Bárbara Lorence Lara1, Mª Victoria Hidalgo García2 y Maja Dekovic3

1Universidad de Huelva

2Universidad de Sevilla

3Universidad de Utrech (Países Bajos)

La adolescencia se considera un periodo normativo del ciclo vital en el que acontecen una serie de cambios en la vida de los menores y en su propia familia. Alejados de la visión turbulenta que décadas atrás se tenía de estos años, esta etapa es considerada un momento de transición personal y familiar que, como todas las transiciones, puede acarrear algunas dificultades y problemas tanto en el ajuste personal como en la dinámica familiar. Las complicaciones que acompañan a este periodo han despertado una gran sensibilidad social por esta etapa evolutiva, lo que se refleja en el número elevado de investigaciones que se han centrado en su estudio, así como en el trabajo de intervención que llevan a cabo los profesionales del ámbito familiar.

Si como transición normativa la adolescencia puede suponer cambios, ajustes y tensiones en cualquier caso, la evidencia empírica disponible indica que esta etapa resulta particularmente difícil y adversa cuando chicos y chicas residen en contextos familiares en situación de riesgo psicosocial. Estos hogares se caracterizan por presentar dificultades en su funcionamiento debido a la presencia continuada de estresores y a la insuficiencia de recursos y apoyos adecuados.

Algunos autores comentan que las condiciones de vida que caracterizan estos entornos pueden resultar incluso más perjudiciales para el desarrollo de los chicos y las chicas a estas edades que para los propios adultos, entre otras razones, por su falta de madurez psicosocial para afrontar las adversidades. Por esta razón, el estudio de la adolescencia en situaciones de adversidad tiene especial relevancia.

En los últimos años, el interés por caracterizar psicosocialmente a las familias en situación de riesgo psicosocial ha ido en aumento. Las investigaciones recientes destacan la diversidad en este colectivo e identifican tanto fortalezas como debilidades en estos hogares, siendo mayor la presencia de las segundas que de las primeras. No obstante, no podemos decir lo mismo de las investigaciones desarrolladas con adolescentes que crecen en estos entornos, careciendo de datos suficientes para trazar un perfil que permita conocer la realidad de estos menores y las consecuencias que las condiciones de su contexto familiar tienen para su desarrollo.

Un estudio llevado a cabo en la ciudad de Sevilla con familias que estaban recibiendo una intervención psicosocial por parte de los Servicios Sociales de Andalucía ha focalizado su interés en los adolescentes que crecen en estos entornos. En concreto, 134 adolescentes con edades comprendidas entre los 11 y 17 años fueron entrevistados con ayuda de una batería de instrumentos previamente seleccionada para estudiar las relaciones que el estrés psicosocial y la socialización parental guardaban con los problemas de salud mental de estos chicos y chicas.

Los resultados de este trabajo pusieron de manifiesto la presencia de un número elevado de problemas de conducta, tanto de naturaleza internalizante como externalizante, en estos chicos y chicas.

Además, se comprobó la importancia que indicadores relacionados con el estrés psicosocial y las prácticas educativas parentales jugaban en la manifestación de ambos tipos de comportamientos desadaptativos.

Concretamente, se observó que la vivencia de más circunstancias estresantes acontecidas en los últimos años se relacionaba con sintomatología relacionada con el estado de ansiedad, depresión y quejas somáticas de estos menores; mientras que las actuaciones educativas que las madres desarrollaban con sus hijos e hijas ejercían un papel muy importante para los problemas asociados con comportamientos antisociales, agresivos y delictivos.

Las implicaciones prácticas de este estudio justifican la necesidad de elaborar intervenciones familiares integrales que atiendan de forma específica las dificultades y necesidades de los menores que crecen y se desarrollan en estos entornos familiares vulnerables. Concretamente, este trabajo pone de relieve la necesidad de intervenir en aquellos hogares en los que, por un lado, los menores presentan un nivel de estrés psicosocial elevado y, por otro lado, las relaciones que madres y adolescentes mantienen entre sí están basadas en la escasez de afecto y comunicación unido a un uso excesivo de estrategias educativas coercitivas. Es importante destacar que estas dos características no son las únicas que se relacionan con los problemas de salud en la adolescencia, sino que ambas forman parte de un entramado de relaciones que componen y explican el funcionamiento familiar y el desarrollo adolescente que no pueden pasar desapercibidas de cara a la intervención.

En nuestro país, los Servicios Sociales son los principales responsables de la intervención con familias en situación de riesgo psicosocial. Por esta razón, nos gustaría finalizar este artículo alabando la labor que los profesionales de estos dispositivos desempeñan en el trabajo con estos adolescentes y destacando la importancia que tiene para el futuro de estos chicos y chicas dotar a los Servicios Sociales de recursos que permitan la optimización y mejora de las políticas sociales dirigidas a esta población.

El artículo completo puede encontrarse en la Revista Salud Mental:

Lorence Lara, Bárbara; Hidalgo García, Mª Victoria y Dekovic, Maja (2013). Adolescent adjustment in at-risk families: The role of psychosocial stress and parental socialization. Salud Mental 36 (1), 49-57.

Bárbara Lorence Lara. Becaria FPDI adscrita al Dpto. de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de Huelva. Recientemente ha defendido su Tesis Doctoral titulada “La adolescencia en contextos familiares en situación de riesgo psicosocial” en la citada universidad. Sus investigaciones se centran en las relaciones entre padres e hijos y el ajuste de los adolescentes en contextos familiares adversos.

Mª Victoria Hidalgo García. Profesora Titular del Dpto. de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de Sevilla. Ha dirigido diferentes proyectos de investigación relacionados con el estudio de las familias en situación de riesgo psicosocial y es responsable del programa de Formación y Apoyo Familiar incluido en el Plan Municipal de Prevención y Atención a la Infancia y Adolescencia en situación de riesgo (2012-2015) del Ayuntamiento de Sevilla.

 

Maja Dekovic. Profesora Titular en el Dpto. de Estudios sobre la Infancia y la Adolescencia de la Universidad de Utrecht. Ha publicado diversos artículos y capítulos de libros relacionados con el funcionamiento familiar y los problemas de conducta en la adolescencia. Actualmente es la directora del programa de investigación “Development and treatment of psychosocial problems” de su Universidad.

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