La Federación Europea de Asociaciones de Psicólogos (European Federation of Psychologists’ Associations – EFPA), ha redactado el documento: La salud mental y el bienestar en el lugar de trabajo - ¿Qué nos dice la psicología?, que establece el posicionamiento de esta asociación sobre la salud mental en el contexto laboral.

La Psicología del Trabajo y de las Organizaciones arroja luz sobre la etiología de la salud mental y el bienestar en el trabajo, haciendo hincapié en el papel de la organización del trabajo y en la acción de las personas, y enfatizando la necesidad de ampliar la promoción de la salud con una estrategia de prevención.

El documento consta de tres partes que se resumen a continuación:

Parte I: ¿Qué produce la salud mental positiva y negativa, y el bienestar?

Se parte de la idea de que el lugar de trabajo no es sólo un escenario en el que la salud mental se manifiesta, sino que también ejerce un papel activo en el estado de esa salud.

Existen numerosos estudios que demuestran los diferentes impactos negativos que puede tener el trabajo en el individuo como son: insatisfacción, apatía, irritabilidad, ansiedad, estrés, depresión, burnout, etc. Algunos de los múltiples factores que se han identificado como causantes de este impacto negativo son: la atención sostenida, la multiplicidad de tareas y la complejidad de las mismas, la ambigüedad de rol, la sobrecarga, la presión del tiempo, el liderazgo deficiente o abusivo, las malas relaciones, los conflictos, la exclusión social, o las dificultades de conciliación entre vida laboral y personal.

Por otra parte, aunque menos numerosas, también hay investigaciones que demuestran los efectos positivos del trabajo. Estos estudios se centran en factores como: sentido de logro, satisfacción en el trabajo, alegría, orgullo, autoestima, fortalecimiento de la identidad, compromiso de trabajo, crecimiento, etc. Dada la relación positiva entre la salud mental y la productividad e innovación, es importante el estudio de las condiciones de trabajo que preceden a estos efectos positivos. Los principales factores que se han identificado, son en gran parte los contrarios a aquellos asociados al impacto negativo. Por ejemplo, tareas concretas con demandas adecuadas, trabajos que satisfagan las necesidades de la gente, las buenas relaciones con los compañeros, gerentes que gestionen bien e incluyan a los trabajadores en las decisiones,...

Aunque hay que tener en cuenta que los resultados de las investigaciones, no son generalizables a cualquier organización, sociedad o cultura. Es decir, los mismos factores no afectan a todas las personas de una manera homogénea.

Parte II: ¿Qué se puede hacer para promover la salud mental?