Jorge Barraca Mairal(1) y Marino Pérez Álvarez(2)
(1)
Universidad Camilo José Cela y (2)Universidad de Oviedo

La activación conductual es un tipo de intervención que ha logrado ya un estimable apoyo experimental y se postula como la elección más conveniente para el tratamiento de la depresión, sobre todo en los casos más severos. Distintos estudios empíricos con grupos control y con grupo control más tratamientos alternativos de probada eficacia, como la terapia cognitiva y los fármacos Inhibidores Selectivos de la Recaptación de la Serotonina, ISRS (Dimidjian et al., 2006) han revelado su eficacia y su eficiencia, incluso tras seguimientos largos (Dobson et al., 2008). Además, se han presentado evidencias de su utilidad en estudios de casos y en depresiones comórbidas con trastornos del Eje I del Eje II.

El planteamiento básico de la terapia de activación conductual consiste en recuperar el reforzamiento positivo que proviene del entorno que, de acuerdo con el modelo teórico, se hallaría interrumpido o muy disminuido en los estados depresivos (Martell et al., 2001). La programación jerárquica de actividades encaminada a recuperar ese reforzamiento y deshacer la evitación sería la técnica fundamental empleada en la intervención.

Dado este planteamiento, resulta imprescindible para el terapeuta contar con medidas que informen lo más fielmente posible sobre la presencia de ese reforzamiento y de las actividades que lleva a cabo el sujeto y que lo pueden proporcionar. 

La evaluación en la activación conductual

Como métodos básicos para recabar los datos del caso, la activación conductual se sirve de auto-registros en los que el sujeto apunta las actividades que desarrolla hora a hora, junto con los estados de ánimo que tales actividades le producen. De acuerdo con investigaciones previas, estos registros son un indicador bastante objetivo y claramente relacionado con el estado anímico, por lo que resultan insustituibles. Además, son clave para que el psicólogo pueda establecer análisis funcionales. No obstante, los autores de la terapia también han expuesto la utilidad de contar, igualmente, con escalas o cuestionarios que puedan aportar datos complementarios a fin de establecer la validez convergente con las anteriores medidas y poder estimar de forma rápida, sencilla y fiable el nivel de activación y de reforzamiento del entorno a lo largo de todo el proceso terapéutico.

A día de hoy existen dos auto-informes elaborados teniendo en cuenta el modelo de la activación conductual: el BADS - Behavioral Activation for Depression Scale (Kanter et al., 2007) y el EROS - Environmental Reward Observation Scale (Armento y Hopko, 2007). En este artículo se presenta la adaptación española de este último instrumento, reuniendo nuevas pruebas sobre su fiabilidad y validez, de acuerdo con la propuesta de los autores del instrumento, quienes esgrimían la necesidad de usar muestras clínicas y no clínicas más heterogéneas que las usadas originalmente.

El EROS adaptado a la población española

Para la adaptación española del EROS se empleó una muestra de 263 participantes provenientes de diferentes puntos de España y compuesta tanto por sujetos no clínicos (52,9%) como clínicos (47,1%). Este grupo estuvo formado por personas en tratamiento por problemas psicológicos, la mayoría con diagnóstico de trastorno depresivo mayor (50,9%). Casi todos los participantes clínicos provenían de centros privados (71%) y el resto de servicios clínicos públicos (29%). Todos ellos habían buscado ayuda clínica de forma voluntaria. El tiempo que llevaban en tratamiento era muy variable, desde unas pocas semanas hasta varios años. La edad media de la muestra total fue de 31,02 (DT = 11,90), con un rango de edades desde los 18 hasta los 64 años.

Con esta muestra, se calcularon las propiedades psicométricas del EROS. Los resultados obtenidos revelan que, de forma semejante a lo que sucede con la escala original en inglés, la versión española es fiable (α = 0,86) y válida (altas correlaciones con el BDI-II, BADS, STAI-E/R, AAQ; diferencias significativas entre participantes clínicos y no clínicos a partir del ANOVA).

El análisis factorial sacó a la luz unos datos muy semejantes a los que presentan Armento y Hopko (2007), por lo que la versión adaptada al español podría considerarse equivalente estructuralmente a la original. Esto supone que el EROS en español es una escala unifactorial, cuya dimensión se corresponde —de acuerdo al contenido de los ítems— con el constructo grado de reforzamiento positivo contingente a la respuesta obtenido desde el medio.

