F.J. Fernández Baena, Mª.V. Trianes Torres, Mª.L. de la Morena Fernández, M. Escobar Espejo, L. Infante Cañete y Mª.J. Blanca Mena

Universidad de Málaga

La violencia escolar se ha convertido en un grave problema para la convivencia en los centros de enseñanza, creando climas de relaciones conflictivas no adecuadas para el aprendizaje y el desarrollo personal. Dentro del amplio concepto de violencia escolar, nuestro trabajo se limita a la violencia interpersonal entre iguales de bajo o moderado impacto, la cual ocurre cuando una persona o grupo de personas se ve insultada, físicamente agredida, socialmente excluida o aislada, amenazada o atemorizada por otro/s de forma puntual y no reiterada (Ortega, del Rey y Mora-Merchán, 2001). A este fenómeno lo denominamos violencia cotidiana entre iguales y con él nos referimos a aquellos entornos caracterizados por relaciones interpersonales que resuelven los conflictos mediante actos agresivos injustificados, recíprocos en su mayoría, de intensidad leve o media y alta frecuencia entre el alumnado.

Cabe destacar que la violencia cotidiana, aunque es una forma de violencia de menor intensidad que el acoso escolar o bullying, es de interés por su alta frecuencia y generalización en las escuelas. Este tipo de violencia presenta consecuencias negativas para los individuos que la sufren y para el grupo de clase, afectando al clima del aula, perjudicando el proceso de enseñanza/aprendizaje y entorpeciendo el óptimo desarrollo socioemocional de los adolescentes.

Por ello, se ha considerado relevante y necesario el diseño de un instrumento de evaluación, breve y susceptible de aplicación colectiva, centrado en la evaluación específica de la violencia cotidiana entre iguales sin connotaciones de otros tipos de violencia escolar. Para el desarrollo del Cuestionario de Violencia Escolar Cotidiana (CUVECO), se seleccionaron ítems indicadores de situaciones violentas experimentadas, tanto en primera persona como de forma indirecta, mediante la observación de la ocurrencia de estas situaciones en la clase o en la totalidad del centro escolar. Dichos ítems proceden del California School Climate and Safety Survey (CSCSS; Rosenblatt y Furlong, 1997).

El CUVECO pone el énfasis en la evaluación de los actos de violencia cotidiana entre iguales, tanto desde la experiencia de victimización como desde la calidad de las relaciones que se dan a nivel de la clase y del centro escolar. De esta forma, el CUVECO se compone de 14 ítems referidos a dos factores. El primer factor, experiencia personal de sufrir violencia, evalúa la frecuencia de comportamientos violentos padecidos por los estudiantes (e.g., me han empujado, se han burlado de mí o me han despreciado), mientras que el segundo factor, violencia observada en el centro, evalúa el nivel de violencia entre iguales que se observa en el contexto escolar (e.g., los estudiantes destrozan cosas, los estudiantes se meten en peleas).

La aplicación del CUVECO presenta varias ventajas respecto a otros procedimientos e instrumentos de evaluación. En primer lugar, su aplicación, individual o colectivamente, permite conocer de forma directa la percepción de los implicados en los sucesos de violencia interpersonal. En segundo lugar, el CUVECO evalúa diferentes aspectos de la violencia interpersonal escolar desde una perspectiva próxima a las relaciones entre iguales y al clima social, diferenciándose de otras pruebas que evalúan tipologías de conductas agresivas desde una perspectiva centrada en el individuo que comete actos violentos. En tercer lugar, cabe resaltar la brevedad y especificidad del cuestionario ya que hasta el momento los instrumentos de evaluación de la violencia entre iguales en la escuela suelen ser extensos y evalúan conjuntamente diversos tipos de violencia escolar, por ejemplo, violencia entre iguales y violencia del profesorado, o evalúan problemas de violencia junto a otros problemas relacionados con la organización escolar o diferentes contextos como las situaciones de ocio.

En cuanto a las propiedades psicométricas del CUVECO, halladas en una muestra de 954 estudiantes de segundo y tercero de Educación Secundaria Obligatoria, con edades comprendidas entre 12 y 16 años, cabe mencionar que los resultados muestran una adecuada fiabilidad y validez. Asimismo, también se han realizado análisis de diferencias según el sexo y el curso académico. En relación al factor experiencia personal de sufrir violencia, se observa que los chicos obtienen puntuaciones más altas. A su vez, chicos y chicas obtienen mayores puntuaciones en este factor en el segundo curso de ESO, en comparación con el tercero. Ambos resultados coinciden con los hallados en otros estudios realizados en España (Defensor del Pueblo, 2007). Respecto al factor de violencia observada, no se encuentran diferencias significativas respecto al sexo y curso. No obstante, los episodios de violencia en la escuela suelen ocurrir en espacios comunes, lo cual puede explicar que los niveles de violencia observada sean similares entre el alumnado del mismo centro.

En resumen, el CUVECO es un cuestionario breve especialmente dirigido a identificar al alumnado en riesgo de sufrir violencia de sus iguales y a evaluar la calidad de las interacciones en los entornos escolares. La finalidad de esta evaluación deber estar orientada a la detección y prevención de este problema a través del diseño de programas y actividades para la mejora de las relaciones interpersonales, en los que se incida sobre los procesos individuales, sin olvidar los procesos grupales y contextuales que se encuentran presentes en las situaciones de violencia escolar. Así pues, la mejora de las relaciones sociales en el centro escolar debería contemplar como objetivos la disminución de la violencia diaria y la transformación de la escuela en un entorno óptimo para el desarrollo socioemocional (Cowie y Fernández, 2006; Trianes y Fernández-Figarés, 2001).

Agradecimientos:

Este trabajo ha recibido financiación del Ministerio de Ciencia e Innovación, proyecto I+D+i SEJ2007-61447/PSIC (2007-2010).

Referencias: