En el volumen 36 de septiembre del 2005 del Anuario de Psicología, aparece un artículo publicado bajo el título "Características de los hombres violentos en el hogar: estudio de una muestra española a partir de los informes de sus parejas". Infocop on-line se ha interesado por dicho artículo y le ha pedido a uno de sus autoras que hiciera un breve resumen del mismo.

Las autoras del artículo, Victoria A. Ferrer Pérez y Esperanza Bosch Fiol son profesoras titulares de Psicología en la Universidad de las Islas Baleares. Su labor docente e investigadora se centra en diversos aspectos desde una perspectiva de género y además co-dirigen la Universidad de Verano de Estudios de género que viene celebrándose anualmente en esta universidad.

 Victoria A. Ferrer Pérez

 

Uno de los aspectos que ha centrado últimamente la investigación sobre la violencia contra las mujeres en la pareja ha sido el análisis de las características del maltratador, tratando de identificar aquellas que podrían considerarse como causantes y/o moduladoras del abuso para, a partir de ahí, diseñar programas preventivos y/o de tratamiento. Para ello se han realizado una gran cantidad de estudios en diversos países (y también en el nuestro) y tanto en muestras de maltratadores, como comparando a éstos con otros colectivos.

Los resultados de tales trabajos presentan inconsistencias en algunos aspectos. Así, mientras algunos concluyen que existirían ciertas características distintivas de los maltratadores (como el bajo nivel económico, el haber sido testigos y/o padecido violencia familiar en la infancia, el presentar trastornos de personalidad, especialmente personalidad antisocial, la presencia de características conductuales como poca asertividad o consumo de ciertas sustancias, sobre todo alcohol); otros trabajos ponen en duda todos o parte de estos resultados, cuestionando la relevancia de estas variables como explicativas del maltrato y atribuyendo estos resultados a sesgos, como por ejemplo, los derivados de la selección de las muestras.

A pesar de este tipo de resultados, aún perduran ciertos mitos y algunas investigaciones y no pocos escritos insisten explícita o implícitamente en la idea de que la violencia contra la mujer en la pareja está ligada casi exclusivamente, cuando no determinada, por las características individuales de los maltratadores. Dada esta situación, y como parte de un trabajo más amplio, se decidió abordar el estudio de algunas características de los maltratadores en esta forma de violencia. Nuestra hipótesis de partida en este trabajo es que, tal y como señalan algunas de las valoraciones más recientes al respecto (Alberdi y Matas, 2002; Heise y García-Moreno, 2003; Heise, Ellsberg y Gottemoeller, 1999), éste es un problema social universal que no tiene límites ni fronteras, de modo que los maltratadores (al igual que las mujeres maltratadas) pertenecen o pueden pertenecer a cualquier grupo social o nivel económico, pueden tener cualquier nivel educativo, edad, ocupación o religión. Además, y dado que como parte de los mitos sobre el tema se han relacionado ciertas características del maltratador con el tipo de maltrato ejercido (por ejemplo, considerar que maltratadores con elevado nivel de estudios sólo ejercen maltrato psicológico), se procedió a estudiar la relación entre estas variables.

La muestra estudiada estuvo compuesta por 142 mujeres procedentes 26 centros de toda la geografía española, con edad media era 39’38 años (rango 18-72, d.t. 10’60), que habían padecido maltrato psicológico en todos los casos (el 88’7% había padecido además maltrato físico) durante una media 147’08 meses (rango 1 mes–50 años, d.t. 122’03).

Para recoger los datos se empleó una amplia entrevista elaborada al efecto que fue administrada por las profesionales de los diferentes centros colaboradores a las mujeres que acudían en demanda de ayuda o asesoramiento y accedían a participar en el estudio.

Es importante tener en cuenta que en este trabajo se analiza la información proporcionada por las mujeres sobre sus maltratadores (que según se ha podido comprobar es fiable) y que se entrevistó a las mujeres por la mayor facilidad para acceder a ellas.

              

Aceptando las limitaciones derivadas de este modo de obtener los datos y del tamaño de la muestra estudiada, podemos decir que los resultados obtenidos son compatibles con la hipótesis planteada, esto es, que el maltrato parece ser un fenómeno universal y que los maltratadores pueden ser hombres de toda condición en cuanto a sus características sociodemográficas, antecedentes y comportamientos. Igualmente, estos resultados sugieren que las características individuales de los maltratadores, que han sido en muchas ocasiones consideradas como diferenciadoras y explicativas de su comportamiento, podrían ser, en realidad, consideradas como factores facilitadores o de riesgo para la presencia del maltrato, (y no como causas en sí mismas). Así pues, se ofrece evidencia empírica que esperamos contribuya a deshacer algunos de los mitos que aún parecen permanecer vigentes en ciertos entornos sobre el maltrato y sus causas.

Las variables más relevantes a la hora de establecer diferencias entre grupos de maltratadores fueron el nivel de estudios, la edad, la presencia o no de antecedentes de maltrato y el alcance del comportamiento violento. En cambio, variables tradicionalmente consideradas como muy relevantes en esta diferenciación (como los celos o la psicopatología) estaban igualmente presentes en todos los grupos y, por tanto, no ayudaban a establecer diferencias entre ellos.

Finalmente, en cuanto a la relación entre las variables sociodemográficas, de antecedentes y conductuales estudiadas y el tipo de maltrato causado, destaca la ausencia de relaciones entre psicopatología presentada y tipo de maltrato. Igualmente, una parte importante de las conductas de maltrato psíquico (como insultos, humillaciones, culpabilización o romper o tirar objetos de la víctima) y físico (como bofetadas o estrangulamientos) estaban presentes por igual entre todos los maltratadores, independientemente de sus características. La presencia de antecedentes penales, el abuso de drogas o el comportamiento violento fueron, en general, las variables relacionadas con un mayor número de conductas de maltrato, aunque esa relación se produjo en todos los casos para un número limitado de ellas.

Como conclusión puede decirse que este trabajo ofrece datos que corroboran los obtenidos en estudios similares, sugiriendo que ciertos factores individuales pueden ser relevantes para aportar más conocimientos sobre los maltratadores, aunque no sean suficientes para diferenciarlos de una forma clara o para explicar la existencia misma del maltrato, siendo pues necesario introducir tanto en los análisis sobre el tema como en nuestra visión clínica del mismo factores comunitarios y sociales como las creencias, las actitudes o las características de la estructura social, por citar algunos (Heise y García-Moreno, 2003).

Ver referencias bibliográficas de este artículo 

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