Recientemente se ha publicado el informe de un estudio realizado por Ipsos Mori y Unicef, que analiza el bienestar en los niños de 8 a 13 años del Reino Unido, Suecia y España.

La investigación surge de la preocupación al comprobar que los niños ingleses son más infelices que los niños de otros países con niveles más altos de desigualdad.

Según este estudio, el problema del bienestar de los niños del Reino Unido reside en cómo se comportan los padres. Estos emplean la compra de objetos materiales, en especial nueva tecnología, para compensar a sus hijos por no pasar tiempo con ellos y por la inseguridad social que les crea la situación. Esto no pasa, en general, ni en Suecia ni en España.

El estudio concluye que, ni tener más aparatos tecnológicos ni vestir ropa de marca les hace más felices. El bienestar, según los niños, es formar parte de una familia feliz y estable, tener amigos, pasar tiempo con todos ellos y divertirse con actividades fuera de casa con unos y otros.

De hecho, los niños británicos suelen ignorar sus nuevas posesiones. Acaban rotas o en un rincón. Los padres se percatan de la respuesta de sus hijos, pero la presión social les empuja a seguir comprándoles más regalos.