El 17 de mayo tuvo lugar el acto de la firma del Manifiesto en Defensa de la Profesionalidad de la Orientación Educativa. La relevancia de este acuerdo se explica porque, por vez primera, psicólogos, pedagogos y psicopedagogos han alcanzado un consenso cuyo objetivo no es otro que el de reclamar la necesidad de profesionales debidamente cualificados en los servicios de apoyo educativo de los centros escolares con el fin de promocionar una atención de calidad que contribuya a mejorar y a solucionar los importantes problemas que presenta el sistema educativo en nuestro país. Este convenio ha sido suscrito por tres entidades –el Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos (COP), la Confederación de Organizaciones de Psicopedagogía y Orientación de España y la Asociación de Psicólogos Educativos-. 


Fernando Chacón Fuertes

Para profundizar en la importancia y las repercusiones que supondrá este Manifiesto, a lo largo de los próximos días, Infocop publicará una serie de entrevistas realizadas a representantes de estas tres organizaciones, comenzando, en primer lugar, con Fernando Chacón Fuertes, vicepresidente del COP.

ENTREVISTA

En relación con el Manifiesto en Defensa de la Profesionalidad de la Orientación Educativa, como representante del COP, ¿qué necesidades han contribuido a que el Consejo avale con su firma este Manifiesto?

La problemática que da origen a este Acuerdo es una realidad existente desde hace años. Antes, existía, en el sistema educativo, la especialidad de psicología y psicopedagogía, que permitía acceder a los departamentos de orientación y a esta especialidad sólo podían acceder los psicólogos y los pedagogos. Con lo cual, se garantizaba que los orientadores tuvieran una formación bien en psicología o bien en pedagogía.

Sin embargo, tras las últimas reformas legislativas que se han ido produciendo a lo largo de los últimos cinco años, este procedimiento se ha ido corrompiendo hasta culminar con la creación del nuevo Máster de Formación del Profesorado en Secundaria, que se requiere, lógicamente, para ser profesor en la enseñanza secundaria; pero, el problema es que para cursar la especialidad de orientación basta con haber hecho cualquier licenciatura y cursar dicho Máster, que sólo tiene quince créditos de formación en psicología y quince créditos de formación en pedagogía. Con lo cual, teóricamente, ahora el acceso a los departamentos de orientación no es exclusivo, como antes, de psicólogos y pedagogos, sino que, actualmente, con esta reforma se puede ser orientador habiendo cursado cualquier tipo de titulación universitaria superior, siendo el único requisito para ello haber cursado dicho Máster. Nosotros entendemos que eso significa la expulsión de la psicología y de la pedagogía del sistema educativo, puesto que no se exigen estas especializaciones para acceder a estos puestos. Esta situación, lógicamente, supone un deterioro importante en la calidad de los servicios que se le dan a los alumnos y a sus familias. Por supuesto, que el ideal sería, desde nuestro punto de vista, que se crearan plazas específicas de psicólogos educativos y que, en cada centro, hubiera psicólogos y pedagogos, pero, al menos, lo que estamos reivindicando con este acuerdo es que se recupere la especialidad de psicología y pedagogía, que se vuelva a exigir una formación básica en estas disciplinas más una formación especializada y específica para cada uno de ellos a través del Máster.

Consideramos que esto es lo más adecuado para restablecer la situación anterior y para mejorar la calidad de los servicios de orientación en los institutos. Y, además hacemos una propuesta de que, si realmente existen los departamentos de orientación, lo ideal es que haya psicólogos y que haya pedagogos, es decir, que haya una combinación de ambas disciplinas.

¿Qué beneficios supondría la aprobación de este Acuerdo para la comunidad educativa?

El beneficio más importante es que, si esto se aprobara, habría profesionales más cualificados para la atención para los alumnos, para sus familias y, también, para el profesorado. Lo que es impensable es que con treinta créditos alguien tenga la formación suficiente en psicología y pedagogía.