Según informaba Diario de Navarra, el 6 de noviembre, la Fiscalía de Menores advierte de un aumento continuado en el número de casos de menores que agreden a sus padres. En 2008 se registraron en España cerca de 6.000 denuncias por este tema. Los datos han ido aumentando siendo en 2009, 7.000 las denuncias registradas y 8.000 en el pasado año 2010.

Pero, además de este aumento de cifras, hay otros datos preocupantes. El primero es que no sólo se agrede más, sino que se hace a una edad más temprana; hasta ahora se atendían casos de entre 14 y 18 años, pero la edad se esta adelantando, llegando a ser tratados niños agresores de incluso 10 años. El segundo tiene que ver con que un tercio de las agresiones son producidas por mujeres, algo que era impensable hasta ahora, según los expertos.

 

Los estudios que existen sobre esta materia indican que en un 47% de los casos, las agresiones de hijos a padres ocurren dentro del ámbito familiar. En cambio fuera de su domicilio, los agresores se encuentran perfectamente integrados en la sociedad y desarrollan una vida con normalidad. El resto de los agresores, un 53%, no sólo tiene problemas dentro del seno familiar sino también fuera.

Ahora bien, los expertos tratan de averiguar qué está sucediendo para que este problema, lejos de disminuir, crezca año tras año. Y todos, llegan a las mismas conclusiones. Javier Urra, psicólogo forense en la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia y Juzgados de Menores de Madrid, explica al Diario de Navarra, que uno de los principales problemas se encuentra en definir los límites que el menor no puede sobrepasar, los padres deberían enseñar a sus hijos desde pequeños a escuchar un no por respuesta y que aprendan a aceptar la frustración.

Según se observa en los casos que llegan a la Fiscalía de Menores de Navarra, la agresión sólo es la punta del iceberg. Todo empieza con una conducta anárquica donde dejan de obedecer de manera continuada. Después, llegan las malas contestaciones, los insultos y las amenazas. De las agresiones verbales y el maltrato psicológico puede llegar un momento en el que se pasa a las agresiones físicas. En todos los casos que llegan a la Fiscalía hay un detonante, detrás suele haber un conflicto familiar enquistado.

De esta forma, Ramón Loitegui Aldaz, presidente del Colegio Oficial de Psicólogos de Navarra, confirma que cada vez se encuentran más habitualmente con que los niños y adolescentes acuden antes a las consultas y con problemas más complejos.

Se puede consultar el artículo completo, publicado por Diario de Navarra, pinchando aquí.

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