La Psicología del Deporte es una especialidad dentro de la psicología, que cuenta con un largo desarrollo y una fuerte base científica. Esta especialidad tiene entidad propia y diferenciada, aunque comparte fronteras con otras especialidades como la Psicología Clínica, la Educativa o la de la Salud.

La División de Psicología de la Actividad Física y el Deporte  del Consejo General de la Psicología (COP) ha puesto en marcha recientemente la Acreditación Nacional del Psicólogo Experto en Psicología del Deporte, que pretende ser una herramienta importante para hacer llegar a las Instituciones y las Entidades Deportivas el perfil de los profesionales que realmente están formados y preparados para trabajar como Psicólogos del Deporte.

Para hablarnos sobre la situación de esta área, así como sobre la importancia y ventajas de la existencia de esta acreditación, Infocop ha entrevistado al profesor de la Universidad de Valencia, el Dr. Enrique Cantón, referente nacional e internacional de la Psicología del Deporte. Cantón es coordinador de la División Psicologia de la Actividad Física y del Deporte del COP, coordinador de la  División de Psicología del Deporte de la Federación Iberoamericana de Asociaciones de Psicología (FIAP), representante español en el Task Group of Sport Psychology de la European Federation of Psychological Associations (EFPA) y miembro fundador de la Federación Española de Asociaciones de Psicología del Deporte de España (FEPD).

Enrique Cantón

ENTREVISTA

En primer  lugar quiero agradecerle que haya concedido esta entrevista a Infocop. Como experto en Psicología del Deporte, ¿en qué situación considera que se encuentra la Psicología del Deporte en España, con respecto a la de otros países?

En estos momentos creo que podemos afirmar sin ningún género de dudas que la Psicología del Deporte española está a la cabeza, tanto considerando nuestro entorno Europeo como si la situamos a nivel mundial.  Y no solo en cuanto a su extensión como actividad profesional de la psicología, sino también en cuanto al nivel científico y al grado en que se han desarrollado las estructuras y componentes sociales que indican consolidación de una disciplina, como son la frecuencia y continuidad de encuentros científico-profesionales en congresos, jornadas y similares; la existencia de variada oferta formativa especializada en universidades, centros privados y el propio colegio profesional; publicaciones técnicas de nivel del área que son recogidas en las principales bases de datos mundiales; grupos de investigación formalmente consolidados; inclusión de la figura profesional en algunos textos legales, como el referido  a la formación de los entrenadores; u organizaciones de todo nivel administrativo que tienen como eje esta disciplina aplicada de la psicología, como es y de forma relevante, el Consejo General de la Psicología (COP), que ya cuenta con una División Profesional que viene trabajando de forma continua en su desarrollo, hasta el punto de haber convertido en realidad algo tan importante como poder acreditar formalmente esta área de especialización o experticia.

Si nos centramos en dos de los entornos geopolíticos y culturales con los que estamos más íntimamente relacionados, como son Europa e Iberoamérica, podemos comprobar nuestra relevante posición en este campo de aplicación dentro de sus estructuras formales que gestionan y regulan los aspectos profesionales de la psicología, es decir, la European Federation of Psychologits Associations (EFPA) y la Federación Iberoamericana de Asociaciones de Psicología (FIAP) respectivamente. En la primera, estamos presentes desde la creación del Task Group of Sport Psychology y su puesta en marca con una primera reunión en Bruselas el 23 de marzo del 2012, en la que como consta en el acta de su reunión, desde España planteamos iniciar el trabajo con la discusión del rol profesional de la especialidad como un aspecto básico previo y necesario para establecerla, cosa que actualmente ya ha sido formalmente aprobada y a la que hemos contribuido sobremanera en su redacción final.

En cuanto al ámbito iberoamericano, la FIAP, podemos señalar que en su VIII Congreso realizado en octubre del 2012 en Sao Pablo (Brasil), se discutieron cuáles eran las especialidades que podrían ir conformando los diferentes perfiles profesionales en este ámbito. En esa discusión -y no sin cierto grado de intenso debate- se incluyó el área de la psicología del deporte. Posteriormente, en el siguiente congreso realizado en septiembre de 2014 en Lisboa (Portugal) se pudieron disipar todas las dudas que pudiera haber sobre la relevancia y presencia del área, contando en el mismo con una abundante presencia de trabajos de investigación y de índole profesional de elevada calidad. En ese sentido y a la vista de estos buenos resultados, desde la dirección de la organización se hizo la propuesta de avanzar en la estructuración de nuestra área en su seno para el desarrollo de su rol y cuantas acciones conjuntas fueran pertinentes, siendo España, desde su División de psicología del deporte, la encargada de promoverlo y gestionarlo, cuyo primer fruto ha sido la aprobación de la División Iberoaméricana de Psicología del Deporte en la reunión de la FIAP celebrada en septiembre de 2016 en el marco de su Congreso bianual en Antigua (Guatemala), formalizando un grupo de trabajo en su seno para su desarrollo del que tengo el honor de haber sido nombrado coordinador.