Conclusiones

El EROS resulta adecuado para medir un constructo especialmente importante en los nuevos modelos de activación conductual para la depresión, pues el planteamiento de esta terapia consiste, justamente, en incrementar, a través de las técnicas empleadas, el reforzamiento que proviene del entorno. No obstante, aunque la intervención facilite esta recompensa, el proceso no será útil si el mismo sujeto no lo percibe, de aquí el sentido de una medida de auto-informe.

Por otro lado, si la aplicación del EROS se acompaña de la del BADS y de la del AAQ (Acceptance and Action Questionnaire), podrá comprobarse otro de los aspectos fundamentales de la teoría de la activación; a saber, que tanto el reforzamiento del medio como la actitud de activación/aceptación son las claves de la mejora de los estados depresivos, algo, a su vez, que podría comprobarse con la disminución de las puntuaciones del BDI-II u otra escala fiable que recoja el nivel de síntomas depresivos.

Corrección y datos normativos españoles

Por su utilidad para los clínicos e investigadores que deseen emplear el EROS en la población española se ofrecen aquí tanto la escala traducida (ANEXO I) como las puntuaciones medias y desviaciones típicas halladas en la muestra española (Tabla 1). En esta tabla se distinguen, por sus diferencias significativas, por un lado las puntuaciones de la muestra general no clínica y, por otro, las obtenidas por los participantes clínicos (mayoritariamente con diagnóstico de depresión). Además (Tabla 2) se incluye un baremo de puntuaciones transformadas (centiles) a partir de las puntuaciones directas de la muestra general.

De cara a la aplicación y corrección del instrumento, hay que tener en cuenta que los ítems 2, 5, 6, 7 y 9 se corrigen de forma inversa (1 = 4; 2 = 3; 3 = 2; 4 = 1).

Anexo: Versión española de la Escala EROS y datos para su corrección e interpretación.

Bibliografía

Armento, M. E. A. y Hopko, D. R. (2007). The Environmental Reward Observation Scale (EROS): Development, validity, and reliability. Behavior Therapy, 38, 107-119.

Dimidjian, S., Hollon, S.D., Dobson, K.S., Schmaling, K.B., Kohlenberg, R.J., Addis, M.E., et al. (2006). Randomized Trial of Behavioral Activation, Cognitive Therapy, and Antidepressant Medication in the Acute Treatment of Adult. Journal of Consulting and Clinical Psychology, 74, 658-670.

Dobson, K. S., Hollon, S. D., Dimidjian, S., Schmaling, Kohlenberg, R. J., Gallop, R. J., et al. (2008). Randomized trial of behavioral activation, cognitive therapy, and antidepressant medication in the prevention of relapse and recurrence in major depression. Journal of Consulting and Clinical Psychology, 76, 468-477.

Kanter, J. W., Mulick, P. S., Busch, A. M., Berlin, K. S. y Martell, C. R. (2007). The Behavioral Activation for Depression Scale (BADS): Psychometric properties and factor structure. Journal of Psychopathology and Behavioral Assessment, 29, 191-202.

Martell, C. R., Addis, M. E. y Jacobson, N. S. (2001). Depression in context: Strategies for guided action. Nueva York: W. W. Norton.

El artículo original en el que se basa esta noticia puede consultarse en la revista Ansiedad y Estrés:
Barraca, J. y Pérez-Álvarez, M. (2010). Adaptación española del Environmental Reward Observation Scale (EROS). Ansiedad y Estrés, 16(1), 95-107.

Sobre los autores:

Jorge Barraca Mairal. Es Doctor en Psicología, Psicólogo Especialista en Psicología Clínica y Psicólogo Especialista en Psicoterapia (EFPA). Compagina su actividad profesional en la clínica privada con la docencia universitaria. Es profesor titular de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Camilo José Cela de Madrid, y dirige el Máster de Psicología Clínica y de la Salud de la misma Universidad. 

Marino Pérez Álvarez. Es catedrático de psicopatología y técnicas de intervención de la Universidad de Oviedo. Ha publicado numerosos artículos en revistas nacionales e internacionales, con especial interés en terapias de tercera generación, teoría crítica de los trastornos psicológicos y fenomenología de la esquizofrenia. Entre sus último libros figuran (como coautor) La Invención de los Trastornos Psicológicos y La Plasticidad Cerebral y el Alma de Aristóteles (de aparición en el 2011). 

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