este tema. Participó en septiembre en el IX Congreso en Botswana y había acudido a Londres a una reunión de planificación del próximo congreso, en calidad de miembro del Comité Organizador.

"…las intenciones son los mejores predictores de lo que uno va a hacer o no… de acuerdo con la teoría de la acción razonada, hay tres determinantes primarios de la intención: la actitud hacia la conducta en cuestión, la influencia normativa o la cantidad de presión social que uno siente al realizar la conducta, y el control conductual percibido con respecto al desempeño de dicha conducta. La importancia relativa de estas tres variables psicológicas como determinantes de la intención puede variar en función de cuál sea la conducta y de qué población sea considerada. Por tanto, antes de desarrollar intervenciones para cambiar las intenciones de conducta en un grupo determinado, es importante primero determinar el grado en el que dichas intenciones están bajo el control actitudinal, el normativo o el control conductual percibido. Está claro que se necesitan intervenciones muy diferentes para comportamientos controlados actitudinalmente o para comportamientos que estén bajo la influencia normativa o fuertemente vinculados a los sentimientos de autoeficacia. Intervenciones exitosas en un grupo o población determinado pueden ser un completo fracaso en otras." (Fishbein, 2009).