Como podemos constatar fácilmente, la presencia y relevancia de nuestra área a nivel intencional es un asunto incuestionable, a lo que podríamos incluir la participación de especialistas de nuestro país en otras organizaciones abiertas a diferentes técnicos de las ciencias del deporte que no siendo profesionales de la psicología han sido punto de encuentro, como la European Federation of Sport Psychology (FEPSCAC) o la International Society of Sport Psychology (ISSP) que ha llevado a cabo, el pasado julio, su XIV Congreso Mundial, precisamente en Sevilla (España) y en el que hemos estado presentes, liderando los aspectos profesionales de este campo de aplicación.

¿Considera que en los últimos años ha habido alguna evolución respecto a la valoración que los profesionales del deporte tienen del psicólogo en esta área?

Si, sin duda una evolución positiva. Actualmente son muchas las entidades de muy diferentes deportes, así como entidades u organizaciones públicas y privadas relacionadas con el ejercicio físico, como por ejemplo gimnasios o programas deportivos municipales; de muy diferentes niveles, desde el alto rendimiento hasta la práctica popular, que cuentan en muchos casos con especialistas en psicología del deporte colaborando y trabajando allí, en algunos casos formando incluso parte integral de sus equipos técnicos permanentes.

Creo que en estos momentos el punto clave de nuestra situación profesional ya ha dejado de ser, si es o no necesario que estemos presentes en este ámbito, paso sustancialmente consolidado, ni tampoco en si somos los que solo abordamos los aspectos psicopatológicos o si hacemos una labor mucho más amplia y sustancialmente distinta, como apoyar y facilitar el rendimiento y el bienestar, y otros aspectos psicológicos individuales, colectivos y organizacionales, asumiendo en el deporte claramente que nuestra labor se dirige a hacer más eficaz y efectivo e logro de los objetivos de la práctica físico-deportiva, como puede analizarse detalladamente en el Perfil Profesional visible en la página web del COP, pese a que éste tengamos que actualizarlo. El reto al que a mi juicio nos enfrentamos fundamentalmente ahora, es el que hace referencia a necesidad de aclarar y mejorar sustancialmente las condiciones laborales, económicas e incluso legales de nuestro trabajo. El haber dado el paso de sacar la Acreditación de Experto del área, junto con la labor de contacto con las instituciones que espero vayamos intensificando, espero podamos ser un punto de apoyo también para el desarrollo positivo de estas cuestiones, si bien ahí tendremos que actuar a todo los niveles, centros y lugares, en un esfuerzo constante y generalizado.

¿Cuáles son las principales áreas en las que está interviniendo el psicólogo del deporte?

La verdad es que necesitaríamos elaborar un mapa laboral o algo similar, cuestión que se está intentando promover desde la dirección de la División y así poder contestar con precisión  a esta cuestión, que creo es relevante. Sin embargo, de momento no contamos con datos fehacientes de ello, con lo que lo único que ahora puedo señalar es mi opinión personal al respecto, fruto de mi experiencia y lo que puedo saber por los encuentros en diferentes foros con otros profesionales.

Si partimos de los subcampos de trabajo dentro de esta área de aplicación de la psicología establecidos en el perfil profesional actual, creo que destacan dos aspectos. Por una parte lo referido al trabajo en cuestiones de entrenamiento y rendimiento deportivo, especialmente de alto nivel. La combinación de la visibilidad efectiva de nuestro trabajo y que suele ser el ámbito deportivo cuyas organizaciones cuentan con más recursos económicos y estructurales, es y sigue siendo un espacio de trabajo preferente. Por ora parte y con un solapamiento parcial con el área anterior, creo que hay una elevada presencia de nuestros profesionales trabajando en la iniciación deportiva, con los menores, desarrollando una labor combinada que busca identificar y potenciar los máximos niveles de rendimiento desde su base, con el adecuado desarrollo humano, educativo y de valores que deben acompañar estas etapas de formación evolutiva.

