Bajo el título Antidepressant medication use and future risk of cardiovascular disease: the Scottish Health, la prestigiosa revista European Heart Journal publicó, en su versión on-line, el pasado mes de diciembre de 2010 los resultados de un riguroso estudio longitudinal sobre la relación entre el consumo de fármacos antidepresivos y el riesgo cardiovascular futuro.

Para la realización de este estudio, el equipo de investigadores del University College of London contó con la participación de casi 15.000 escoceses adultos que no presentaban ninguna enfermedad o trastorno cardiovascular, siendo la edad media de la muestra de casi 52 años y en su mayoría mujeres (56%). Con el objetivo de conocer la capacidad predictora de riesgo cardiovascular del tratamiento farmacológico para la depresión, a lo largo de 8 años, se evaluó el estado de salud de todos los participantes, controlando otros factores de riesgo cardiovascular tanto de tipo biológico (enfermedades físicas) como de carácter psicosocial (estilos de vida, problemas psicológicos, etc.). 

Los resultados envidenciaron que las personas que siguen de manera continuada un tratamiento antidepresivo basado en fármacos tricíclicos (TCA´s) presentan un riesgo cardiovascular futuro un 35% superior frente a las personas que no siguen este tratamiento; riesgo que sería independiente de otros factores clásicos de vulnerabilidad cardiaca (sobrepeso y obesidad, consumo de tabaco, estilo de vida sedentario, etc.). Por el contrario, el consumo de fármacos antidepresivos de tercera generación –como los ISRS (Inhibidores Selectivos de la Recaptación de la Serotonina)- no entrañan un incremento estadísticamente significativo de dicho riesgo.

Según refieren los autores, estos datos, aunque preliminares, son los primeros en contribuir al esclarecimiento de una manera rigurosa la controvertida hipótesis sobre la relación entre el tratamiento farmacológico para la depresión y el riesgo cardiovascular, puesto que se han controlado otros factores de riesgo relevantes (peso, estilos de vida o estrategias de afrontamiento a la enfermedad, entre otras).

El estudio original puede encontrarse en la revista European Heart Journal: