Mañana, día 8 de octubre de 2011, se celebra el "Día Mundial de los Cuidados Palitativos", bajo el lema "Muchas enfermedades, muchas vidas, muchas voces". Aprovechando este evento, la redacción de Infocop Online, ha querido entrevistar a Virginia Peralta Jaquero y Belén Díaz-Albo Bazó, psicólogas del Equipo de Atención Psicosocial (EAPS), del Centro asistencial San Camilo. Se trata de una excusa perfecta para analizar la situación en que se encuentra la psicología en este área de trabajo, y profundizar sobre los avances y retos que se plantean para los profesionales de este ámbito.


Virginia Peralta y Belén Díaz-Albo

ENTREVISTA

En estos días se celebra el "Día mundial de los cuidados paliativos", acción que se convoca con la finalidad de concienciar a la sociedad sobre la importancia de una adecuada atención física y psicológica de los enfermos terminales. Según su opinión, ¿qué avances y logros se han producido en los últimos años con respecto al papel del psicólogo en los cuidados paliativos?

Los cuidados paliativos se basan en una concepción global, activa y continuada de la terapéutica, que comprende la atención de los aspectos físicos, psicológicos, sociales y espirituales de las personas en situación terminal, siendo los objetivos principales el bienestar y la promoción de la dignidad y autonomía de los enfermos y de su familia.

Los cuidados paliativos han de practicarse necesariamente desde equipos multidisciplinares que incluyen profesionales sanitarios (médicos, enfermeras, psicólogos, trabajadores sociales, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales y auxiliares de enfermería), esteticistas, asesores espirituales, abogados y voluntarios. (Artículo 3. Estatutos de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos, SECPAL. Última asamblea socios, Palma de Mallorca, 13 de Mayo de 2011).

De este modo, la finalidad de los cuidados paliativos es mejorar la calidad de vida de pacientes y familias que se enfrentan a los problemas asociados a enfermedades amenazantes para la vida, a través de la prevención y alivio del sufrimiento, por medio de la identificación temprana, correcta evaluación y tratamiento del dolor y otros problemas físicos, psicológicos, sociales y espirituales (Ministerio de Sanidad y Consumo (2007). Estrategia en Cuidados Paliativos del Sistema Nacional de Salud).

Este enfoque no debe limitarse a los últimos días de vida, sino aplicarse progresivamente a medida que avanza la enfermedad. Cuando la curación no es posible cobra vital importancia el cuidado del enfermo. Mantener la vida activa hasta el final y trabajar para conseguir una muerte en paz, son los ejes que han de guiar cualquier actuación profesional en este ámbito, siendo en ambos casos la subjetividad del paciente la que la determina en acciones concretas.

De este modo, las funciones del psicólogo en cuidados paliativos ponen el foco de atención en el final de la vida, con el objetivo básico de minimizar o canalizar el impacto psicológico, que la proximidad de la muerte puede generar en el paciente, su familia y los profesionales que le atienden.

En otro orden de cosas, si bien es cierto, que no se duda de la necesidad de atención de estos aspectos, igualmente lo es la modesta presencia del psicólogo en los equipos de cuidados paliativos como miembro pleno de los mismos.

Sin embargo, en los últimos años, motivado por una mayor conciencia social de la atención proporcionada por los cuidados paliativos, así como el respaldo profesional de los equipos interdisciplinares y la, cada vez más frecuente, demanda social de atención psicológica en este área, se han puesto en marcha diversas iniciativas fundamentalmente de carácter privado (tales como atención psicológica privada o como la iniciativa llevada a cabo por el "Programa de atención a pacientes con enfermedad avanzada y a sus familiares", de la Obra Social "la Caixa") o aquellas promovidas por organizaciones sin ánimo de lucro (tales como la Asociación Española Contra el Cáncer) que fomentan y garantizan la atención psicológica a las personas al final de la vida.

En último lugar, mirando al futuro, es preciso seguir estudiando científicamente numerosos fenómenos que rodean a los pacientes, familias y personal, y desarrollar instrumentos de evaluación validados que permitan detectar los problemas que queremos atender y con los que podamos seguir demostrando la eficacia de nuestras intervenciones.

Después del tiempo que llevan trabajando en este ámbito, según su experiencia, ¿podrían explicarnos cuáles son las principales tareas de un psicólogo con un enfermo terminal, una vez que sus síntomas físicos, como el dolor, ya han sido atendidos?

La atención psicológica al enfermo en el ámbito de los cuidados paliativos requiere unas características especiales inherentes al contexto. En este sentido, nos encontramos ante personas que padecen una enfermedad avanzada y que se encuentran en la etapa final de sus vidas. Ambos hechos pueden colocar tanto al paciente, como a la familia, en una situación de enorme vulnerabilidad.

Atendiendo a la definición que propone la SECPAL, los cuidados paliativos se enfocan en: presencia de una enfermedad avanzada, progresiva, incurable, falta de posibilidades razonables de respuesta al tratamiento específico, presencia de numerosos problemas o síntomas intensos, múltiples, multifactoriales y cambiantes, gran impacto emocional en paciente, familia y equipo terapéutico, muy relacionado con la presencia, explícita o no, de la muerte y pronóstico de vida inferior a 6 meses.