Francisco Manuel Morales Rodríguez y María Victoria Trianes Torres
Universidad de Málaga

Los pilares básicos para una educación del siglo XXI según Delors (1997) son: enseñar a conocer, enseñar a vivir juntos y enseñar a hacer. La educación moral y concretamente, en lo que a valores y actitudes se refiere, constituye uno de los temas recientes que figura en los textos legales y en las sucesivas reformas del sistema educativo en todas sus etapas.

La convivencia social y humana conlleva enfatizar aspectos éticos como la puesta en práctica de valores como la solidaridad, la libertad, la igualdad, la justicia y la paz. Para González (2002) la "educación para la convivencia debe desarrollar el discurso de los llamados valores para la vida y para la convivencia (elenco de valores derivados de una ética mínima), incidiendo en los grandes y básicos valores de la libertad, la solidaridad, la igualdad, la justicia y la paz, así como en la recuperación y defensa de "pequeños valores" como la honestidad, la responsabilidad, el esfuerzo, el sacrificio, la voluntad, la generosidad, la ternura o la esperanza", que según Peiró (2009) permiten la vivencia de esos grandes valores democráticos y corren el riesgo de pasar a un segundo orden de importancia.

En la legislación vigente que establece el currículum de la Educación Secundaria Obligatoria (ESO), se concreta la necesidad de asegurar el desarrollo integral del alumnado en esta etapa, y las propias expectativas de la sociedad coinciden en demandar un currículum que no se limite a la adquisición de conceptos y conocimientos académicos vinculados a la enseñanza más tradicional, sino que, además, incluya otros aspectos que ayuden al desarrollo de las personas como tales, ejemplos de estos son las habilidades prácticas, las actividades morales y los valores. Como enfatizan Trianes y Fernández (2001), la educación en valores como la solidaridad y la no violencia, se afirma en la necesidad de constituirse en el principio rector de toda educación, orientando el desarrollo de los currículum de los diversos niveles educativos en la búsqueda de una formación integral del alumnado, promoviendo actitudes y valores éticos y mostrando, en la programación y vida diaria dicha conformidad con valores éticos y socialmente deseables. Por ello, es importante disponer de evaluaciones más precisas de actitudes e intereses hacia temas morales en el contexto educativo.

Con esta contextualización, se llevó a cabo un estudio cuyo objetivo general fue realizar una evaluación de actitudes e intereses hacia temas morales en estudiantes de educación secundaria analizando diferencias en función del sexo y de la edad. Los participantes fueron un total de 450 estudiantes de ESO, con edades comprendidas entre 12 y 15 años, 243 chicas y 207 chicos. Se aplicó un Cuestionario sobre valores y actitudes en temas morales.

Los resultados demuestran que hay un grupo de alumnado que entienden que una acción violenta puede ser justa, puesto que tanto defenderse de un robo, como recibir un ataque entre adolescentes, activan una respuesta muy arraigada en nuestra cultura que despenaliza la violencia si es en defensa de lo propio. Los resultados de las diferencias de medias muestran en los chicos, en comparación con las chicas, así como en el grupo de adolescentes de menor edad, una mayor tendencia a la despenalización de la violencia si es en defensa de lo propio y menor predisposición a la emisión de conductas prosociales. 

En conjunto, puede destacarse que el alumnado participante exhibe unos valores y actitudes en temas morales que aunque puede ser en bastantes casos apropiados y congruentes con nuestra cultura, con frecuencia se quedan en concepciones teóricas y no siempre son tenidos en cuenta ni interiorizados y aplicados a la práctica cotidiana, en especial, en lo que al desarrollo de acciones solidaras y trabajo a favor de otros se refiere.

La ética reduce las diferencias entre los desiguales promoviendo una sociedad más humana, justa y democrática donde aprender a vivir juntos y con los demás constituye no solo una finalidad sino uno de los principales retos de la educación contemporánea. El incremento de la violencia y el mayor número de agresiones, la tendencia a la indiferencia y a un individualismo cada vez más generalizable, el pluralismo lingüístico, religioso, cultural, étnico, ideológico, etc que caracterizan a la sociedad del siglo XXI hacen que el análisis de este tipo de valores y actitudes resulte, no solo valioso sino, imprescindible para realizar las intervenciones psicoeducativas necesarias para lograr una sociedad más justa, pacífica, democrática y solidaria; ya que la ausencia de valores en actitudes y temas morales se relaciona con la violencia escolar en forma de agresiones, las cuáles constituyen una realidad diaria en los institutos de Educación Secundaria. Se destaca la importancia de una detección y evaluación temprana de actitudes e intereses hacia estos temas morales con vistas a una educación integral a través de intervenciones que promuevan la mejora de la convivencia social y la prevención de la violencia escolar.

Referencias:

Delors, J. (1997). La educación encierra un tesoro. Madrid: Santillana-Unesco.
González, F. (2002). Cuaderno a bordo. Madrid: Luis Vives.
Peiró, S. (2009). Valores educativos y convivencia. España: Club Universitario.
Trianes, M. V. y Fernández, C. (2001). Aprender a ser personas y a convivir. Un programa para secundaria. Bilbao: Desclée de Brouwer.

El artículo completo se puede encontrar en la revista Psicología Educativa:

Morales, F.M. y Trianes, M.V. (2012). Análisis de valores y actitudes en temas morales en estudiantes de Educación Secundaria. Psicología Educativa, 18 (1), 65-77.

Sobre los autores:

 

 

 

Francisco Manuel Morales Rodríguez es doctor en Psicología, Licenciado en Ciencias del Trabajo. Máster Universitario en Agentes de Inserción Sociolaboral y Expertos Universitarios en Formación y Empleo; Educación Infantil. Orientador Educativo y Profesor Asociado de la Universidad de Málaga. Participación en proyectos de investigación y coordinador de Proyectos de Innovación Educativa.

Mª Victoria Trianes Torres es catedrática de la Universidad de Málaga de Psicología de la Educación. Investigadora responsable del grupo de investigación HUM 0378 (Junta de Andalucía), sobre mejora de las relaciones sociales en centros públicos y directora de diversos proyectos de I+D. Autora de diversos libros y publicaciones; directora de numerosas tesis doctorales, etc. http://webdeptos.uma.es/psicoev/

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