El  Instituto Nacional de la Excelencia para la Salud y la Atención del Reino Unido (National Institute for Health and Care Excellence, NICE) ha publicado una nueva guía sobre Abuso y Negligencia Infantil (Child abuse and neglect guidance: NG76).

El objetivo de la guía es proporcionar pautas a todos los profesionales que trabajan en contacto con niños y jóvenes para reconocer los signos de abuso y negligencia y para responder a estas situaciones.

La guía cubre el reconocimiento y la respuesta a la negligencia y los diferentes tipos de abuso, (emocional, físico y sexual) de niños y jóvenes y se basa en las recomendaciones que se establecen en la Guía de práctica clínica del NICE sobre Maltrato Infantil (NG89).

Tal y como establece el NICE, los actos violentos y la ausencia de cuidado hacia los niños y los jóvenes tienen serias consecuencias negativas que pueden persistir hasta la edad adulta. Los niños que han sufrido experiencias de abuso son más propensos en la etapa adulta a desarrollar problemas de abuso de sustancias, trastornos mentales y otros problemas de salud física.

Las nuevas directrices del NICE sobre Abuso y negligencia infantil establecen recomendaciones basadas en evidencia organizadas en las siguientes áreas:

  • Principios para trabajar con niños, jóvenes, padres y cuidadores.
  • Factores que aumentan la vulnerabilidad.
  • Reconocimiento  del abuso y la negligencia infantil.
  • Evaluación de riesgo y de necesidades.
  • Ayuda temprana para las familias.
  • Respuesta de múltiples agencias.
  • Intervenciones terapéuticas para niños, jóvenes y familias.
  • Planificación y prestación de servicios.

Tal y como recomienda esta nueva guía del NICE, los niños y los menores, en la medida de lo posible y según su edad y etapa de desarrollo, deben estar involucrados en la toma de decisiones acerca de su tratamiento. En las entrevistas con estos niños, los profesionales deben saber manejar una variedad de métodos de comunicación  (a través de dibujos, libros, actividades, etc.), adaptando la entrevista a la edad y al nivel madurativo del niño, así como a la presencia de discapacidad (como problemas de aprendizaje) o de necesidades particulares de comunicación. También es fundamental, si el menor manifiesta una preocupación sobre la presencia de abuso o negligencia, que los profesionales expliquen el alcance y limitaciones acerca de la confidencialidad, muestren sensibilidad y empatía, escuchen activamente y empleen preguntas abiertas, verifiquen la comprensión del menor acerca de lo que narra, sean sensibles a cualquier creencia religiosa o cultural, muestren un lenguaje sencillo y estén dispuestos a explicar cualquier término técnico, evalúen los deseos y puntos de vista del niño, respeten el ritmo del niño o joven que están entrevistando, proporcionen la opción al menor de detener la conversación o incluso de abandonar la habitación (haciendo un seguimiento si esto sucede) y expliquen qué es lo que pasará a continuación.

En relación con los programas de intervención, la guía del NICE establece una serie de opciones en función de la edad del niño, el tipo de abuso y las personas a los que van dirigidos (padres, cuidadores o niños).

Para los padres que son identificados como en situación de riesgo de abusar o de descuidar a su hijo debido a su estilo de vida o a problemas como adicción a las drogas, la guía del NICE recomienda el establecimiento de programas de crianza parental, así como otras opciones (tales como visitas domiciliarias regulares) en función de la gravedad y el alcance del abuso.

Asimismo, se detallan una variedad de terapias psicológicas y programas de crianza que deben implementarse una vez que se han reconocido los abusos ejercidos sobre el menor, como por ejemplo, las intervenciones basadas en apego que se centran en mejorar las relaciones entre los niños y los cuidadores o los padres, y que implican que el cuidador aprenda estrategias para  responder con mayor sensibilidad al niño, o la psicoterapia entre padres e hijos en los casos de violencia doméstica. A partir de los 5 años del niño, el NICE incluye además los programas de apoyo familiar, el tratamiento de grupo de padres basado en el trauma o la terapia multi-sistémica.

Las personas interesadas pueden acceder a la guía del NICE a través del siguiente enlace:

Child abuse and neglect guidance (NICE Guideline 76)

Artículos Relacionados
Actualización de la Guía del NICE para la prevención de la diabetes tipo 2
Guía del NICE sobre seguimiento evolutivo de niños y jóvenes nacidos prematuros
Estándares de calidad del NICE para la atención de adultos al final de la vida
Nueva Guía del NICE sobre los comportamientos violentos y agresivos en personas con problemas de salud mental
Guía para la protección de niños y jóvenes con autismo contra la violencia y el abuso
Tolerancia cero al abuso en la atención a la salud mental, Día Mundial de la salud mental