En los últimos meses, la BPS (British Psychological Society-Sociedad Británica de Psicología), la Asociación Británica de Psicoterapias Conductuales y Cognitivas (British Association for Behavioural and Cognitive Psychotherapies), la Asociación Británica para el asesoramiento y la Psicoterapia (British Association for Counselling and Psychotherapy), el Consejo Psicoanalítico Británico (British Psychoanalytic Council) y el Consejo de Psicoterapia del Reino Unido (UK Council for Psychotherapy), han mantenido diversas reuniones con los responsables de políticas sanitarias y de empleo, con el objetivo de analizar la decisión del Gobierno británico de prestar ayuda a los clientes que acuden a los centros de empleo y que experimentan problemas de salud mental.

La preocupación de las Asociaciones con respecto a la resolución del Gobierno de Reino Unido, ya quedó patente el pasado año, tras conocer la intención del Ejecutivo de incorporar psicoterapeutas en los centros de empleo, afirmando lo siguiente:

- Las razones que aduce el Gobierno no están orientadas a la mejora de la salud, sino que están planteadas con fines ideológicos.

- El empleo se concibe como un resultado clínico.

- Las personas serían obligadas a realizar terapia o a enfrentar sanciones en sus prestaciones por desempleo.

- La intervención se llevaría a cabo en un entorno terapéutico inadecuado. Al realizarse en el contexto de la oficina de empleo, la falta de privacidad sería notoria.

Ante este panorama, la BPS recuerda que la prioridad de la Psicología es la salud y el bienestar del paciente o cliente, así como la necesidad de examinar las causas socioeconómicas subyacentes de las personas que tienen problemas de salud mental, en lugar de estigmatizar a quienes tienen un problema de salud mental a consecuencia de su situación de desempleo. Por este motivo, los planes de actuación del Gobierno deberían garantizar las condiciones adecuadas para que la Psicoterapia sea eficaz en los centros de empleo, evitando cualquier tipo de condición o sanción asociada a la prestación por desempleo en caso de rechazar la terapia.

Para tal fin, la Sociedad Británica enumera una serie de condiciones que deberían darse:

  • Es imprescindible tener en cuenta que la Psicoterapia está dirigida a la mejora de la salud mental y el bienestar, y no como un medio para lograr que la gente vuelva a incorporarse a la vida laboral.

  • Los clientes deben ser tratados con empatía, respetando ante todo su privacidad.

  • Debe tenerse en consideración la elección del cliente sobre el método de intervención y el lugar donde se lleve a cabo.

Teniendo en cuenta lo anterior, la BPS ha señalado su propósito de continuar trabajando en esta línea, priorizando los mejores intereses de los clientes de los centros de empleo.

Fuente: BPS

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