Soledad Santiago López

Editorial: Pirámide

184 páginas

En la sociedad actual, donde se valora más que nunca la estética, la competitividad y el continuo ponerse al día, nos vemos sometidos continuamente a sufrir frustración y a reaccionar para superarla. Sin embargo, el desarrollo social y económico hace que la educación haya sido, en los últimos años, más protectora y permisiva que preparatoria para hacer frente a las dificultades de un modo adaptativo. Los jóvenes terminan la adolescencia con pocas experiencias en afrontar la frustración, lo que conduce a un aumento de conductas inadaptadas.

Esta obra ofrece alternativas para mejorar dichas conductas y minimizar esas situaciones. En ella se describen estrategias de afrontamiento que ayudan a abordar las dificultades y se plantean reflexiones que fomentan la confianza en sí mismo y el pensamiento moderado, todo ello con el objetivo de disminuir la vulnerabilidad a la frustración. La intervención que propone está basada en tres puntos novedosos: la utilización conjunta de un modelo explicativo y otro terapéutico, el uso de imágenes o iconos (de ahí su nombre: terapia icónica) para que, con la ayuda de la memoria visual, se facilite la evocación de los contenidos terapéuticos, y el manejo de las vivencias personales y las emociones que surjan de forma espontánea para que la persona inestable aprenda a analizarlas y encauzarlas.