Los ciudadanos europeos tienen pleno derecho a recibir tratamientos en salud mental dignos, que garanticen su seguridad y que sean eficaces. Así lo establece el Plan Europeo de Acción para la Salud Mental (2013-2020), aprobado el pasado 19 de septiembre de 2013 por los 53 Estados miembros de la región europea de la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre los que se encuentra España.

El documento, elaborado por la Oficina Regional Europea de la OMS, recoge las principales metas y acciones que se han fijado para fortalecer la salud mental y el bienestar psicológico de los ciudadanos, así como para hacer frente a los nuevos desafíos en salud mental que presentan los sistemas sanitarios europeos.

Y es que las carencias en la atención a la salud mental siguen siendo preocupantes. Si bien los trastornos mentales son los responsables de cerca del 30% de los años perdidos por discapacidad (ocupando el primer puesto de la lista, por encima de cualquier enfermedad física), menos de la mitad de las personas que sufre algún trastorno mental en Europa recibe tratamiento. La falta de accesibilidad de los pacientes a un tratamiento en salud mental, se suma al hecho de que cerca del 10% de estos pacientes, aunque recibe atención, no es la más adecuada a su problema. Según los expertos, esta brecha entre número de afectados y acceso a tratamientos adecuados es el resultado de una combinación de factores, entre los que destacan el estigma asociado a padecer un trastorno mental o a acudir a un centro de salud mental, la escasez de servicios y la existencia de barreras a su accesibilidad (por ejemplo, el peregrinaje entre varios facultativos hasta recibir tratamiento, las largas listas de espera, etc.). El miedo y la falta de confianza en la calidad y eficacia de los tratamientos o en el tipo de atención que se les va a ofrecer desde los servicios de salud mental, también hacen que muchas personas sean todavía reacias a buscar ayuda, tal y como se detalla en el informe.

Según Zsuzsanna Jakab, directora de la Oficina Regional Europea de la OMS, una de las tareas pendientes en Europa es reforzar los programas de prevención de problemas de salud mental y garantizar que desde los servicios sanitarios se ofrecen los mejores tratamientos disponibles. “Los países deben ir eliminando los grandes hospitales de salud mental, que están marcados por el estigma y el miedo. En su lugar, tenemos que diseñar servicios de salud mental confiables, que ofrezcan intervenciones basadas en el respeto, la seguridad y la eficacia y que sean accesibles para todos”, ha añadido.

Además de defender la desinstitucionalización de los servicios de salud mental y reforzar la prevención, el Plan Europeo de Acción para la Salud Mental (2013-2020) pretende que los servicios sanitarios en Europa se construyan sobre los siguientes pilares:

  • Cualquier ciudadano tiene la misma oportunidad de conseguir un adecuado nivel de bienestar mental a lo largo de su vida, particularmente aquellos en situación de vulnerabilidad o de riesgo.
  • Las personas con problemas de salud mental son ciudadanos cuyos derechos humanos deben ser plenamente valorados, respetados y promovidos.
  • Los servicios de salud mental son accesibles, competentes y asequibles, disponibles en la comunidad y ajustados a sus necesidades.
  • Las personas tienen pleno derecho a un tratamiento digno, que garantice su seguridad y que sea eficaz.
  • Los sistemas de salud proporcionan una adecuada atención de la salud física y mental a todos los ciudadanos.
  • Los sistemas de salud mental trabajan en colaboración y coordinación con otros sectores.
  • Las directrices políticas en salud mental y su implementación están desarrolladas a partir de una adecuada información y conocimiento.

En relación con los tratamientos en salud mental, el texto es contundente al afirmar que “las personas con problemas de salud mental tienen derecho a recibir tratamientos que son consistentes con la mejor evidencia disponible, y recuerda que “la investigación ha proporcionado evidencia sobre la seguridad, aceptabilidad, costes y eficacia de las intervenciones biológicas, psicológicas y sociales” (punto 51).

El documento también remarca la necesidad de que las actuaciones en salud mental, tanto “de tipo médico, social o psicológico, sean terapéuticas, y respetuosas con la dignidad y preferencias de los usuarios del servicio, o en su caso, de los familiares”. Asimismo, establece que sean llevadas a cabo por personal específicamente cualificado, así como “enmarcadas dentro de códigos de práctica profesional” (punto 53).

De esta manera, el Plan Europeo de Acción para la Salud Mental (2013-2020) supone un interesante punto de partida para la modificación de las políticas de actuación en salud mental, tan necesaria en la mayor parte de los países europeos, incluido España, a la vista de la prevalencia de los trastornos mentales y la discapacidad que generan. Las directrices del documento se asientan en la convicción de que invertir en la mejora de la salud mental de la población es la única vía posible para garantizar la sostenibilidad de las políticas sanitarias y sociales en el entorno europeo.

Las personas interesadas pueden descargar el documento en el siguiente enlace:

The European Mental Health Action Plan

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