El pasado mes de octubre, la revista Otrosí del Colegio de abogados de Madrid, se hizo eco de los datos presentados por el Observatorio contra la Violencia Doméstica, que analizan las 43 sentencias de homicidio o asesinato dictadas en 2010 en violencia de género y violencia doméstica.

En el informe se presentan numerosos datos estadísticos acerca de las 43 sentencias, entre los que podemos rescatar algunos muy interesantes que nos ayudan a desmitificar ciertas ideas erróneas sobre la violencia doméstica y a recopilar factores que ayuden a identificar el riesgo.

De las 43 resoluciones estudiadas, en todas ellas se había dado algún tipo de agresión previa por parte su pareja o ex pareja. Un total de 39 sentencias se referían a juicios por violencia de género; es decir, el agresor era un varón que dio muerte violenta a su pareja o ex pareja mujer. Las otras cuatro sentencias restantes juzgaron casos de violencia doméstica, donde la mujer fue autora del crimen en todos ellos. En estas cuatro sentencias analizadas se constató que la autora del asesinato u homicidio había sido agredida previamente en algún momento por parte de la víctima varón.

 

Según los datos, sólo en el 4% de los casos (2 de 43) se apreció como atenuante el consumo de bebidas alcohólicas o drogas; y únicamente en el 12% de las sentencias estudiadas concurrió alguna de las circunstancias vinculadas con la adicción al alcohol, drogas o alteraciones psíquicas, en el 88% no se produjo ninguna de estas circunstancias. De este modo, a diferencia de lo que se suele creer, se confirma la escasa incidencia del consumo de alcohol y drogas en la comisión de estos crímenes.

Como muestra el informe, en la mayoría de los casos (31 de los 43), la relación se mantenía en el momento de los hechos (con o sin convivencia). Sin embargo, es de resaltar que en 11 sentencias se confirma que la víctima había anunciado expresamente su intención de separarse poco antes de su muerte, lo que indica que la advertencia de la ruptura constituye un factor de riesgo. Además, en 11 de las 43 sentencias consta la existencia de denuncias previas en algún momento de la relación.

El escenario más común de la agresión mortal fue el domicilio, con siete de cada diez casos (30 sentencias). Esto indica nuevamente que son delitos que se comenten en la intimidad, buscando especiales circunstancias que faciliten la comisión y la indefensión de la víctima.

Para consultar el artículo completo sobre el Informe del Observatorio contra la Violencia Doméstica se puede pinchar en este enlace.