Beatriz Rubio1, Agustina Sirgo1, Sergio Castillo2, Josep Creus2, Dolores Martín2 y Josep Gumà2
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Unidad de Psico-oncología. Área de Oncología. Hospital Universitari Sant Joan de Reus (Tarragona)
2Área de Oncología. Hospital Universitari Sant Joan de Reus (Tarragona)

En el Hospital Universitari Sant Joan de Reus se está investigando el efecto que la quimioterapia adyuvante y la hormonoterapia tienen sobre el funcionamiento cognitivo en mujeres afectadas de cáncer de mama no metastásico a través de un estudio longitudinal. Los estudios disponibles sobre el tema sugieren que un porcentaje variable de mujeres experimenta deterioro cognitivo en unos dominios cognitivos específicos tras finalizar los tratamientos y que este deterioro es de carácter leve, pero no hay acuerdo respecto a los dominios más afectados, a su temporalidad o irreversibilidad, así como a los mecanismos subyacentes implicados en dicho deterioro.

En los últimos años, diversos estudios longitudinales en los que se incluye una evaluación pretratamiento (línea base), también sugieren que algunas mujeres experimentan deterioro cognitivo antes de recibir el tratamiento oncológico, por lo que parece que no se puede atribuir exclusivamente a los tratamientos, sino que se trata de un fenómeno mucho más complejo en el que pueden estar interviniendo factores adicionales. Muchos de los estudios publicados hasta la fecha cuentan con importantes limitaciones metodológicas, lo que impide extraer conclusiones definitivas sobre el tema.

El estudio realizado en nuestro hospital busca superar las limitaciones metodológicas de estudios previos mediante la utilización de un diseño longitudinal (evaluando el funcionamiento cognitivo antes de comenzar el tratamiento y transcurridos 6 y 12 meses desde su inicio), incorporando un grupo control formado por mujeres sanas y controlando otras variables adicionales que pueden modular el deterioro cognitivo observado (presencia de malestar emocional, fatiga, percepción subjetiva de deterioro cognitivo, nivel educativo, edad…).

Recientemente, en la Revista Psicooncología, se ha publicado un artículo en el que se exponen los resultados referentes al funcionamiento cognitivo de 35 mujeres con cáncer de mama no metastásico antes del inicio del tratamiento oncológico, con el objetivo de establecer una línea base. Uno de los resultados más destacables de este artículo es que ya en la línea base un porcentaje reducido de mujeres experimenta deterioro cognitivo.

A pesar de que este resultado también se ha puesto de manifiesto en otros estudios longitudinales, en contraposición a lo esperado (ausencia de deterioro o deterioro leve), una proporción de estas mujeres que experimentan deterioro cumplen criterios de deterioro severo, lo que nos llevó a revisar la metodología, las pruebas neurocognitivas empleadas y los criterios seleccionados para establecer la presencia de deterioro antes de proseguir con el estudio. De esta reflexión surgió el diseño y batería de pruebas neurocognitivas utilizadas en la actualidad y de la que esperamos poder presentar resultados en los próximos años.

Otro resultado obtenido y que también se pone de manifiesto en muchos de los estudios disponibles sobre el tema es la ausencia de relación entre el funcionamiento cognitivo objetivo (evaluado mediante tests neurocognitivos) y la percepción subjetiva de fallos cognitivos. Esta última variable estaría más relacionada con el malestar emocional y otras variables como la autoestima, el pesimismo y la autoeficacia entre otros.

De los resultados obtenidos en este estudio piloto, así como de los restantes estudios sobre el tema, se pueden extraer las siguientes implicaciones clínicas y de investigación.

Como implicaciones clínicas se debe destacar la importancia de prestar atención y recoger las quejas cognitivas expresadas por los pacientes, y el desarrollo de programas de rehabilitación cognitiva destinados a los supervivientes de cáncer, que muestran dificultades a nivel cognitivo, tanto a través de medidas objetivas como subjetivas. Hasta hace pocos años, los profesionales de la salud ignoraban estas quejas o les restaban importancia, asociándolas a la presencia de sintomatología ansiosa y/o depresiva.

En cuanto a las implicaciones de investigación, dado que algunas mujeres muestran deterioro cognitivo antes del inicio del tratamiento, es importante incluir una evaluación neuropsicológica previa a su inicio, sirviendo como línea base del funcionamiento cognitivo, con la que comparar las puntuaciones obtenidas en las evaluaciones posteriores al tratamiento. Sin esta primera evaluación, al analizar resultados de las evaluaciones postratamiento se hubiera producido una sobrestimación del deterioro cognitivo, atribuyéndolo al efecto adverso de los tratamientos.

También es importante alcanzar un acuerdo respecto a los criterios empleados para establecer la presencia de deterioro cognitivo, ya que sería beneficioso que todos los investigadores analizásemos los resultados siguiendo unos mismos criterios, de forma que los resultados de diversos estudios fuesen comparables entre si. Del mismo modo, seria conveniente que los tests neurocognitivos administrados fuesen sensibles para detectar un deterioro cognitivo leve y tener la suficiente validez ecológica para identificar los problemas que las pacientes experimentan en su vida cotidiana, y también que estuvieran adaptados y estandarizados en todos los idiomas, lo que favorecería la comparación de resultados entre estudios. A su vez, convendría que estos tests constituyeran una batería más breve, con mayor aplicabilidad clínica.

Por último, sería importante sensibilizar a los profesionales sanitarios que trabajan con pacientes oncológicos sobre la presencia de este fenómeno e informarles de los resultados que se obtienen de las investigaciones, así como darles herramientas de evaluación en el contexto de la entrevista médica que junto con su juicio clínico les permita detectar su presencia.

El artículo original se puede encontrar en la revista Psicooncología:
Rubio, B.; Sirgo, A.; Castillo, S.; Creus, J.; Martín, D. y Gumà, J. (2011). Valoración del funcionamiento cognitivo en mujeres con cáncer de mama antes de iniciar el tratamiento oncológico. Psicooncología, 8 (2-3), 281 – 300.

Referencias Bibliográficas:

  • Asher, A. (2011). Cognitive dysfunction among cancer survivor. American Journal of physical medicine and rehabilitation, 90 (5 Suppl): S16-26.
  • Rubio, B.; Sirgo, A.; Forcadell, E.; Melé, M. y Gumà, J. (2009). Deterioro cognitivo inducido por los tratamientos oncológicos sistémicos en el cáncer de mama no metastático: Revisión de estudios. Psicooncología, 6 (1), 83 – 120.
  • Matsuda, T.; Takayama, T.; Tashiro, M.; Nakamura, Y.; Ohashi, Y. y Shimozuma, K. (2005). Mild cognitive impairment after adjuvant chemotherapy in breast cancer patients – evaluation of appropiate research design and methodology to measure symptoms. Breast Cancer, 12(4): 279-87.

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