Expertos de todo el mundo han alertado sobre la necesidad urgente de convocar una sesión especial de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para abordar el tema de los trastornos mentales, neurológicos y de abuso de sustancias. Así lo recoge uno de los últimos artículos de la revista PLoS Medicine (publicado el 17 de enero de 2012), y cuyo título reza: "ha llegado el momento" ("the time has come"), advirtiendo a los líderes políticos que no pueden seguir apartando la vista de esta epidemia mundial.

Las cifras hablan por sí solas: los suicidios son responsables de un millón de muertes al año, los problemas de abuso de alcohol suponen el 4% de los fallecimientos y la población afectada de demencia (actualmente unos 25 millones de personas) se multiplicará hasta alcanzar los 80 millones en 2040. En conjunto, los trastornos mentales supondrán un gasto mundial superior a los 16 billones de dólares en las próximas dos décadas, eso sin tener en cuenta que por sí mismos son un factor de riesgo para el desarrollo de otras patologías como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y los trastornos neurológicos.

El documento, elaborado por un conjunto de expertos de todo el mundo, viene a confirmar una vez más la advertencia que se ha lanzado desde otros organismos internacionales (como la Federación Mundial de la Salud Mental o la Organización Mundial de la Salud): los trastornos mentales, neurológicos y de abuso de sustancias suponen la primera causa de la carga global de enfermedades, y tienen un grave impacto en la economía y bienestar de los individuos y las sociedades. Además, tal y como señalan los expertos, la mayor parte de las personas afectadas por enfermedad mental no tienen acceso a intervenciones basadas en la evidencia científica y sufren discriminación y violación de sus derechos humanos.

La magnitud del problema ha alcanzado unos niveles que, según se recoge en el artículo, ya no se puede demorar más la elaboración de una estrategia mundial para frenar su avance, por lo que instan a la ONU a que convoque una sesión especial sobre esta materia.

Entre las acciones prioritarias que deberían ponerse en marcha, los autores del texto señalan la necesidad de facilitar el acceso de la población a tratamientos basados en la evidencia científica, la protección de los derechos humanos de este colectivo y la inversión en investigación sobre nuevas estrategias eficaces de prevención y tratamiento en salud mental.

Tal y como concluye el texto, la mayoría de los gobiernos nacionales deberían mostrar su apoyo a esta iniciativa, ya que la enfermedad mental se ha convertido en una plaga mundial. A este respecto, añaden, esta circunstancia "debería ser motivo suficiente para aumentar las inversiones en salud mental, tanto en el sector público como privado".

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