Gracias a la ley del tabaco de 2006, que prohibía fumar en espacios públicos en nuestro país, y a la del 2011, que amplió esta prohibición también a bares pequeños, así como a recintos escolares y sanitarios, han ayudado a que los espacios privados se conviertan también en lugares sin humo por iniciativa propia. En la actualidad, en el 87% de los hogares no se fuma.

Este efecto de contagio antitabaco de la población española se ha encontrado en un estudio del Institut Català d’Oncologia y de la Agència de Salut Pública de Barcelona, cuyo autor principal es Esteve Fernández, responsable de la Unidad del Tabaco del ICO.

En el trabajo, publicado en la revista Nicotine&Tobacco Research, se compararon la respuesta de los participantes justo después de aprobarse la ley del 2006 y a los seis meses de la segunda modificación en 2011.

Según los datos obtenidos, el impacto en la reducción de la exposición al humo es clarísimo. Desciende en todos los ámbitos analizados: transportes, paradas de autobús y estaciones; en los centros educativos o de trabajo; en el tiempo libre, sobre todo restaurantes y bares, el principal objeto de la prohibición, y además en casa, donde no hay ninguna imposición.

Si en 2006 la prevalencia de la exposición al humo de los fumadores pasivos, era del 72%, en 2011 caía al 45%. El descenso más llamativo es el de los hogares donde se fuma, que han pasado del 29,2% en 2006, cuando empezó a aplicarse la ley, al 12,7% en 2011, a pesar de que el porcentaje de adultos fumadores es del 27,5%. Estos datos hacen suponer que muchos fumadores preservan su casa de los riegos del humo.

Otros resultados que se derivan de la investigación es que en los puestos de trabajo, donde está totalmente prohibido, el 13% se lo salta. En los transportes también se fuma a veces: un 2% en el Metro, un 3% en el autobús, pero en las estaciones la caída es también importante: antes se fumaba en el 30% ahora en el 7%. En el coche privado también ha descendido del 12% al 5%.

Gracias a estos datos, los investigadores concluyen que, en términos generales, la ley se cumple satisfactoriamente y además tiene estos efectos imprevistos que dan una idea de cómo ha crecido en la sociedad la conciencia sobre el daño que provoca el humo del tabaco propio y el de los demás.

Según los expertos las últimas reformas de la ley antitabaco sitúan a España en el “top ten” europeo contra el tabaco. Sin embargo, todavía estamos en el pelotón de cola con respecto al precio; las cajetillas aquí cuestan la mitad que en los países europeos más avanzados frente al humo. Los investigadores creen que en ese apartado hay un amplio margen de mejora, sobre todo para los jóvenes.

Fuente:

La Vanguardia

Artículos Relacionados
El cannabis es la droga ilegal más consumida y con menor percepción de riesgo entre los jóvenes-Informe Alcohol, tabaco y drogas ilegales 2016
Informe sobre los riesgos potenciales para la salud pública asociados al uso de cigarrillos electrónicos recargables
Es ineludible poner en marcha estrategias de prevención de consumo de tabaco - Día Mundial sin tabaco
Manejo de contingencias con incentivos y conductas durante el tratamiento en una intervención para dejar de fumar
Nuevos estándares de calidad del NICE para la valoración y prevención del riesgo cardiovascular
Por unos lugares de trabajo sanos y sin humo, campaña de la Agencia europea para la salud y seguridad en el trabajo
El aumento del precio del tabaco, una medida eficaz para reducir su consumo - Informe del CNPT