A las áreas del rendimiento y la iniciación, se suman otras que progresivamente van adquiriendo importancia y que creo que en un futuro no muy lejano pueden suponer un importante nicho de ocupación y desempeño profesional. Me refiero a todo lo que tiene que ver con el ejercicio físico y el deporte desde una perspectiva lúdica, de ocio y tiempo libre, asociada a la mejora de la condición física y la imagen personal. A esta, o quizás mejor, con esta, se vincula la relacionada con la psicología de las organizaciones deportivas, tanto públicas como privadas, y que van desde, por ejemplo, la labor del especialista en un centro privado de fitness, hasta el asesoramiento a responsables políticos del deporte en los diferentes niveles competenciales de gestión pública, destacando el municipal.

También tienen cierta relevancia las áreas de aplicación de la psicología del deporte y el ejercicio físico que se emplean como un elemento de apoyo, a veces muy relevante, para abordar otras cuestiones de índole social y/o sanitaria. Por ejemplo, cuando se emplea como un medio para reducir conductas problemáticas y fomentar las prosociales en colectivos marginales o delictivos; cuando se usa como una actividad de marco de convivencia de personas con distintas procedencias geográficas, religiosas, étnicas o culturales; o cuando se plantea la atención integral a pacientes con problemas no curables musculo-esqueléticos o los que presentan problemas de diabetes. En suma, hay toda una serie de usos posibles en diferentes poblaciones con necesidades específicas que, en combinación con otras acciones preventivas o paliativas, tiene un efecto positivo sobre diferentes colectivos de la población.

Por último, tengo que señalar que se trata de un ámbito de aplicación de la psicología muy dinámico, con aparición de subáreas novedosas con cierta celeridad y cuyo enfoque de trabajo además tiene una aplicabilidad que va más allá del deporte y el ejercicio físico, desde aquellas actividades que tienen un elevado contenido motriz (como el toreo, la ejecución musical o las actividades militares), hasta su similaridad con enfoques de intervención variados, desde las estrategias de coaching (que en cierta medida toma el nombre de nuestro campo, el “entrenamiento” de habilidades) hasta las terapias breves, con estrategias que buscan efectividad, rapidez y máximo ajuste individualizado, como cuando se trabaja con deportistas de alto rendimiento.

¿Por qué es tan importante para la Psicología del Deporte de España la existencia de una acreditación profesional?

Entiendo que es más importante de lo que pueda parecer a primera vista y pese a que es lógico que algunos profesionales duden de su utilidad, sobre todo considerándola a corto plazo y como algo que no limita ni condiciona la labor de otros profesionales. Sin embargo, creo que si nos paramos a pensar un poco más allá de esa realidad, podemos contemplar muchas e importantes utilidades, actuales y sobre todo, estratégicas de futuro. En primer lugar, es el reflejo más claro de la existencia de un campo de aplicación de la psicología claramente definido y diferenciado de otros, es decir, el reflejo de un perfil profesional específico o especializado, con competencias establecidas que, además, son asumidas como tales en otros países con lo que implica facilitar el reconocimiento de la formación y, por ende, del ejercicio profesional competente, así como la participación e integración en diferentes foros, asociaciones y grupos de expertos internacionales.

Una segunda utilidad relevante es que, partiendo de su reconocimiento y acreditación, podemos hacer un uso divulgativo y de defensa de nuestra área especializada, como un valor añadido, frente a instituciones del deporte públicas –como el Consejo Superior de Deportes, el Comité Olímpico Español, las Direcciones Generales de Deportes autonómicas, etc.- y privadas –centros deportivos, clubes, equipos…-, así como otras organizaciones y entidades, como los medios de comunicación, otros colectivos profesionales de ciencias del deporte, centros sanitarios, equipos de I+D,  directivos y gestores de organizaciones y empresas, y un largo etcétera.

Por otra parte, si pensamos estratégicamente en que vamos avanzando social y legalmente hacia una psicología en que, dentro del marco general de ciencias de las salud, se van contemplando la formalización de especialidades que garanticen a los usuarios que quienes le prestan el servicio estén debidamente cualificados y sean competentes, creo que ya habremos establecido y perfilado nuestra área y a quienes la formamos como ese colectivo inicial que seguramente podría ser oficialmente reconocido. Así que animo a los profesionales con interés en esta área atrayente y de gran potencialidad a sumarse a esta División y a que, si cumplen los criterios establecidos por el COP, soliciten la acreditación como experto/a en el área.

Para más información sobre la Acreditación Nacional del Psicólogo Experto en Psicología del Deporte se puede consultar el siguiente enlace:

Acreditación Nacional del Psicólogo Experto en Psicología del Deporte

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