Hoy, 15 de febrero de 2012, como cada año, se celebra el Día Internacional del Niño con Cáncer, con el objetivo de sensibilizar a la sociedad sobre la enfermedad en los niños para que, ante todo, se les vea como lo que son: niños. Con motivo de la celebración de este día, Infocop ha querido entrevistar a Covadonga Chaves, licenciada en psicología por la Universidad Complutense de Madrid, y estudiante de doctorado en la misma universidad, que prepara su tesis sobre Bienestar y emociones positivas en niños con cáncer.

El equipo de investigación del que formas parte, tiene en marcha un estudio sobre la influencia de las emociones positivas en niños enfermos de cáncer, ¿cuáles son los objetivos de esta investigación?


Covadonga Chaves

Este estudio nace de la mano de la Fundación Pequeño Deseo, gracias a la financiación de la Fundación Lafourcade-Ponce y bajo la dirección de Carmelo Vázquez y Gonzalo Hervás. El objetivo de la Fundación Pequeño Deseo es cumplir deseos a niños con enfermedades crónicas o de mal pronóstico. Su intención es alejar a estos niños de la tensión emocional que viven día a día por la enfermedad y los tratamientos, al mismo tiempo que sirva de estímulo para continuar enfrentándose a su enfermedad con ilusión y optimismo. Durante varios meses hemos entrevistado a niños y familiares que generosamente nos han ofrecido su tiempo y dedicación, explorando sus sentimientos y fatigas, pero también su energía, su vitalidad y optimismo. La pretensión final de este estudio es valorar si el cumplimiento del deseo promueve respuestas positivas en algunas variables relacionadas con el bienestar, las emociones positivas o calidad de vida, tanto en los niños como en sus padres. Además, queremos conocer en qué medida esos cambios podrían facilitar el proceso de recuperación física de los niños o mejorar su salud percibida.

¿Cuáles son las características más destacables que habéis encontrado en la muestra?

En general, se considera que el cáncer y sus tratamientos son una experiencia ansiógena y traumática para los niños y sus familias, debido a las numerosas situaciones potencialmente estresantes a las que deben enfrentarse en el curso de la enfermedad. Sin embargo, frente a lo que sería esperable en este tipo de población, encontramos altos niveles de emociones positivas tanto en niños como en padres, que coexisten con la fatiga y el dolor lógicamente vinculados con la enfermedad. Además, con frecuencia encontramos que estos niños y adolescentes refieren experiencias de crecimiento personal a lo largo de la enfermedad, como sentir que sus relaciones personales son más cercanas o haber aprendido a disfrutar más de la vida. Estos resultados son consistentes con uno de los hallazgos más sorprendentes de los últimos años: los niños y adolescentes con cáncer muestran un buen funcionamiento psicológico y, en contra de lo esperado, las alteraciones emocionales o sociales son más la excepción que la regla.

Podrías adelantarnos ¿cuáles son algunos de los resultados más relevantes de la investigación?, ¿cuál es el papel de las emociones positivas en el estado de ánimo de los niños?

Aunque el estudio se encuentra aún en marcha, ya podemos confirmar que el cumplimiento del deseo favorece un incremento considerable de las emociones positivas tanto en los niños como en los padres, así como una reducción de emociones negativas como la tristeza, la ansiedad o la ira. Los niños se muestran más calmados, satisfechos, vitales y agradecidos que en los días previos al deseo. Pero, intentando ahondar más en esta cuestión, quisimos comprobar si estas emociones positivas podrían generar espirales positivas que permitieran construir recursos personales profundos y estables, más allá de los evidentes cambios emocionales transitorios. Y una vez más, los resultados son bastante alentadores. Los niños que cumplen el deseo dicen sentirse menos solos en los días posteriores a su cumplimiento y, en general, más satisfechos con su vida. Resulta extraordinario comprobar que cumplir pequeños deseos, en su aparente modestia, pueda desencadenar cambios sutiles y profundos que van más allá de las emociones inmediatas.

El problema del cáncer infantil, incluye, sin lugar a dudas, a los padres de los niños, ¿qué consecuencias principales tiene la vivencia del cáncer en los progenitores de los enfermos?