FUENTE: Diario Vasco.com, 3 de Junio de 2005

Resumen de la noticia:

El médico deportivo Patxi Aranzabal considera un despropósito el uso clandestino de anabolizantes y pone el énfasis en la cuestión psicológica: «Puede parecer una tontería, pero una persona que está requiriendo esa imagen musculada en el fondo refleja que tiene alguna carencia. Un chaval de 19 años que empieza a inyectarse lo mejor que puede hacer es ir al psicólogo». La vigorexia, entendida como la exacerbación del ansia de un cuerpo musculado, comienza a ser tratada como una patología.

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