“Por cada muerte por agresión se producen en España alrededor de 35 por causas no intencionadas”. Así lo afirma la Fundación MAPFRE en su reciente informe titulado Atlas de la Accidentalidad en España, un estudio cuya finalidad es poner el foco en las causas de lesiones en nuestro país, dando como resultado una evidencia de partida para desarrollar planes preventivos y proyectos, orientados a conseguir que estas elevadas cifras se transformen para alcanzar uno de sus principales objetivos “Objetivo CERO víctimas”.

Para tal fin, han analizado los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), sobre mortalidad y lesiones, ocurridos en España durante el periodo comprendido entre 2011 a 2015. En su apartado “Causas externas”, se reflejan las muertes de origen accidental, que se analizan en este estudio, junto con las agresiones, y las de origen intencional, que incluyen los suicidios; estos últimos no incorporadas en el estudio, dado que, a juicio de los autores, es una problemática grave que “exige estrategias de abordaje muy distintas” a las recogidas en su informe.

A continuación resumimos algunos de los principales resultados del estudio:

  • Entre los años 2011 y 2015 se registraron un total de 52.475 víctimas mortales y una media anual de 10.495, con un reparto de 40,4% de mujeres y el resto de hombres.

  • La principal causa de muerte accidental está constituida por las caídas, con 12.723 fallecidos (una cifra que ha aumentado progresivamente), seguido de los ahogamientos y obstrucciones de las vías respiratorias (con 11.707 fallecidos y una evolución que se incrementa de forma continua), los accidentes de tráfico y transporte, con 10.806 fallecidos (si bien se ha registrado una reducción continuada del número de víctimas) y los envenenamientos, con 4.221 fallecidos.

    Las agresiones ocupan el quinto lugar entre las causas más frecuentes de accidentes mortales, con 1.554 fallecidos, con una muy ligera reducción en los cinco años.

  • Al analizar las principales causas de muerte por accidente en función del grupo de edad de los fallecidos se observa que:

    • Los accidentes de tráfico vial se producen en todas las edades hasta los 65 años, edad a partir de la que pasa a estar en posiciones secundarias y cuaternarias.

    • Los envenenamientos accidentales, la mayoría por sobredosis de productos estimulantes o por otras drogas o medicamentos, se concentran entre los 25 y 50 años.

    • Las agresiones, son sufridas principalmente en edades que se extienden de los cero a los 49 años.

  • Al comparar las cifras resultantes a nivel nacional con las registradas en las diferentes Comunidades Autónomas. se destaca el contraste de las tasas de incidencia de la mortalidad por accidente, que a nivel nacional se sitúa en 225,2 muertes por año y millón de habitantes, mientras que en las Comunidades Autónomas sobresalen las tasas más bajas de Madrid (143,0), Murcia (170,0), Canarias (176,1), Andalucía (177,9), y Extremadura (182,7), y, por el contrario, las tasas más elevadas se registran en Asturias (327,3), Cantabria (321,7), Cataluña (287,6), Galicia ( 284,6), y Castilla y León (277,6).

  • Con respecto al análisis de las lesiones personales por accidentes, las que se atienden con más frecuencia son las fracturas, 985.784, que representan el 64,7% del total, muy por encima de las restantes, y con un ligero incremento en los tres últimos años considerados. Los envenenamientos se sitúan en sexto lugar, siendo 57.447 los casos atendidos (un 3,8% del total

  • Según el tramo de edad, entre los 0 y 14 años, “que supone algo más del 15% del total de la población española”, se produjeron el 1,7% de las muertes y el 7,5% de las lesiones por accidente. Esto indica, en opinión de los autores, un menor grado de exposición a los riesgos y la extremada protección familiar y de sus entornos que se mantiene con las personas en dichas edades.

    Asimismo, a partir de los 65 años en adelante, “que comprende el 18 por ciento de la población”, se registraron el 63,8% de las muertes y el 45,1% de las lesiones por accidentes. Tal y como indican los autores del estudio, esta elevada desproporción pone en evidencia “la alta exposición a los riesgos de accidente, la menor protección familiar y social que caracteriza a dichas edades, y sobre todo, la mayor vulnerabilidad y fragilidad de las personas mayores”.

  • Por lo que respecta a la influencia del género en la accidentalidad, el porcentaje de muertes y lesiones es mayor en hombres hasta los 64 años, elevándose notablemente a partir de los 15 (suponiendo un 80%); a partir de los 65 años en adelante, se produce un cambio radical en el reparto por sexos, observándose que el 48% de las muertes y el 30% en las lesiones por accidentes eran hombres. La razón, podría radicar en “la menor supervivencia de los hombres en estas edades y, con ello, el que forman parte en menor proporción de la población expuesta que en el caso de las mujeres”.

El informe concluye poniendo de relieve la importancia de los daños personales producidos por los accidentes y su principal repercusión en la ciudadanía en general, y haciendo hincapié en la responsabilidad que tienen las administraciones públicas, a la hora de poner en marcha planes estratégicos de prevención de accidentes, debidamente coordinados desde los niveles estatal, autonómico y municipal.

Como aspecto fundamental para la consecución de una cultura preventiva sinérgica y eficaz, el documento propone garantizar “la continuidad de las acciones motivadoras a lo largo de las etapas de la vida de las personas: infancia, adolescencia, juventud, madurez y edades avanzadas, en las que se apliquen los instrumentos didácticos convenientes”.

Asimismo, insiste en que las actuaciones preventivas planificadas precisan de la investigación de los accidentes y su medición estadística, la formación de especialistas, creación de materiales y despliegue de la formación, información y concienciación, dirigidas a la mejora del comportamiento de los ciudadanos.

El documento finaliza con una serie de infografías con consejos generales para prevenir los principales riesgos de lesiones en función de la edad y un análisis detallado de todos los datos analizados.

El informe completo se encuentra disponible en la Página Web de MAPFRE, o bien directamente a través del siguiente enlace:

Atlas de la accidentalidad en España

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